carrusel
No me gustaría empezar como muchos otros que de una plasman la pregunta de la tarea, tampoco quiero que suene a principio de novela juvenil, simplemente quiero hacer entender que, la pregunta ¿que ha sido tu vida? No es que sea muy fácil de introducir.
Aunque lo veamos como gran cosa, no lo es, es una pregunta que comúnmente suelen hacer las personas cuando te las encuentras en un café: ¿qué es de tu vida en estos últimos años? No te veo desde el instituto, y si, es cuando haces un recuentro mental de todas las cosas que te han pasado desde que dejaste de ver a aquellas personas y respondes con un cálido pero indiferente “pues no mucho la verdad, estudiar más que otra cosa”.
Pero, que me hagan esa pregunta me hace cuestionarme realmente que ha sido lo que ha pasado en mi vida realmente. Cerrar los ojos por un momento y que te vengan los recuerdos a la mente, pequeños fragmentos de cosas que quizás no recuerde a la perfección porque no marcaron para nada mi rumbo pero que si lo hicieron mucho más ameno, como esa fiesta de fin de curso donde recuerdo a todo el mundo mucho mas ebrio de lo que habían estado en su vida, recuerdo una mojada preciosa donde cogí catarro, a mi mejor amigo con la nariz rota y a mucha gente haciendo cosas de las que posiblemente se arrepentirían al día siguiente.
Seguimos con la proyección y encontramos el primer desamor, ese que me dolió y me destrozo pero que también me hizo mucho más fuerte, ese sí que lo recuerdo con mucha precisión pero, no es algo de lo que sea ameno hablar, digamos que es la diapositiva que menos me gusta de mi presentación .
Como siguiente, tenemos esa diapositiva que todo profesor catalogaría como “sobrecargada” y es que en menos de un año logre archivar millones de experiencias junto a personas realmente importantes y logre darme cuenta de cuales ya definitivamente no lo eran. Si, hablo de haberme vuelto a enamorar, de cambiar de país, iniciar una universidad nueva, hacer amigos, conocer otra gastronomía y cultura, aumentar diez kilos y volverlos a bajar así tan sencillo como suena… entre infinidades de cosas que se pueden organizar perfectamente en un mapa imaginario, si, esos que tenían dibujitos en primaria, con millones de fotografías mentales que describen la diapositiva como un perfecto desastre, muchos subes y baja, un carrusel de emociones.
Me parece que carrusel es la definición perfecta de mi vida en estos últimos años, digamos que, mis emociones suben y bajan al ritmo de la música, que lo que hoy es posiblemente mañana ya no lo sea y lo que hoy me hace reír mañana me irrite de sobre manera pero es que, no imagino mi vida de una manera distinta a como la estoy contando, porque es así, un mar de emociones que me consume a diario donde lo que reina es la indecisión, la inmadurez, los cambios de ánimo, la distancia, la tristeza y si, la soledad… pero, tengo días en donde el caballo decide subir, ese caballo que de alguna manera no es el más bonito del carrusel ya que ese siempre es para las princesas, aquellas que logran conseguir lo que se proponen y que están asquerosamente felices siempre arriba, mientras que los demás caballos, incluyendo el mío, estamos abajo; pero, hay días en el que decide subir y me deja ver con claridad lo lindo que es el nuevo día, me enseña a que tengo millones de cosas por la cual sonreír, una familia hermosa por ejemplo, y que es inevitable estar abajo pero que eso es lo que hace hermoso esperar para estar arriba.


















