Capítulo 1 > NO TE ESPERABA - WIGETTA
Ya para el lunes de la siguiente semana, Guillermo debía volver al instituto, aunque las cosas aun no estuviesen del todo solucionadas. Su madre le dejó quedarse en casa el resto de la semana luego de haber tenido ese agotador celo porque veía a su hijo algo “desorientado”. La verdad es que el omega no paraba día y noche, de buscar en páginas poco confiables, síntomas de algún posible embarazo. La paranoia le tenía los nervios de punta. ¿Cómo pudo ser tan descuidado de dejar los supresores en la ropa que rasgo y tiró por los rincones de la alacena mientras comenzaba su celo? Su madre ya se había ido al trabajo y Guillermo se encontraba en la barra realizando por quita vez un test de “¡cómo saber si estoy embarazada en tan solo 5 preguntas!”. Su cereal ya estaba remojado pero poco le importaba si a sus 16 años se encontraba en cinta. “¿Ya sacaste la cuenta desde tu ultimo celo?” -Claro que si página estúpida. Ya te dije ayer que fue hace solo unos días así que aún no puedo saber si tengo un retraso. Deberías ser más considerada con los sentimientos de la gente. Escribiré un comentario a tus creadores.- el omega sabía que la página no tenía la culpa, pero no había nadie más que pudiese “hablar” con él en estas circunstancias. “¿Tienes mareos o nauseas matutinas? Si haces clic en el siguiente enlace te damos algunos tips para los primeros meses.” -Técnicamente si tengo. No solo matutinos así que debería ver esos consejos. Tengo nausea desde que vi esa horrible nota. ¿¡Quieres que le diga a mi madre que puedo estar embarazado!?- apuntaba con un dedo a la computadora amenazantemente. “¿Tienes un apetito más grande? ¿Hay alimentos que ya no puedas ni ver? -¡Oh dios tienes tanta razón! Llevo comiendo como vaca todos estos días y mi madre aun no lo nota. Si sigo así voy a engordar tanto que para el primer mes pareceré de 9.- miró el tazón sobre la barra aun intacto y se convenció que de lo que decía era completamente cierto, aun cuando su apetito rozaba lo nulo al igual que casi todos los omegas del mundo. “Puede que tus pechos estén aumentando de tamaño e incluso se pongan algo sensibles” - No-puede-ser.- el omega se había quitado la camiseta en algún punto entre la barra y el espejo de la sala.- ¿Y esos pechos cuando llegaron ahí? Yo recuerdo tener unos pectorales de semi macho y…- puso un dedo sobre cada pezón presionando y se escuchó jadear levemente. ‘Maldición’ Escuchó el timbre de la casa y debió correr a cerrar la laptop. Su cuerpo ya había mejorado de todas las marcas que lo bañaban pero aún está a la vista “tuve sexo alocado con un alfa y guárdate tus comentarios sobre cómo me dejó”. Ya tenía la camiseta puesta cuando un omega bajito entraba en dirección a la cocina. -En el instituto ya corre el rumor de que te hiciste mejor amigo de un consolador para este celo y por eso tardabas tanto.- guardó un par de frutas en su mochila y fue a inspeccionar al mayor. El omega que acaba de entrar es Alex. A pesar de ser omega, bajito y extremadamente delgado, es un niño maleducado respondón que en más de una ocasión se vio metido en líos. Sus padres son betas así que lo criaron con el lema “deja de comer tan poco”. Alex siempre venía por las mañanas a robar su merienda de la casa de Guillermo y algunas veces a preparar su almuerzo. En una casa con dos omegas jamás podría faltar todo aquello que es orgánico, de dieta y sin azúcar artificial mientras que en casa de un beta te puedes dar lujos comiendo algo de comida basura. -Cuando te refieres al “instituto” sé que eres solo tú que me extrañabas.- Guille tomó la mejilla de Alex plantándole un beso antes de salir. -De todas formas fue una semana bastante relajada.- ambos omegas caminaban hacia el instituto -¿Eso significa que no te metiste en problemas? De seguro insultaste a alguien -Me comporté, no insulté, no respondí mal y hasta entregué todos mis trabajos a tiempo. Me estas contagiando su esencia de niño bueno. -Aun te vistes como beta mi querido Alex, aunque, quizá guardes sorpresas bajo esos abultados pantalones. -Punto número uno. Yo no me visto como beta sino que no me corto la respiración por usar ropa ajustada. Punto número dos. Yo nunca iré a la sección de chicas a comprar ropa que parezca unisex. Y punto número tres. Jamás voy a usar bragas, cualquiera sea su fin. -Ya te pusiste gruñoncito Alex y tan bien que dijiste que te comportabas. -Quizá gruñón me pones tú y tus pantalones demasiado ajustados.- entraron al instituto mixto y fueron hacia sus casilleros.- Casi se me olvida contarte que el pre natal de la maestra de biología comienza la próxima semana. Dijo que vendría un estudiante a hacer su práctica. -De seguro todas ruegan por un alfa pero imagina la posibilidad de un maestro alfa en este instituto. Es ridículo.- tomaron sus libros y fueron a su clase. *** -Buenas tardes señora Díaz, soy Samuel, el alfa que.- ‘Le dio como caja a su hijo como mimo unas 20 veces, hizo que se la tragaras, lo grabó frotándose helado y montando un vibrador’.- estuvo con su hijo durante el celo. -Oh querido lamento no haber llamado antes para agradecerte. Simplemente olvidé el tema. Mi hijo no ha estado muy conversador desde entonces. -Justamente para eso le llamo. Me gustaría saber si lo lastimé o quedo de alguna manera incomodo con lo que sucedió. Imagino que debió ser muy agotador para el por ser la primera vez junto a un alfa. -Luego de su celo estuvo algo extraño y cansado. Lo dejé faltar a clases porque pensé que si salía algún alfa le haría algo. De todas formas gracias por tu preocupación Samuel. Le hare llegar tus saludos. -Señora días me gustaría pedirle un favor y espero no se sienta ofendida. -Después del favor que hizo por mi hijo, creo que le debo mucho. -Me gustaría que pudiese conocer a su hijo en unas circunstancias no tan… como decirlo… -Diremos que fueron unas circunstancias sucias. Pareces un muchacho agradable y será grato verte en otra ocasión. -Hasta luego señora días. Espero su hijo mejore y…- frente a él estaba su compañero de cuarto con el dedo presionando el botón para colgar la llamada. -Dijiste que me harías de comer hace más de media hora Samuel. Imagina que por tu culpa llego tarde a la selección para el nuevo asistente al curso de fotografía. Eso no te lo perdonaría jamás. -Tú mismo podías hacerte el sándwich de queso Frank.- el alfa dejó el teléfono y se encaminó a la cocina de la pequeña habitación.- No veo tu necesidad de depender de mí. En algún momento alguien dependerá de ti y esperas decirle “no se ni hervirte el agua” -Pero claro que se hervirle el agua a muchos omegas.- el beta se cruzó de brazos mirando a su amigo.- Pero luego llegas tú y ¿sabes lo que haces? La evaporas Samuel porque tú pudiste nacer alfa y yo beta.- le golpeó el trasero con un paño de cocina y se fue a tirar al sofá.- Es realmente injusto. Frank era un beta frustrado hasta las orejas. Si su sexualidad no estaba definida aún era gracias a que su amigo llevaba años robándole sus parejas debido a su característico olor. De sus padres ninguno sabía mucho ya que había pasado de varios hogares adoptivos a los cuartos residenciales de instituto y posterior universidad. Estudia fotorafia y conoció a Samuel cuando lo manipuló para usarlo como modelo. Si alguien le llega a preguntar, negará haber llegado a la cama con algún alfa. -Deberías vestirte para demostrar que eres un estudiante que busca practica y no uno que busca culos.- Samuel se sentó a su lado y puso el desayuno en la mesa.- No creo que a tu profesor le agrades o que te vea como tu primera opción si apestas a puerco y vas vestido como para un bar -Tú te vistes como si fueses a la iglesia.- el beta tomó de su plato comiendo.- El pobre chico que llegue a enamorarse de ti se perderá en esa enorme y horrible sabana que tu llamas camisa. Yo en cambio podre escucha un “Frank tengo frio”.- el beta le hablo a su sándwich haciendo su voz más aguda.- Y yo podré darle mi chaqueta. Ella se verá sexy y no como disfraz barato de fantasma en Halloween. -Pues yo creo haber encontrado al omega adecuado. Aun no quiero tus sermones Frank y se lo que estás pensando. -¿Entonces si es el del favor de tu mama?- el beta comenzó a descojonarse en el sofá. -Sí y ya deja esa conclusiones estúpida un segundo. Aceptó mi nudo Frank y eso… tu que vas a entender.- el alfa miro a su amigo sonriendo en venganza.- Lo que te digo es que jamás me había pasado aunque quizá fue porque estaba en celo y no pensaba bien. -Samuel por favor se racional y piensa con la cabeza de arriba. Aun no sabes su nombre y ya quieres marcarlo para vivir una vida de cuentos. Eres absurdo. -Quisiera invitarlo a una cita y conversar las cosas mejor, aunque su madre me dice que ha estado un poco mal estos días. Pensé que estarías aliviado de que al fin encontrase a un omega. Yo seré feliz el día que deje de escuchar tus rabietas matutinas de “¿Por qué el mundo te hizo alfa a ti y a mí no?” -Estere feliz cuando conozcas al omega de tu vida y no cuando creas que un culo puede solucionar todos tus problemas. Alfa patético. Yo debí nacer alfa y tú no. *** Su barba desprolija me hacía cosquilla entre las piernas. Si no me tuviese amarrado a la cabecera de la cama podría verle. Masajea mis muslos en círculo y los muerde suave gruñendo. No puedo evitan agitarme al contacto de su boca más cerca de mi agujero y mis muñecas tiran del cinturón que las tiene juntas. Ha tomado mi cadera y logro que mis rodillas se acomodasen bien en las sabanas para mostrarle como goteaba por él. Cuando dio la primera nalgada yo pedí por más y él se acercó a mi oído mordiendo el lóbulo. No entendí lo que dijo pero sentí los repetidos manotazos que se estrellaban en mis traseros, seguidos por suaves masajes y lamidas obscenas. Separó mis nalgas con ambas manos y dio la primera lamida mientras seguía hablado quién sabe cuanta barbaridad. Me estaba follando con su boca y se sentía condenadamente bien. Sentía como su lengua entraba en aquel lubricado agujero y en un segundo añadía sus dedos moviéndolos en tijeras. Se acercó como una vibrara hasta mí, con su pecho apegado a mi espalda y me susurraba “Guillermo…”. No podía entenderle lo que seguía. Tenía su erección en mi espalda. “Guillermo ya es hora…” “Por favor Guille, por mí. Hazlo” su voz no era del todo grave pero sí bastante provocativa. -Guille- balbucee “Si maldición, Guille ya despierta. Los alfas están por venir a quitarte la ropa” El omega abrió perezosamente los ojos y se encontró a si mismo sobre una gran laguna de baba en su escritorio. Alex lo miraba alarmado mientras lo sujetaba de la sudadera. ‘Tuve-un-sueño-erótico-en-clases-‘










