Bellaqueo en el trabajo…
En una ocasión, en el trabajo, fui al baño. Orine, me lavé las manos y me las sequé. En el proceso entró un chico que siempre llamó mi atención. Al terminar mis manos, me paré frente al espejo para asegurar que mi rostro estuviese presentable. Cuando me doy cuenta, el chico se ríe para yo escucharlo y al mirarlo me estaba enseñando el bicho… uffffffff… bicho blanquito y su cabeza descubierta. Me acerqué y lo miré, se miró el bicho mientras lo sacudia y me lo ofrecía. Me puso tan bellaco que le propuso encontrarnos en un baño menos concurrido. Él accedió. Pero, antes de retirarse me agarró por la nuca y me besó. Ufffffff… sentir su lengua después de verle el bicho me dejó peor y el bicho bien parao y lubricado. Esperé unos minutos para relajarme. Al rato, cuando llego al otro baño, él me estaba esperando en el último cubículo. Tenía sus pantalones abajo, pero puesto su pantaloncillo. Nos encerramos con seguro y cegados por la bellaquera. Nos volvimos a besar. Y al sentirle el bicho duro, me pongo de rodillas. Tenía su pantaloncillo algo manchado, pues estaba lubricado. Me acerqué para olerlo… PUÑETA, era evidente que llevaba horas con él puesto, más el precum que estaba soltando, olía a gloria. Él notó que su olor me embellacó. Comenzó a reírse y entre carcajadas me pregunta “te gusta macho?”. Antes de responderle se baja el pantaloncillo, tenía el bicho tan duro que le rebotó. Bicho de algunas 9.5 pulgadas, gordo y uncut. El cabron, al notar que el olor me embellacaba, pasó el prepucio mojado por mi nariz. ((Lo escribo masturbandome)) Tenía un olor tan fuerte a precum + orina que le respondí “puñeta, cabron, me tienes bien bellaco”. Me saqué el bicho, mientras él me ponía a mamar. Mmmmmmmm… Sus gemidos me dejaban saber que disfrutaba mis mamadas. No aguantó más y me pidió el culo. Era arriesgado, pues estábamos en el trabajo. Qué diablos, el bellaqueo estaba cabron. Me puse de pies, trepé una pierna en el toilet, él parado detrás me abrió la entrada del culo mientras me metía aquellas 9 pulgadas. Comencé a gemir y el susurrandome en los oídos “cállate macho, te van a oir”. Yo le decía que me dolía un poco y el respondía que no me dolía nada. Comenzó el proceso de meter y sacar… ufffff… Me pellizcaba los pezones, me empujaba con ganas el bicho, todo un top full… Para mi sorpresa, saca el bicho por completo y me dice “ahora te toca chingarme el culo”. Estábamos locos y no, nadie había entrado, pues era baño de oficinas al que prácticamente nadie entra en mi turno. Nos besamos, el cabron me tenía tan envuelto. Me senté sobre el toilet, el se me sentó encima y comenzó a brincarme en el bicho. Mientras lo masturbaba, él brincaba y gemia lo rico que sentía mi bicho en su culo. Al rato comencé a sentir el cosquilleo de la leche. Al dejarle saber, más brincaba y se negaba a retirarse. “Dame leche cabron”… esas palabras me prendieron demasiado, no aguanté más, lo agarré por la cintura, lo espeté en el bicho y dejé salir la leche en su culo, mientras el se masturbó y se vino tan cabronamente… Fue una experiencia hijadeputa. Fueron varias las ocasiones que coincidimos para sacarnos leche. Pero, para mi tristeza, lo cambiaron de turno…








