Las manos con fuerza acumulada, los dedos inquietos. Vuelve esta sensación, me odio, odio mi vida, odio todo. No hay cuchillos en mi habitación así que no busqué. Me limité a golpearme la muñeca izquierda, este dolor físico calma la adrenalina que siento. Podría ser peor, no aguanto más. Me jalo el cabello, quiero herirme con mis uñas. Aguantaré aunque en realidad si quiero. Mis lágrimas tapan lo que veo, y mis ojos por fin pueden descansar.














