Estaba por anochecer cuando Guillermo despertó de su inconciencia. Ana, su madre, aun no llamaba a su móvil, por lo que supuso era de esos días en que no llegaba a casa por el trabajo. Samuel le explicó, con toda la tranquilidad que aun tenía, por lo que había pasado en las horas pasadas. El doctor dejó descansar a Guillermo un par de minutos antes de volver a aparecer en la habitación. -Buenas tardes a todos. Entiendo que es un ambiente poco grato para los presentes, por lo que intentaré ser lo más rápido y explicito posible. -el doctor aclaro su garganta y miró a Guillermo. - Se le realizaron diversos estudios al señor Díaz y sus recuentos estaban completamente normales. -el doctor repaso los exámenes sujetos a una tablilla y volvió a mirar al omega. -Su presión está anormalmente baja pero las conclusiones las sacaremos en un minuto. La habitación estaba inundada en un silencio sepulcral. Guillermo esta sentado en la camilla, sujetando su vientre con ambas manos. A su lado estaba Samuel, con un vaso de café casi vacío y un sándwich a medio comer. En el sofá se encontraba Frank con Alex en su regazo dormido, portando la gran sudadera que minutos atrás le había proporcionado su novio. -La mayor preocupación fue su repentino sangrado rectal. Por lo que me comentaron, el señor Díaz no tiene alfa ni marca, aunque el padre del bebé si se encuentra junto a él. El joven Díaz se encuentra actualmente pasando por “placenta previa”, lo que le originó el sangrado. -¿Eso es grave? Porque si es grave necesitamos saber con detalle los pasos a seguir desde ahora y si el bebé tiene algún daño porque… -Señor de Luque por favor cálmese. La placenta previa es una condición más común de lo que usted cree, sobre todo en los omegas varones. Por la ecografía pudimos deducir que la razón de esta condición es que el feto esta posicionado de forma incorrecta y esto no afecta a su salud, aunque si la del omega. En una omega femenina tiene diferentes variables, puesto que este mismo tipo de placenta previa le prohibiría dar a luz en forma natural. En el caso de Guillermo es necesaria la cesárea, por lo que no hay que preocuparse por eso. -¿E..en..tonces solo es que mi bebé esta de nalgas? -Exactamente joven Díaz. Por otra parte, el desmayo que sufrió si puede ser algo más complicado. Sabemos que algunas condiciones en nuestro organismo, muchas veces están ligados a la persona con la que se está. La presión, los niveles hormonales y la temperatura son uno de los factores que se regularizan por la cercanía o lejanía que pueda tener una pareja alfa-omega. Una baja presión en el embarazo puede provocar desmayo, los cuales pueden llegar a ser mortales para el feto, puesto que nunca se sabe dónde pasara. -Yo tengo una pregunta con eso. -Frank levantó el brazo como un niño pequeño y la volvió a acomodar rodeando al omega. -entendí la parte de los cambios y esas cosas. El asunto es que mi omega está embarazado y yo soy beta. Él tiene algo así como un pequeño problema de ira y me preguntaba si eso de alfas y omegas juntos era como tener a un padre beta. -En el caso de un embarazo con padre beta, las cosas son un poco diferentes. El padre beta no puede regularizar todo aquello que un alfa puede hacer en su pareja y, a su vez, el omega embarazado no sufre tantos cambios en su organismo. En ese caso el mejor tratamiento es no exponer al omega embarazado a mucho contacto con alfas. -¿Entonces yo debo aislarme de los alfas también? -En su caso joven Díaz, el diagnóstico es lo opuesto. Debe intentar establecer más intimidad con el alfa del bebé. Con eso no quiero decir que la intimidad sea en un ámbito sexual, ya que parte de su tratamiento es abstenerse del coito. También necesitara permanecer en cama y haciendo el menor esfuerzo posible. -Yo me haré cargo de que cumpla las indicaciones doctor. Muchas gracias. -Samuel le estrechó la mano y lo acompañó a la puerta mientras este le pasaba un par de papeles. +++ Guillermo logró salir del hospital 2 días mas tarde. Su madre, Ana, había estado mensajeando desesperada a su móvil desde que le había llegado la llamada del hospital. Se encontraba en el aeropuerto de Roma cuando recibió la noticia e hizo todo lo posible por conseguir un vuelo de vuelta a casa para estar con su bebé. Pese a todos los intentos de sus compañeras para enviarla a casa, el itinerario que debía cumplir no pasaba por España hasta dentro de una semana entera. Samuel se ofreció, ante Guillermo, para acompañarlo en casa mientras su madre no estuviese. Le repitió cientos de veces que no era un problema para él y que, ahora que había terminado la pasantía en el instituto, tendría mucho tiempo libre para dedicarlo al omega y su embarazo. -Ayer ya descubrimos que mis habilidades culinarias están desastrosas, así que debemos pensar en un plan para hoy. -Samuel pasaba las paginas de un libro de cocina. -Siempre está la posibilidad de que yo cocine. No me siento mal y te tendré por si me pasa algo. -Guillermo intentó salir de la cama pero Samuel le dio una de sus severas miradas para volver al libro. -Puede bajarte la presión y desmayarte Guillermo. Desmayarte en la cocina, que esta llena de cosas afiladas. -Estas exagerando las cosas. -de la mesita de noche sacó el toma presión, acomodándolo en su brazo. Samuel dejó el libro sobre el escritorio y se acercó a ver la pequeña maquina en el brazo del omega. -Te dije que me sentía mejor. El omega se levanto con la ayuda del alfa y se puso sus pantuflas de tortuga. Vestía un afelpado pijama de osito y un gran gorro de lana. Su vientre sobresalía redondo, a la altura de la panza del pijama, luciendo como un niño pequeño que ha pasado toda la tarde comiendo golosinas. El primer día con Samuel en casa había estado lleno de vergüenzas. En cuanto llegaron, Guillermo apenas tenia fuerzas para subir a su cuarto, por lo que el alfa debió cargarlo al estilo nupcial. En cuanto llegaron, encontraron en medio de la cama una gran mancha roja. Guillermo, al estar inconsciente en el momento que sucedió el sangrado, no podía explicar como era que su cama estaba de tal forma, y en su mente se comenzaron a idear macabros planes de como es que mataron a alguien cobre su lecho. No habían pasado muchos minutos de sueño cuando el omega había sentido esas irresistibles ganas de orinar, propias del embarazo. Había intentado correr al baño y cuando ya se hallaba dentro, apareció el alfa en la puerta, con su camiseta en mano y una expresión confusa en el rostro. -Supongo que podríamos llegar a un trato. +++ -No estas cortando los vegetales correctamente, Samuel. -el omega intentó acercarse al alfa, pero este retrocedió con el cuchillo en mano. -Te puedes hacer daño Guillermo. El omega retrocedió, sentándose en una silla llena de cojines, y suspiró mirando hacia Samuel. ‘No esta cortando como le dije. Va a hacer que queden crudos y sabrán feo. ¿Cómo es que me podría dañar al compactar la carne para una hamburguesa?’ -Necesito la cesta de condimentos para aliñar la carne de la hamburguesa. Está frente a ti. -El doctor dijo que no debes poner muchos condimentos ni picantes porque te dolerá la panza luego. -No pienso comer todo tan desabrido. -el omega se levantó sujetando su vientre para caminar hasta la barra, tomando la pequeña cesta de condimentos y volviendo a su lugar. -Pero cuando termines de darle sabor me la pasas para darle forma. -No me voy a morir por darle forma a una hamburguesa. -Guillermo rodó los ojos y siguió en su trabajo. Samuel miró los desprolijos trozos de verduras y se sintió mal por su comportamiento en los últimos días. -¿Qué harás con el instituto? Se que el médico dijo que necesitas reposar pero también creo que esta parte de la educación es importante para decidir lo que quieres a futuro. Guillermo se levantó sujetando el plato de las hamburguesas, y se acomodó junto al alfa, poniendo aceite en un sartén. -En la mañana me llegó un correo desde la dirección. -el omega puso los trozos de carne sobre el teflón y miró entre las salsas de la alacena. -Me citaron para hablar con el director. No dice algo como “necesitamos atender el problema” pero, es algo que se puede intuir. -se decidió por una salsa negra viscosa que puso al sartén. -Te acompañaría pero seguramente el director no me querrá ver ahí. -el alfa puso las verduras por parte para comenzar a saltearlas. -Creo estar bien con su charla eufemista. -hizo un gesto vago con la mano en el aire y sirvió la comida. En el fondo, Samuel sabía que estaban actuando como una familia antes de ser siquiera una pareja. Le gustaba ver al omega, con su notable pancita, cocinando parte de la comida en la mesa, y con Samuel terminando el trabajo en la cocina. Se lo imagina, luego de comer, en la cama tomando una siesta y yendo Samuel a despertarlo para comer la cena que él prepararía luego de ver algún tutorial en YouTube. Casi al anochecer verían su serie en Netflix, mientras toman chocolate caliente. El omega se dormiría en medio del capítulo por lo cansado que está el embarazo, y por eso Samuel deberá cargarlo a la cama. Eso sonaba muy bien. -¿Samuel dónde estás?. -Guillermo movía la mano de un lado a otro frente a su rostro. -¿La comida no quedo bien? -No es eso. -sonrió amistosamente y sigua comiendo de los desformes vegetales, un poco quemados, a decir verdad. -Estaba pensando en como explicarle a tu madre lo del bebé. -Aún tenemos tiempo para pensarlo. Quedan al menos 4 días para que llegue. -¿Sueles pasar así tus días? Me refiero a el hecho de que tu madre no llegue en varios días… -Mamá es azafata. Desde que se enteró del bebe, ha estado tomando unas rutas mas extensas para ganar bonos de temporada. -el omega miró el plato mientras jugaba con su contenido. -Antes se tardaba máximo 2 días en volver a casa, pero ahora es normal que llegue tras una semana, descanse un par de días y vuelva a rutas largas. -Yo… lo siento mucho pequeño. Sabes que cualquier cosa me puedes llamar para que venga aquí y supervise todo. De todas formas, espero llegar a un acuerdo con ella en cuanto llegue. +++ Guillermo se había despertado más tarde de lo habitual a la mañana siguiente. Cuando vio la hora, saltó de un brinco para correr, entre lo que podía, hacia el armario. Se puso los únicos pantalones que aun le quedaban y un vestido bastante corto, aunque justo para su pansa, que había encontrado en un cajón de descuentos. Estaba por salir de la habitación cuando un atontado Samuel, vestido solo en bóxer, se le apareció por delante. Miró de reojo el escultural cuerpo del alfa y negó efusivo con las mejillas al rojo vivo. -Debo ir a la charla con el director. Voy atrasado. -pasó por el lado y bajó las escaleras con cuidado. -Ten cuidado con los taxis… -‘Ten cuidado con el taxi. ¿Es en serio Samuel?’ -Claro. Volveré para el desayuno. -el omega abandonó la habitación y se puso junto a la vereda esperando por el taxi. +++ -Señor Diaz, el director ya esta disponible en su oficina. Guillermo se quedo unos segundos apoyado en el mesón, recobrando el aliento, y se adentró en la elegante oficina. -Tome asiento joven Díaz. -el anciano beta le apuntó con un lápiz el sofá de cuero frente a su escritorio y volvió con su mirada hacia los papeles. -Lamento la tardanza señor. -Guillermo tomó asiento, aun con la respiración agitada. -No es problema. -el beta le dirigió una sonrisa no tan amistosas y junto las manos sobre le escritorio. -Imagino que el embarazo lo tiene cansado. A Guillermo no le gustaba como aquel señor usaba la palabra embarazo. Sentía que su entonación le hacia sonar un tanto cínico. -Señor, ¿Por qué motivo me citó hoy?. -jugaba inquieto con sus manos apoyadas en los muslos. -Algunos alumnos me comentaron que su gestación ya va por el quinto mes. -el director apoyó el mentón sobre las manos y se acercó. -Para el centro de padres, y la dirección del instituto, nos resulta un poco inquietante como es que su embarazo afecta al alumnado. Guillermo se tensó. Aferró sus manos, ya sudadas, sobre el pantalón, asustado. -No queremos que el instituto se vea afectado por un descuido en un adolescente poco instruido, por lo que decidimos llegar a un consenso sobre su estadía aquí. -el beta removió unos cuantos papeles dentro del cajón y tomo un sobre. -Pensamos que su estancia en esta institución podría afectar la responsabilidad de algunos estudiantes. -le extendió el sobre sellado. -Por lo que le pedimos que su estadía aquí sea pospuesta hasta que el embarazo haya culminado y se sienta apto para retomar sus estudios con normalidad. ¿Me..me.. esta echando por un embarazo…? -los ojos de Guillermo se aguaron mientras tomaba el sobre y luego envolvía los brazos en su abdomen. -Se encuentra temporalmente expulsado señor Díaz. Sabemos que es lo mejor para usted. -el director se levanto de su asiento y extendió la mano a Guillermo, para que se la estrechara.