CARTA AL LADRÓN.
ESU EMMANUEL G.
PRESENTE
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A usted, desvergonzado ladrón:
Por medio de la presente me atrevo a hacerle saber lo que he estado sintiendo gracias a los constantes robos de los que he sido víctima, en cualesquiera de los sitios web que menciono, de su mano.
Me he visto afectado, tremendamente, por la falta, ya no de moral — porque eso parece estar ausente en usted —, sino de integridad y decencia humanas, pues ha sido capaz de tomar como propio lo que no es suyo ni lo será por más que lo intente.
Si bien es cierto que yo soy el autor, el creador y la fuente de todo lo vertido en ambos sitios web, también es verdad que usted es un vil e ignorante descerebrado, falto de alma y de espíritu, que requiere tomar lo que no es suyo para sentirse especial. Sépase que, para hacer lo que usted hace, cualquiera mueve las manos, pero, para crear contenido — quemarse las pestañas, estudiar y leer en las madrugadas, en vilo e insomne, mientras se siente en el alma el ardor de la locura, la desazón de la melancolía, la congoja de la ansiedad, el arrebato de la alegría y la osadía del amor — no cualquiera lo hace. De hecho, somos muy pocos los que nos atrevemos a salirnos de los estándares para romper los paradigmas y crear algo nuevo; algo que nadie más ha podido hacer ni hará, menos los de su linaje, obviamente, ya que usted viene de un árbol podrido, de una rama infecunda, tal es así que depende fervientemente de nosotros los creadores, porque no sólo a mí me ha robado ni me robará, lo ha hecho con otros que, al igual que yo, nos arriesgamos a producir contenido original.
¿Qué puede usted saber de eso? Definitivamente nada, porque en su casa no le enseñaron, ya no a respetar, sino a ser libre. A usted le cortaron las alas recién lo parió su madre y, conforme fue creciendo, en lugar de alimentarle el alma para hacerlo consciente del poder creativo que lleva en las entrañas, le hicieron creer que no sirve, que jamás logrará ser alguien en esta vida si no roba, si no mata, si no viola, si no arrebata de los demás lo que usted no tiene permitido crear. Tan lamentable es su vida y su existencia que es un “Don Nadie”. Su madre lo parió sólo con una finalidad: ser una copia de otros, una sanguijuela, una piraña, un ave de rapiña, un dependiente de los ganadores. Usted necesita sentirse como un ganador, pero sin hacer el mínimo esfuerzo y colgándose las medallas ajenas ¡Qué patético y mediocre es ser usted! Y ni preguntarle si no le da vergüenza tal verdad, porque sé que no la tiene, no sabe de eso, porque, insisto, no le enseñaron.
No me atrevo a decir que sea usted un ser humano, ya que un ser humano tiene la capacidad — de hecho, nace con ella — de ser creativo. Usted, simplemente, es un parásito traído al mundo por otro parásito; seres nulos de energía propia, dependientes de la energía de otros para existir o, mejor dicho, para sobrevivir, ya que lo que usted hace no es vivir y lo hace gracias al robo del aliento divino de los que creamos. ¡Qué triste es ser usted! No puede ni tiene la capacidad de darle algo de valor al mundo, porque tiene que tomarlo de otros para sentirse valioso y satisfacer su falta de espíritu. Mire que yo, como sea que me robe, si decido dejar de publicar lo que escribo, usted, definitivamente, dejará de subsistir, porque sin mí, que soy la fuente, no tendrá cómo alimentarse, mientras tanto yo, que no dependo de nadie, sino de mi propia voluntad, fuerza y motivación, seguiré creando libremente en mis libretas y, quizás, nadie más que yo pueda leerme. No importa, con tener la satisfacción de crear, me basta. Aquí es donde radica la satisfacción del creador, mientras la suya dependerá siempre de éste, a lo que me lleva a confesarle que usted no es libre, sino un esclavo de sus propias limitantes, las cuales heredó de su madre y de las que jamás se podrá deshacer. Usted está marcado por la nada, la eterna flojera, el perpetuo vacío y la inmunda ignorancia. Es cuando me topo con seres como usted que abogo por el aborto, porque, un ser que nace con el solo propósito de mamar de los otros su energía no merece respirar. No ayuda a nadie con eso, sólo quita el aliento, el aire, el respiro a los que lo necesitamos para crear, para ser, para vivir y, por consecuencia, darle algo valioso al mundo. ¿Soy duro? ¿Lo soy? Creo que sólo le hago ver la realidad de su vida (si así se le puede llamar a lo que se supone está haciendo en este mundo). Más duro es tener que alimentar a sanguijuelas como usted de manera gratuita. Se preguntará que qué me gano al decirle sus verdades si, al cabo, seguirá cometiendo la fechoría de robar. Bueno, pues, me es grata la satisfacción que me da escupirle en la cara, nada más.
Usted seguirá robando, porque ése es su destino, para eso nació y, aunque quiera cambiar, no lo hará; le es imposible hacerlo. En sus genes tiene la marca de la maldad, de la brutalidad, de la inconsciencia, de la ignorancia, de la falta de alma, y de éstas nadie se cura. Sin embargo, yo, a diferencia de usted, seguiré creando, produciendo, escribiendo y publicando porque en Mí yace la fuente de la creación. Soy el agua, la tinta, el mar, el cielo, la tierra, el fuego, el viento… el éter… la fuerza de la vida haciéndose palabra y acción en cada escrito que hago y en cada paso que doy. Usted seguirá siendo un “Don Nadie” que roba y se satisface recibiendo los aplausos de quienes, como yo, no necesitamos de eso para sentirnos satisfechos.
¡Ah, qué bien se siente decirle que usted jamás saldrá de su pocilga de mediocridad! Mientras yo, escritor nato y poeta (y sí, lo digo con todo el bendito orgullo que me da serlo), continuaré bendiciendo a mis ojos con mis creaciones a expensas de mi cansancio, mi tiempo, mi salud, mi dinero y mi vida.
Sin más por el momento, me despido con una satisfacción tremenda por decirle lo que siento y saberlo escribir, cosa que usted, en la vida, podrá experimentar ¿verdad?
Esu Emmanuel G.
Autor, Escritor, Poeta y Ser Humano.
Carta al ladrón. © 2023 by Esu Emmanuel G. is licensed under Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International. To view a copy of this license, visit Creative Commons












