¡Buenas, Rosa!, me gustaría saber cómo hacer para dejar de depender emocionalmente de alguien. Supongo que es así porque es abrumador a veces pero a pesar de eso sigo estando ahí. A pesar de intentar marcharme, vuelvo una y otra vez.
El primer paso consiste en asumir que tienes un problema que necesita solución. y ese paso lo terminas de dar ..enhorabuena.
La dependencia emocional se produce cuando no tienes responsabilidad completa sobre tus sentimientos y tu autoestima y bienestar depende de otros, normalmente de tu pareja.
Estas son las características más comunes de las personas dependientes:
Avidez afectiva. Quien sufre una dependencia emocional, experimenta una necesidad constante de estar al lado de la persona amada, cuando no puede, recurre al móvil de manera obsesiva para mantener el contacto. Su dependencia es tan grande que llega a ser agobiante, pero no acepta de buen grado que el otro reclame su espacio, al contrario, le insta a abandonar sus actividades para que esté a su lado.
Comportamientos sumisos. El dependiente emocional idealiza al otro, por lo que asume una relación de subordinación. Como tiene miedo de que la relación termine, se comporta de manera sumisa e incluso acepta ser humillado por la persona amada. El dependiente puede llegar a aguantar casi todo, con tal de que la relación no se rompa porque sin ella, perdería el sentido de la vida.
Baja autoestima. La persona con dependencia afectiva generalmente tiene problemas de autoestima. Suele recriminarse por sus errores y se denigra constantemente, minimiza sus logros y maximiza sus fallos. Esta persona no se siente satisfecho consigo mismo y no confía en sus capacidades y criterios.
Necesidad de agradar. Las personas dependientes suelen buscar continuamente la validación externa, necesitan causar una buena impresión, por lo que intentan satisfacer en todo a los demás. Cuando no obtienen esa aprobación, se sienten mal y lo interpretan como un rechazo. Generalmente se trata de personas que se desviven por ayudar, aunque para hacerlo se vean obligadas a pasar por encima de sus intereses y necesidades.
Miedo a la soledad. Las personas que sufren una dependencia emocional no soportan la soledad, en parte porque esta activa recuerdos dolorosos vinculados al abandono. Por eso, a menudo se ven inmersos en una serie de relaciones de pareja fallidas, que no son más que un intento desesperado de escapar de la soledad a través de la compañía.
Las principales causas de la dependencia emocional se gestan en la infancia. Cuando éramos niños no aprendimos a ser autónomos e independientes, y seguimos arrastrando carencias afectivas que no fueron satisfechas en su momento.De hecho, la persona dependiente emocionalmente suele tener una historia marcada por la carencia de afecto. Durante su infancia, es probable que no haya recibido el cariño que necesitaba por parte de las personas significativas de su vida. En esos años, aprendió que para ser amado, necesitaba cumplir con las expectativas de los demás. Así, poco a poco se fue convirtiendo en un niño en búsqueda de atención, que se esforzaba por hacer las cosas bien, no solo para que le felicitasen sino también para obtener amor.
Pasos para superar la dependencia emocional
Identifica las cosas que haces por amor y/o cariño pero que en realidad te perjudican
Coge papel y boli y haz una lista anotando las cosas que has hecho por y/o para alguien (pareja, expareja, amigo, familiar, compañero de trabajo…) y que de una u otra forma te han dañado y perjudicado.Para ello, piensa y pregúntate… ¿qué has hecho tú por el otro que a ti te hacía daño?, ¿has tenido que dejar de lado a amistades y familiares, o dejar de hacer ciertas actividades, aficiones, hobbies que sí te gustaban?, ¿no te han tratado con el respeto que sí te merecías?…Es fundamental ser consciente del sufrimiento experimentado, y es que todo lo regalado o abandonado a cambio de un coste nunca es beneficioso.
Aprende a ser asertiv@ y a decir “NO”
Ser asertivo significa decir lo que uno piensa en todo momento respetando a la otra persona con la que interactúa, es decir expresa lo que sientes de verdad al otro de manera correcta y educada. Aprender a ser asertivo es esencial para gozar del equilibrio emocional necesario para disfrutar de un mayor bienestar.
No tengas miedo a salir de tu zona de “confort”
En muchas ocasiones el miedo a la incertidumbre, el miedo a no saber lo que vendrá, el miedo a lo desconocido… es lo que hace que se mantenga el problema y que la persona dependiente siga alimentando esta relación tóxica, incapaz de eliminar lo que le hace sufrir.
Trabaja y refuerza tu autoestima
Una vez más la autoestima es clave para avanzar y curar nuestra salud emocional. Y es que ya te expliqué cuando hablé de dependencia emocional que la baja autoestima es una de las características principales de las personas dependientes.
Para ser independiente emocional hay que ser valiente y no temer al futuro. Parece sencillo de leer, pero complicado de hacer ¿Cómo? Lo primero que has de hacer es marcarte varios objetivos sencillos y claros a corto plazo e ir poco a poco cumpliéndolos.
Aprende a estar solo/a y pasa tiempo únicamente contigo mismo
El ser humano es un ser sociable por naturaleza y aunque nos encante compartir en grupo y con la pareja, también es fundamental aprender a disfrutar de la soledad, disfrutar de nosotros mismos y pasar tiempo sol@s. De esta forma, si aprendemos a estar a gusto en soledad, las relaciones que tengamos serán saludables.
Aprende a quererte y a amarte para querer de una manera “sana” a los demás
¿No sabes qué cosas puedes hacer sol@? Una escapada de fin de semana, ir al cine, una maratón de tu serie preferida, salir a correr, dar un paseo a última hora de la tarde, pasar un rato agradable en una terraza con un buen libro y un café, nadar, cocinar, tocar un instrumento musical, ir de compras, ir a un spa… 😉
Muy ligado con lo anterior es este punto y es que uno de los síntomas de las personas emocionalmente dependientes es que están continuamente pendientes de la otra persona y se olvidan de ellos mismos y de quiénes son. Para que esto no pase, has de luchar y perseguir tus metas, tener sus aficiones y trabajar en crecer cada día un poco como ser humano y por tu propio desarrollo personal.
Relaciónate con otras personas
Además de pasar tiempo solo y aprender a disfrutar de la soledad, ¡ojo! también es fundamental no convertirse en un ermitaño. No se trata de descuidar tu vida social, y es que tener una vida social activa hará que disfrutes de relaciones mucho más sanas y no dependas únicamente de una sola persona.
No sé si habrás leído nuestros artículos relacionados con los tipos de amor, con el amor incondicional y con el amor romántico… llegados a este punto, si la relación dependiente es con tu pareja o expareja, te recomiendo encarecidamente que sí los leas y es que otra de las causas principales por las que alguien puede acabar en una situación de dependencia emocional son las propias creencias que uno mismo tiene sobre qué es el amor y cómo debe ser una relación sentimental.
No caigas en la tentación
Como en cualquier proceso personal es inevitable que aparezcan momentos más fáciles y otros momentos más difíciles. Superar la dependencia emocional no es un camino sencillo y habrá altibajos. Evitar la tentación de mirar atrás importantísimo para no decaer en el intento.
Tener expectativas poco realistas y/o excesivamente intensas acerca de lo que pueden esperar de los demás suele provocar una idealización hacia la otra persona. Para que esto no ocurra, di no a las expectativas creadas, dichas expectativas pueden mantenernos aferrados a algo imaginario, a una imagen irreal de lo que es la otra persona.
Hay que intentar aprender del pasado, de lo bueno que nos aportó y de lo no tan bueno también, pero siempre de cara a mejorar, eso sí, no traigas al presente, al “aquí y ahora” los problemas de relaciones anteriores, no compares, si lo haces estarás añadiendo una enorme y pesada carga a tu relación actual nada útil. Déjalo estar y punto. El pasado, pasado es. 😉
Busca ayuda de un psicólogo profesional
Muchísimas veces la persona que mejor te puede guiar, acompañar, escuchar, aconsejar y darte las pautas a llevar a cabo es el psicólogo profesional. El psicólogo te ayudará a adquirir las técnicas y herramientas para mejorar tu autoestima, tus habilidades interpersonales, trabajar tus creencias y sobre todo aprender a como no depender y mejorar de esta forma tu bienestar personal y calidad de vida.
La dependencia afectiva es un problema que se debe solucionar cuanto antes, ya que suele envolver a la persona en una espiral de negatividad que puede dar pie a otros problemas psicológicos. Algunas de las consecuencias más comunes de la dependencia emocional son:
Rupturas de pareja repetidas. La persona que sufre una dependencia emocional de pareja se ve envuelta en un círculo de continuas rupturas y reconciliaciones. Lo que sucede es que, en el fondo, la forma de ser de su pareja no le satisface, pero como siente una necesidad enfermiza, termina dando su brazo a torcer porque no soporta la idea de perderla.
Insatisfacción y frustración. En realidad, el dependiente emocional nunca encuentra tranquilidad porque incluso cuando tiene a su lado a la persona que ama, le atormenta la idea de perderla. Como resultado, mantiene una relación agobiante que termina dando lugar a desencuentros y discusiones. De esta forma, vive en un estado de insatisfacción y frustración casi permanentes.
Pérdida del “yo”. La persona dependiente se va aislando, reduce su actividad social para entregarse por completo a su pareja. Poco a poco, deja de ser quien es, ya que, al centrarse tanto en el otro, deja de pensar en lo que desea o le gusta, y comienza a vivir a través de las necesidades y preferencias de su pareja. Sin embargo, cuando una persona abandona sus sueños y metas, el “yo” comienza a difuminarse y llega un punto en que ya no sabe si actúa de cierta forma porque realmente le satisface o solo porque desea agradar a la persona que tiene a su lado.
Celos patológicos. La persona dependiente suele entregarse por completo y a ciegas a la relación, por lo que espera lo mismo del otro, si no ocurre así, suele experimentar celos que alcanzan un nivel patológico. A medida que la relación avanza, el dependiente emocional exigirá cada vez más tiempo y muestras de cariño, llegando a agobiar al otro, por lo que, a la larga, si no logra superar la dependencia emocional, perderá a la persona amada.
Trastornos psicológicos. En muchos casos, la ruptura de la relación genera un trauma difícil de superar. La persona dependiente puede reaccionar escondiéndose tras comportamientos adictivos que pueden dar pie a la bulimia, el alcoholismo o la drogadicción. También es usual que aparezcan cuadros depresivos o que se desencadenen comportamientos obsesivos, que se convierten en una vía para liberar la tensión.