Hoy había sido un día lucrativo para Palgye, las entrevistas salieron de maravilla y la sesión fotográfica para aquella revista tan popular, también. Por lo tanto ahora se encontraba sorprendentemente libre de tareas, era un gran paso para él, más aun porque se caracterizaba por ser demasiado perezoso para su propio bien y mientras cumpliera correctamente con sus responsabilidades ‘humanas’ y ‘aburridas’ (lo segundo, es algo que piensa con frecuencia), su cuota de años se reducía y podría regresar allá arriba, de donde fue desterrado. ❝ Casi, casi, casi~ ❞ — murmuraba con la vista puesta sobre los peluches de felpa que yacían dentro de la maquina en la que jugaba, se trataba del típico juego donde el jugador debía movilizar correctamente la garra metálica para obtener un premio dentro de la caja de cristal. El cerdo estaba teniendo mucha suerte porque acababa de tomar uno de los peluches, tenía forma de conejo. ❝¡Ya lo tengo!❞ — cantó victoria... antes de tiempo. A los minutos alguien apareció del otro lado de la maquina y lo vio a través del vidrio; fue como ver un fantasma. Automáticamente dio un saltito y el peluche cayó, lamentablemente no cayó donde se supone tenía qué. ❝ ¡TÚ! ¿Q--Qué haces aquí? ¡Mira lo que hiciste, perdí!❞ — exclamó, dando después un resoplido. { @xtokyoshinjuu }