Daniela Golby, experta en Design Thinking, nos acercó en la tercer charla de la serie ésta metodología. Daniela es licenciada en Diseño Gráfico por la Universidad ORT Uruguay y tiene un máster en Strategic Design & Management de Parsons The New School for Design en Nueva York.
Como Design Thinking se entiende un proceso creativo de innovación para la resolución de problemas complejos. La metodología se centra en las personas y sus necesidades, en el desarrollo de ideas y la resolución de problemas desde la perspectiva del usuario. El Design Thinking promueve la creatividad colaborativa, a menudo con enfoques poco convencionales en equipos multidisciplinarios. Básicamente no existe el bien o el mal. Por el contrario, las diferentes perspectivas conducen a encontrar soluciones convincentes. Una solución es solo si desde el punto de vista del cliente, tiene un legado. Esta metodología es usada por numerosas empresas exitosas y reconocidas internacionalmente como por ejemplo Apple, Google y Amazon.
Un momento clave dentro de su carrera fue la experiencia laboral como diseñadora en la empresa WetWorks. Es una empresa brasileña dedicada a la producción de tablas de surf. En la planta de producción de Uruguay Daniela observó que la aplicación de los diseños se hacían con aerosoles lo que significaba que los trabajadores estaban respirando durante muchas horas diarias los gases tóxicos. A Daniela no le agradaba la situación y se le ocurrió la idea de imprimir los diseños sobre tela, para luego forrar las tablas con ellas e vez de usar un aerosol. Esta medida no disminuyó solamente la posibilidad de problemas de salud por la pintura en aerosol, sino también aumentó el número de producción siendo ahora un negocio mucho más sustentable. En este momento supo Daniela que quiere diseñar con un propósito real como la sustentabilidad y el cuidado del medio-ambiente. Para ella ha sido un gran logro, pero sin embargo al poco tiempo, Daniela tenía ganas de más. Trabajar en algo más grande, más importante para provocar un cambio más significativo.
Estas ganas la llevaron a Nueva York, donde entró en Parsons The New School for Design para hacer un Master. Durante sus estudios conoció a muchas nuevas personas - con diferentes culturas, con diferentes historias y con diferentes experiencias. Daniela nos reveló que al principio tenía prejuicios sobre algunas personas que, por suerte, poco tiempo después no solo no se confirmaron sino también resultaron una gran sorpresa. Siempre hay que dar una oportunidad, hay que conocer, y dejar conocerse. Abandonemos los prejuicios aunque a veces significa salir de la zona de confort. Lo enriquecedor, inspirador a la vez de los trabajos colaborativos son las personas y sus puntos de vista. Así fue que Daniela se acercó al diseño colaborativo y al Design Thinking.
Durante su estadía en EEUU, Daniela participó en varios proyectos que aplicaban la metodología del Design Thinking. Los resultados son muy inspiradores - los invito a ver el proyecto para 1 Billion Voices, Wheel The World. El proyecto intenta construir un mundo más inclusivo y habilitar al mundo para que sea explorado por las personas con discapacidad.
A mí me parece que el Design Thinking es una metodología muy potente porque ésta se basa en la democracia y la igualdad. Todos pueden aportar algo valioso al proceso de diseño, ya que esta metodología confía en un equipo multidisciplinario donde todas las ideas valen lo mismo. Lo cual ayuda a que todos, sean introvertidos o extrovertidos, jefes o empleados, expresen sus ideas y sean valoradas por igual por el grupo. Creo que una evaluación democrática de las ideas en un Design Thinking ayuda a descartar ideas pocos felices y a valorar las buenas ideas, aquellas que tienen el potencial de cambiar el mundo por uno mejor, un mundo en el cual queremos vivir.