Cuando la relación termina por culpa de ambos, siempre, pero siempre te sentirás culpable y la persona más miserable por no haber luchado por ese amor. Siempre llorarás recordando los buenos momentos y diciendo en tu mente que eres una mierda de persona que siempre le hace daño a los demás. Sí, así me siento justo en estos momentos.













