A palabras contrarias Jude simplemente arqueó una ceja, sin estallar como había hecho aquel despreciable ser y manteniendo una expresión serena—. ¿Acaso hay algún otro idiota por aquí? Y ahórrate el "sí, tú" porque además de quejica resultarás terriblemente aburrida —respondió acomodando su postura para quedar con los pies colgando de la rama. Su semblante se endureció, aburrido, dejando a un lado su cuaderno para observar a la lunática—. ¡Pero qué original! ¿Cuánto te costó crear una frase completa? Tu cerebro debe estar en llamas.
"Para aburrida ya te tenemos a ti con todos tus comentarios sarcásticos y tu actitud más llena de clichés que una peli de domingo." repuso rodando los ojos y haciendo estallar sus propios nudillos. Mientras la contraria hablaba, se agachó y leyó por encima el papel que había caído en sus narices, dejando entrever una leve mueca de asco. "Seguro que menos de lo que a ti te costó crear esta mierda. Si Sylvia Plath leyese lo que aparece aquí probablemente volvería a meter la cabeza en el horno."














