Las miradas no mienten, está compuesta por los ojos y ellos son el espejo del alma, la cara verdadera de todas las emociones posibles que somos capaces de sentir en cada situación, por eso, la mejor forma de empezar a conocer a una persona es mirarlo a los ojos y observar las indicaciones que ellos nos dan sobre su estado emocional, sobre lo que está sintiendo en cada momento.
Las miradas al igual que nuestros gestos, nos delatan ante los demás y dicen más de nosotros mismos que cualquiera de nuestras palabras, de hecho, la comunicación no verbal puede comenzar en una mirada y acabar en todos los movimientos posibles, constituyendo la mayor parte de la información que podemos transmitir.
















