Perfum
Perdí la cuenta de cuantos perfumes distintos le he sentido. Cada día que pasa junto a mi trae una fragancia diferente. O tal vez es por el día que lo amerita. Su primer día suele ser una fragancia dulce que me hace decir "Si, hoy esta de buen humor". El segundo es más suave como "Bueno, aún sigue acá aunque quiere que el día acabe rápido", ese no llama tanta la atención pero se percibe si pasa muy cerca. El tercer día es un poco más intenso, ese que te dice "Estoy llegando a mi limite y ser amable ya no es opción", particularmente ese es el que me hace sentir cosas que no debería y la que me hace querer verla unos segundos en cada momento que se me presenta. Pero el cuarto y ultimo día.... !Dios! Ese ultimo día es tan fuerte su fragancia que el olor inunda la habitación, es más como un "Ya no me importa nada, quiero que esto se termine ya". Damas y caballeros, siempre en ese ultimo día es cuando no me puedo concentrar en lo absoluto.
Los tres primero días yo siento que puedo con todo pero ese ultimo día es un hecho que ella puede conmigo. Ese perfume que me da miedo preguntarle el nombre, me derrite, me minimiza, me seduce, me pone de nervios, me paraliza, me hace pensar cosas que no debo, me hace descarriarme (más).
Solo hemos cruzado un par de miradas y uno que otro saludo, es lo habitual, trabajamos en el mismo lugar, 8 horas a veces 12 horas al día, 4 días a la semana sin saber si tendremos los mismos turnos. En lo más profundo de mi ser, siento que me odia pero es su manera de ser. Es de carácter irritable, personalidad fuerte, mirada intensa, labios seductores, curvas evidentes y bien marcadas por como se ajusta el uniforme. La realidad es que ni le puedo importar menos porque no soy nadie para ella. Una simple mortal que hace que chorree la baba por ella una vez a la semana por un olor particular que la hace sentir que pierde el control y quiere que ella, particularmente ella, cumpla sus fantasias más perversas.
No me gusta ni ella gusta de mi, somos totalmente opuestas. No hay punto de comparación, pero ella logra hacerme sentir como yo me imagino que hago sentir a los demás. Me seduce sin siquiera saberlo, capta toda mi atención sin siquiera pedirla, me hace pensar en fantasias cuando no debería. En verdad me tiene queriendo pasar solo una noche, haciéndole liberar toda su frustración a su manera o a la mía, pero de que me tiene me tiene ahí y solo por una intensa fragancia.
L.M





