Escribí, escribí y escribí, hasta que no hubo más lágrimas que pudieran ser convertidas en tinta. Al terminar, sentí el vacío más profundo en mi pecho porque ya había logrado derramar en las páginas blancas todos mis sentimientos. Así que ahora estoy aquí, tan vacía como ayer, y como lo estaré mañana.
-Run away.

















