Unos consejos para alargar la vida de tu embrague.
El embrague es un sistema que permite transmitir e interrumpir la transmisión de una energía mecánica a su acción final de manera voluntaria. En el coche, nos permite a los conductores controlar la transmisión del par motor desde el motor hacia las ruedas. Un elemento que es accionado por nosotros -conductores- al pisar el pedal, por lo que nosotros mismos somos el factor mas influyente en el desgaste. A continuación unos sencillos pasos que alargarán al máximo la vida de nuestro embrague.
Arrancar con suavidad. Debemos hacer lo posible por soltar el pedal de manera progresiva, intentando no pasar de las 1200 rpm.
En semáforos, punto muerto. Al tener la marcha metida y el pedal pisado, mantenemos el embrague en una situación de esfuerzo, provocando un desgaste prematuro.
Pie izquierdo fuera. Hay gente que tiene la manía de conducir con el pie apoyado sobre el pedal de embrague. Esta acción hace que el embrague esté patinando continuamente, pudiendo quemarlo en unos pocos kilómetros. Es mejor dejar el pie en el reposapies que la mayoría de coches traen al lado del pedal.
El pedal, a fondo. Cada vez que vayamos a cambiar la marcha, debemos realizar todo el recorrido del pedal. Al hacerlo de esta manera, evitamos que haya un roce excesivo que reduciría la duración de nuestro embrague. Este último consejo es especialmente importante si realizamos la mayor parte de nuestros trayectos por ciudad.









