Happy Birthday Baby Rio
One Nice Bug Per Day

#extradirty
No title available

izzy's playlists!
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
YOU ARE THE REASON

ellievsbear
noise dept.

★
cherry valley forever
RMH
Noah Kahan
The Bowery Presents
🩵 avery cochrane 🩵

Product Placement

gracie abrams
taylor price
Sweet Seals For You, Always

PR's Tumblrdome
d e v o n
seen from United Kingdom
seen from Mexico
seen from Philippines
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Italy
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from India
seen from Vietnam
seen from India
seen from United States
@thewitchonfire
Happy Birthday Baby Rio
by Tuan Pham
TKO
“ You can't run from yourself, that's where it's difficult, but I can see in your eyes that there’s something inside that made you evil. Cause when I see you move like you got something inside that made you lethal “...
Uno nace solo y solo se muere. Se comparte, se disfruta, se ama y se quiere, pero nunca te olvides de quién tú eres... Ni por hombres ni mujeres
El conejo “no-tan” malo y sad.
“No sé quién tuvo la culpa, pero ya ni viene al caso, devuélveme mi corazón aunque sea en pedazos que yo los pego paso a paso, pero ya, suéltame en banda que me atraso. Por el bien tuyo, por el bien mío... Tú sabes que esto del amor termina en líos. Si te veo con otro, te sonrío ¿Para qué odiarnos después de lo que hemos vivido?”
• Soy lo prohibido •
| #SoyComoQuieroSer #SoyLoProhibido |
Altanera y dominante, Liesje fue bautizada por el fuego a la edad de diecisiete años por las servidoras de Satán, el aquelarre más antiguo de América del Norte condenado a la horca. Inexperta y desconocedora de su propio poder, las llamas terminaron de forjar su carácter autoritario y controlador creando un llamativo ser.
Su rostro angelical confunde de inmediato a todo aquel que ignore las leyendas y nunca haya prestado atención a los cuentos populares sobre brujas hambrientas, oscuras y maldiciones. Las películas mienten, muchas veces se ha llegado a romantizar a estas criaturas mágicas minimizando sus influencias, pero lo cierto es que todavía hoy, muchos siglos después, las brujas oscuras existen y habitan entre nosotros como seres terrenales, humanos e insustanciales.
Carece de paciencia y está llena de ansiedad, le molesta esperar por todo aquello que podría tener en un instante si tan sólo decidiera utilizar un ínfimo porcentaje de su fuerza, pero existe una promesa; no volver a consumirse por el deseo y a esto se le suma un pacto, un secreto que guarda celosamente desde aquel día en donde sus madrinas le obsequiaron el conocimiento mágico… Cada acción tiene una reacción y la magia tiene un precio.
"Contigo en la distancia"
| #DirectoAlCorazon #SoyLoProhibido |
“𝑵𝒐 𝒆𝒙𝒊𝒔𝒕𝒆 𝒖𝒏 𝒎𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒅𝒆𝒍 𝒅𝒊𝒂 𝒆𝒏 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒖𝒆𝒅𝒂 𝒂𝒑𝒂𝒓𝒕𝒂𝒓𝒎𝒆 𝒅𝒆 𝒕𝒊, 𝒆𝒍 𝒎𝒖𝒏𝒅𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒆𝒄𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒕𝒊𝒏𝒕𝒐 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒏𝒐 𝒆𝒔𝒕á𝒔 𝒋𝒖𝒏𝒕𝒐 𝒂 𝒎𝒊”
—¡Otra vez! —pide la pequeña con su cabello castaño llegando casi a la cintura, completamente maravillada por el movimiento de los dedos de su padre sobre el viejo piano de la sala.
—Van cuatro veces, Liesje, ya es hora de dormir.
—Por favor… la última.
“𝑬𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒆 𝒉𝒂𝒔 𝒄𝒐𝒏𝒗𝒆𝒓𝒕𝒊𝒅𝒐 𝒆𝒏 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒂𝒍𝒎𝒂. 𝒀𝒂 𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒎𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒔𝒖𝒆𝒍𝒂 𝒔𝒊 𝒏𝒐 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒕𝒖 𝒕𝒂𝒎𝒃𝒊𝒆𝒏”.
Cada pulsión en cada tecla. Cada combinación de notas, cada acorde que genera acelera el corazón de la pequeña niña. Liesje entona “Contigo en la distancia” y en las armonías de cada estrofa, la voz grave de su padre encuadra una escena perfecta. Solos, los dos, en la silenciosa casa de Londres mientras su madre y su hermana mayor disfrutan de la comodidad de sus camas, el padre y su pequeña “estrella” comparten más que el insomnio. Noche a noche la menor de las hijas del matrimonio memoriza las notas sin siquiera conocer sus nombres. A su madre nunca le ha gustado el piano y a pesar de esa especie de prohibición silenciosa, Oliver se escabulle cada noche para regalarle esa canción a su estrella brillante, ese momento donde ella canta y él se deja envolver por las notas y la armoniosa voz de su hija de tan solo cinco años.
—¿Contigo en la distancia? —pregunta él mientras con cariño la envuelve entre las suaves mantas de su cama color rosa.
—Contigo en la distancia— le respondió en voz baja su hija con la pesadez de sus párpados, lista para embarcarse en un profundo y reconciliador sueño.
Pero al abrirlos, Liesje ahí estaba, entre las débiles paredes casi desechas, el suelo cubierto de cenizas y solo resguardada por una precaria construcción que poco a poco se iba deshaciendo con cada leve brisa. Lo que alguna vez había sido su casa familiar, ahora no era más que polvo. Nada se había salvado, solamente las hermanas que habían rescatado de las llamas algunas fotografías de momentos felices.
Ella pateó el suelo, ya no miraba con preocupación a su alrededor, sino que intentaba reconocer y reconstruir con su memoria fotográfica ese espacio que incontables noches la había hecho sentir tan feliz. Le dolió en el alma el inesperado encuentro de algunas de las teclas de marfil empolvadas y se arrodilló para recogerlas. Cuando las tuvo todas en un puño recién entonces conectó con aquella melodía distante, esa canción que tantas satisfacciones le daba pero que nunca más había vuelto a cantar y tampoco se había atrevido a escuchar, como si su mente hubiera bloqueado el recuerdo y su garganta se hubiera cerrado para siempre. En el fondo de su corazón, muy en el fondo, oculto entre las sombras y protegido por ese amargo recuerdo, su primer amor incondicional había sido la música. La música y su padre para siempre.
“Purple Rain!”
/ Manhattan / / Diciembre, 2019 /
"ɪ ɴᴇᴠᴇʀ ᴡᴀɴᴛᴇᴅ ᴛᴏ ʙᴇ ʏᴏᴜʀ ᴡᴇᴇᴋᴇɴᴅ ʟᴏᴠᴇʀ. ɪ ᴏɴʟʏ ᴡᴀɴᴛᴇᴅ ᴛᴏ ʙᴇ ꜱᴏᴍᴇ ᴋɪɴᴅ ᴏꜰ ꜰʀɪᴇɴᴅ... ɪ ᴏɴʟʏ ᴡᴀɴᴛᴇᴅ ᴛᴏ ꜱᴇᴇ ʏᴏᴜ ᴜɴᴅᴇʀɴᴇᴀᴛʜ ᴛʜᴇ ᴘᴜʀᴘʟᴇ ʀᴀɪɴ.". [t.ly/ZrtB]
#WinterWitch #Memories
Habiendo recorrido kilómetros enteros de carretera, bajo la espesa lluvia y dejando atrás las borrosas luces de la ciudad que los ve alejarse cada vez más, él es quien decide por fin aparcar la motocicleta bajo el resguardo de un gran roble solitario. Le tiende una mano completamente mojada y ella la toma sin pensarlo dos veces para descender de su primer viaje en un monstruo como ese. A ella le tiemblan las piernas, todavía no es capaz de identificar si son los nervios de una situación impensada o el feroz motor del vehículo vibrando entre sus piernas.
Cuando él la invitó a dejar el club esa noche, nunca habría imaginado que terminaría cubierta de agua de lluvia, desarreglada y con el corazón a punto de salírsele del pecho. Entre los dos, en un empinado terreno solitario, una intimidad bastante oscura y evidente se había creado. Una vez más ella no tenía como explicarlo, nunca se había atrevido a dejarse llevar de ese modo y a pesar de que todavía no podía decir que estaba “completamente arrepentida”, sí estaba dispuesta a comprobarlo en su propia piel, ¿quizás?
—La verdad es que tengo que decirte algo.
Y no es la forma en la que pronuncia las palabras con ese notable acento italiano, sino el modo susurrado y dulce en que lo dice, en ella despierta una alerta. ¿Él va a terminar siendo como el resto? Tal vez termina declarándose contra todo pronóstico, incluido el climático, pues no ha dejado de llover, pero aun así ella no puede aceptarle por más que desee hacerlo. No todavía.
—¿Sobre el Club? —bromea fingiendo hábilmente tranquilidad— ¿Vas a decirme como entras?
Jeromé sonríe. Pisa sus pasos uno a uno hasta alcanzarla bajo el árbol. Parece acecharla.
—Sabes que no. Puedo asegurar que hasta eres capaz de intuir de qué quiero hablarte porque otra vez comienzas a titubear y hasta pareciera que te pones nerviosa. —Él se detiene y la mira a los ojos—. Bromeas, cambias de conversación cada vez que intento llevarte por este camino. Por eso necesitaba sacarte de ahí, quizás no me tomas en serio estando en tu terreno…
Él la había estado estudiando, semana a semana mientras se infiltraba en el sistema del Club y la veía en cada cuadro. No le importaba si las escenas eran públicas o privadas. Sin que ella lo notara y tampoco ningún agente de su seguridad, él siempre estaba entre las sombras, mirándola al principio. Cuidándola después. No pensaba compartir con ella la información que había recolectado acerca de su comportamiento, pero era necesario que supiera que sus intenciones no estaban siendo pasajeras, no eran fugaces en absoluto.
—Yo no sé qué piensas tú, pero yo no puedo seguir así, Liesje. —Así, ¿cómo? —pregunta la castaña aun cuando ha entendido lo que dice y cuando lo único que desea hacer en ese preciso instante es acercarse a él y besar la sonrisa torpe que dibuja con su boca.
—Así como hemos estado hasta ahora —vuelve a decirle sin apartar su mirada de ella—. Viéndote en el club un par de horas y desapareciendo cada vez que tu jornada termina. El resto de la semana muero por saber dónde estás, qué haces, cómo lo haces…
—¿Desconfianza? —pregunta apoyando la espalda sobre el rugoso tronco.
—Podría decir que sí, porque no te conozco en absoluto y tú conoces incluso menos de mí, pero no es así; yo confío en ti y tampoco sé por qué —susurra avanzando de nuevo hasta rozarla con su aliento—. Me vuelvo loco cuando no puedo verte y entiendo que tampoco tengo derecho a exigirte nada.
«Tampoco puedo exigirte nada, aunque quisiera verte todo el tiempo», medita ella decirle, pero enseguida desecha la idea. Tiene demasiado que arriesgar incluso podría llegar a ponerlo en peligro a él cuando en realidad eso es lo último que quiere. ¡Son tantos los riesgos!
—Bueno, podríamos arreglar para salir algunos días más, yo puedo revisar la semana que viene… —comienza a proponer tropezándose con cada palabra que su boca pronuncia hasta que él la interrumpe.
—Liesje, no me estás entendiendo, es extraño porque creo que eres bastante inteligente como para no hacerlo. —Él ladea su rostro y con un chasquido de su lengua continúa—Quiero verte todos los días, todos los días del resto de mi vida.
Y esas son las palabras justas para dejarla muda y doblemente temblorosa. Tiembla de arriba abajo y no es precisamente por la lluvia que continúa mojándolos. Se quiere volver pequeña, fundirse con la madera para desaparecer de ahí. En el corazón siente que le están clavando una espada y lo sabe; no puede aceptar. «Dile lo que pasa contigo y verás cómo se marcha enseguida» piensa silenciosa como una única oportunidad para salir. Pero no se atreve, por más que quisiera confesarlo abiertamente es tan egoísta que no quiere perder lo que tampoco tiene, y entonces recurre al silencio. Coge aire y lo expele despacio con los labios entreabiertos.
—Necesito saber si sientes algo por mí al menos.
—No es eso, a mí me gusta estar contigo y me gustas —responde bajando y ocultándole la mirada.
—¿Y entonces a qué le temes? ¿Qué pasa? —pregunta intranquilo mientras ella hace silencio otra vez.
—Tengo miedo de que esto no salga bien, ¿sabes? Estamos yendo demasiado rápido.
—¡¿Medido según quién?! ¿Y cómo lo sabrás si no te arriesgas?
"Mal augurio".
| #Narrativa #Romance001 #SoyLoProhibido |
—¿La relación era mejor con tu padre o con tu madre? —pregunta el terapeuta muy concentrado en su reloj digital sin siquiera observarla a ella.
Su paciente de esa semana era hermana de Nyah, otra de las “niñas” a las que estaba atendiendo. Había sido sencillo con ella poner en palabras su dolor, ayudarla con un proceso de duelo tan grande y radical. Pero la menor de las hermanas Schenck… resultaba un misterio; siempre distante, siempre fría y reacia a cualquier conversación.
Con la llegada del mes de abril, en la cúspide de la primavera inglesa, las flores nacían esplendorosas, toda la vegetación era viva, llena de color, abundante, sin embargo, Liesje parecía alejarse, cerrarse cada vez más hasta desaparecer como las flores en el solsticio de invierno.
—Con mi padre —se apresura a responder ella tras un momento con el corazón encogido. Era la primera vez que compartía aquella verdad con nadie—. Lo adoraba y él era mi mundo, eso debía bastar para que se quedara, ¿no crees?
Abrumada, con un cúmulo de dudas, de rabia, de dolor, ¿estaba bien compartir esta información tan personal con un perfecto extraño? Para cuando volvió a preguntárselo y la batalla interna se había vuelto a desplegar, su boca había sido más rápida.
—Lo echo tanto de menos. Mucho. Él habría estado aquí a mi lado durante la recuperación, nos animaríamos mutuamente incluso si el mundo se estuviera derrumbando afuera.
Oliver siempre había tenido una actitud tan altruista, era tan gentil y genuino con todo el mundo. Una amplia sonrisa que lo caracterizaba, que nunca se borraba de su rostro; él era así. Jamás te enterarías de su pesar.
—Aunque estoy muy enfadada con él —añadió tajante, tanto que el mismo terapeuta se sintió atraído por la nueva emoción de la jovencita castaña sentada en su sofá—. Lo odio por haberse muerto… ¡Nos dejó completamente solas!
De pronto los sollozos se habían vuelto más fuertes que las palabras. Liesje tembló a merced del duelo que había estado bloqueando durante algunos meses. Aún recordaba alguna de las dolencias físicas; una fisura en una de sus costillas, contusiones en el cuello, el abdomen, marcas en el rostro. Todo eso había dolido, había pasado ya, pero nada era comparable al dolor arraigado que le producía su pérdida y el anhelo de que todo lo acontecido esa madrugada hubiera sido diferente. Tardó unos minutos más en recuperar el control y poder así continuar.
—Lo odio por haber hecho oídos sordos a mis peticiones, le dije que no fuéramos en la madrugada. Odio a mi madre por alentarlo a que lo hiciera, a que se apresurara por llenar el coche de maletas. Me odio a mí misma por no habérselo prohibido rotundamente, por no haberme animado a fingir que “me sentía mal” como tanto lo había estado ideando. Sabía que algo iba mal, siempre lo supe, pero no quise creerlo.
A través de su mirada borrosa por las lágrimas que todavía luchaba por contener, le pareció que Paul, el terapeuta del hospital en el que se hacía atender junto con su hermana, era también la viva imagen de la tristeza.
—Nunca había admitido que tenía un mal presentimiento ante nadie —reconoció ella—. Creo que necesitaba hacerlo —añadió frotándose los brazos magullados. Estaba literalmente helada.
Loki #mood
Bust your windows.
”*°•.˜”*°• 𝙰𝚌𝚝𝚒𝚟𝚒𝚍𝚊𝚍 𝙶𝚎𝚗𝚎𝚛𝚊𝚕↳ 𝙎𝙪𝙗𝙡𝙞𝙢𝙚;—...𝐃𝐫𝐚𝐛𝐛𝐥𝐞. / #WinterWitch #DbSublime / #AlternativeUniverse /
"Y aunque estoy convencida de que esto, así como nuestra relación, te aburrirá también, déjame pedirte un solo minuto más para expresarme entre las letras que tanto aborrecías, porque quiero que sepas por mí misma cuanto disfruté romper las ventanas de tu auto, estallar los cristales y que todo se viniera abajo de una forma tan 𝙨𝙪𝙗𝙡𝙞𝙢𝙚, imparable. ¿Esperabas que nunca lo supiera? Cariño, una actitud infantil merece una reacción igual y ahora es mi turno de enseñarte una lección; tu complejo de Dios no puede conmigo. No fue difícil adivinar que tus llegadas en la madrugada escondían algo más que solo “inesperado trabajo extra”, jugaste con los sentimientos de una 𝘱𝘦𝘳𝘳𝘢 que te quería y estaba dispuesta a darlo todo por ti. Entonces, sí. Rompí los vidrios del auto que nos acompañó en tantos momentos, al que tanto cuidabas. ¡Y pensar que me sentí celosa tantas veces! Y por un miserable auto, sin saber los secretos que escondías tan bien entre las paredes de nuestra habitación. Los rompí con la espereza de componer mi orgullo desecho y ¿sabes? Nada funcionó. Ni siquiera sé por qué todavía me duele tanto la traición, quizás porque todavía amo a mi verdugo “locamente”. "
“Tu santa”.
"𝙔𝙤 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙧𝙚 𝙡𝙤𝙘𝙖, 𝙥𝙚𝙧𝙤 𝙚𝙨𝙤 𝙩𝙚 𝙚𝙣𝙘𝙖𝙣𝙩𝙖 𝙥𝙤𝙧 𝙚𝙨𝙤 𝙫𝙪𝙚𝙡𝙫𝙚𝙨 𝙖 𝙢𝙞 𝙩𝙚𝙣𝙞𝙚𝙣𝙙𝙤 𝙩𝙖𝙣𝙩𝙖𝙨. 𝙎𝙞 𝙤𝙩𝙧𝙖 𝙩𝙚 𝙡𝙖 𝙗𝙖𝙟𝙖, 𝙨𝙤𝙮 𝙦𝙪𝙞𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙡𝙚𝙫𝙖𝙣𝙩𝙖.𝙋𝙧𝙚𝙣𝙙𝙚 𝙪𝙣𝙖 𝙫𝙚𝙡𝙖, 𝙮𝙤 𝙨𝙤𝙮 𝙩𝙪 𝙨 𝙖 𝙣 𝙩 𝙖".
"Decisiones silenciosas".
| #Expres001 #Drabble #SoyLoProhibido |
Liesje estaba tremendamente bien entrenada como para seguir fingiendo a pesar de la tensión. Continuó bailando, sin dejar de sonreír, mientras le daba vueltas a lo que él acababa de confesarle. El matrimonio no era para ella, se repitió como si aquello fuera un mantra celestial y sus palabras fueran la salvación de aquella incómoda sensación.
El resto de su vals pasó como en cámara rápida, con imágenes que se presentaban ante ella, flashes incandescentes rodeados de vestidos finos, trajes de etiqueta, perfumes caros, miradas curiosas y punzantes por parte de la aristócrata familia de su “pareja”, y finalmente risas, risas que no cesaban… ese mundo no era el suyo. Jamás lo sería. Cuando regresaron silenciosos a la mesa, la pieza musical aún no finalizaba, pero para la castaña, ese era el fin de la velada.
—Adiós, Will… —comenzó a decir ella.
—Liesje, ni se te ocurra —la interrumpió él a sabiendas de lo sencillo que para ella era desaparecer en un segundo.
—Me está doliendo mucho la cabeza —mintió hábilmente—. Necesito irme, tomar aire.
—Entonces, nos vamos, tú y yo. Déjame despedirme de mi familia primero.
—No, quédate, por favor.
—Liesje… —comienza a decir William desbordado por la incómoda sensación y el tenso ambiente al que la ha expuesto sin querer —Sé que piensas que mi padre te odia, pero créeme que no dejaré que eso nos separe. No voy a tolerar que huyas de mí, así que, si tienes una respuesta para mí, la quiero ahora, dime lo que tengas que decir.
Las palabras de ese hombre tan llenas de emoción, de decisión impactaron en ella. Adivinó que pronto estaría rompiendo en llanto, pues lo amaba, pero el compromiso era un paso demasiado grande para una joven de veintiún años con nada a su favor. Debía tener cuidado con su respuesta, lo último que quería era herir a la persona que más quería cuidar en la tierra.
En su silencio el rostro de él estaba contraído por el dolor. Ella no sabía qué decir, pero algo debía hacer.
—Prometo que te llamaré en estos días —le dijo acercándose para besarle la comisura de los labios—. No me odies por esto, lo siento mucho.
Él miró el suelo, trató de asimilar el dolor agridulce que le latía por las venas mientras escuchaba los pasos de la mujer, que parecía no corresponderle, por el salón directamente hacia la salida.