ROTA
Sentada, con la cabeza en alto y lágrimas en los ojos, se lame las heridas. Se besa cada marca, cada cicatriz. Forman parte de su ser, ¿por qué odiarlas? Está rota, hecha pedazos. Él se acerca, intenta ayudarla pero ella lo aparta. "No, no necesito ser salvada" le dice, se dice a si misma, tratando de convencerse de que es lo suficientemente fuerte para continuar. Y lo consigue. Porque es imperfecta, porque está rota. Y eso es lo que la hace fuerte.








