Hay días que uno piensa que no puede seguir adelante, y justo son esos días los que hacen que sea más difícil avanzar por estar pensando demasiado las cosas...
A veces solo tenemos que escribir, hablar con alguien, desahogarnos de alguna manera para que no se llene demasiado nuestra mente y nuestro corazón.
Entiendo que a veces es complicado decir lo que sentimos y pensamos, pero poco a poco he aprendido que lo más sano es sacar todo y no quedarse guardado nada porque puede salir contraproducente.
HOY quiero vivir, quiero ser una mejor persona, quiero dejar ir esta ansiedad que me consume día a día y estar tranquila.
No puedo evitar que mis pensamientos me consuman de un día para otro, pero se que puedo decidir sentirme bien 5 minutos o más si logro encontrar mi paz interior, lo cual sería grandioso.
Así como yo lo intento todos los días, sé que muchos pueden luchar para hacer lo mismo. En mi propia experiencia acepto que no es nada fácil cuando se vive con esto y muy apenas puedo dormir, pero tengo la esperanza de que esto cambiará y llegará un momento en mi vida en el que la depresión y la ansiedad quedarán encapsuladas y no me harán más daño.
Lo hago por mí y por los que me rodean. ¿Por qué? Porque al mismo tiempo que me afecta a mi, también puede afectar a mis seres queridos que desean verme sana y feliz, desean que viva mis días y disfrute cada momento en la tierra.
Hay muchas razones por las que yo siento que no puedo más, que todo me pasa a mi, que son batallas que no dejan de llegar, pero son cosas que tienen que pasar en algún momento en la vida.
El perder a mi papá, a mi abuelita, a un amigo muy querido... Dios se lleva a las personas que necesita allá arriba, pero lo que mas duele es que nosotros todavía los necesitábamos en la tierra.
Pero poco a poco, se que puedo seguir adelante, aunque la herida siga ahí, pero con el paso del tiempo uno se acostumbra o se adapta a la ausencia, pero que quede muy en claro que JAMÁS serán olvidados.
Yo sé que soy fuerte, solo necesito creérmelo.
Yo puedo hacerlo, yo puedo tomar las riendas de mi vida y lograr todo lo que siempre he soñado.
No estoy sola, aunque haya días que sienta que no tengo a nadie, yo se que no es así, mi madre y mis amigos me acompañan en cada paso que doy.
Claro que la vida es bella, por eso hoy escribo esto con la ilusión, con la esperanza de eliminar mis malos pensamientos, eliminar mis miedos y esta horrible ansiedad.
Decirle a mis monstruos que hoy comienzo a dejarlos uno a uno, ya no quiero que me acompañen a ningún lado porque yo se que tengo un largo camino que recorrer.
Yo tengo el coraje para dejarlos atrás y así poder hacerme feliz a mi misma, compartir mis logros con mi madre que siempre me apoya y quiere lo mejor para mí.
Y por supuesto, enviar mensajes al cielo a mi padre porque a pesar de que no esté más con nosotros físicamente, él siempre será mi motor, mi ejemplo y mi héroe.