Un rincón mágico en la sierra norte de Puebla
En blogs anteriores escribí sobre viajes que he realizado, hablado sobre algunos pueblos de Querétaro y tradiciones.
Pero en esta ocasión quiero compartir sobre un viaje en especial que realice al pueblo mágico de Cuetzalan del Progreso, un lugar simplemente espectacular que me dejo anécdotas muy lindas, vistas sublimes y una manera nueva de poder ver el turismo.
Esta travesía comienza en el hotel “Tosepan Kali” el cual me enseño que un lugar puede respetar la naturaleza y adaptarse a esta sin necesidad de destruir las cosas, aprovechando lo que la tierra nos da y realizando cosas maravillosas. Esto lo menciono ya que el hotel en gran parte se conforma de bambú, el cual se utiliza para realizar las bases de las camas, paredes del lugar, techos, al punto de que elemento se puede utilizar para realizar lo que la imaginación nos permita. En el mismo sitio tuvimos un recorrido muy breve donde nos explicaron cómo funciona el lugar, siendo una cooperativa donde cada uno tiene una función diferente de tal modo que la zona sea beneficiada en partes iguales.
Además, tuve la dicha de estar en un taller de abejas meliponas (esta especie se caracteriza por no tener aguijón) donde se mostró el proceso de cuidado de las abejas hasta la obtención de la miel, luego de esto probamos la miel y agua de sabor endulzada con la misma, una completa delicia. Junto a esto en cuanto a cuestión gastronómica visité “Tosepan Kajfen”, aquí tuve la dicha de comer un “calzone” (empanada con relleno de ingrediente de una pizza tradicional) de masa madre con un café el cual era cosecha de la zona y un pay de queso con plátano, un manjar en su máxima expresión.
Pasando a la parte de recorridos y naturaleza tuve tres visitas, una a “Yohualichan” (zona arqueológica), otra a “Poza pata de perro” y por último fue un recorrido a tres cascadas (las brisas, el salto y tres caídas) además de un taller de telar. Primeramente “Yohualichan” fue un recorrido por el lugar muy bueno, la explicación del guía y resolución de las dudas demasiado bien, la adquisición de nuevos conocimientos pudo decir que me gusto y es que este tipo de actividades son de mis gustos. “Poza pata de perro” puedo mencionar sin exagerar que ha sido la mejor experiencia que he realizado en mi vida, aunado que el pueblo me encanto y con esta actividad me termino por enamorar de Cuetzalan. Para llegar al lugar es algo complejo ya que se debe caminar bastante cuesta abajo, conocemos en primera instancia una cueva donde el tramo de camino es largo, pero ante todo vamos bien equipado con chaleco salvavidas y una linterna que nos ayudara bastante en el transcurso, dentro de la cueva podemos observar figuras que se forman con las piedras, meternos en pequeños espacios con agua que jamás imagine que fuera tan profundo, luego de salir de ahí vamos a la poza que tiene forma de una huella, aquí se puede nadar, admirar el paisaje tan hermoso y disfrutar el momento, y para terminar la travesía nos adentramos en pequeño cañón, donde por primera vez nade en un lugar con aguas profundas y creo me ayudo bastante a perder algunos miedo y disfrute como nunca el viajar, me sentí vivo para ser sincero.
Y para terminar esta aventura en Puebla, visitamos las cascadas de las cuales lo que más me gusto fue admirar el paisaje, relajarme y tener la dicha de estar en tan hermoso rincón del país. Cabe mencionar que los accesos están adaptados para que se más “fácil” llegar a cada una. Algo que me impresiono mucho fue el taller de telas, sobre todo por que pude admirar el trabajo de una artesana que con toda la amabilidad nos enseñó un poco el cómo se trabaja para crear prendas que son una obra de arte.
Podría seguir hablando una infinidad de cosas linda de este hermoso pueblo, pero la mejor recomendación es invitarte a visitar Cuetzalan, respetando siempre la zona y esperando que la magia del lugar te atrape el corazón.











