Puede que esta sea la última carta que te escriba y quiero usarla para despedirme.
Despedirme de verdad, no como las otras veces, porque aunque tú no lo has hecho oficial sé que ya pusiste un punto final a lo que un día tuvimos.
Al ser mi carta de despedida no quiero empezar reprochándote nada. Ya aprendí a aceptar parte de mi culpa y espero que un día tú reconozcas la tuya, y no porque quiero que te sientas mal al respecto sino porque quiero que entiendas como me lastimaste y no te importó.
Quiero darte las gracias por todas las veces que me hiciste feliz, por todas las veces que me sacaste una sonrisa, porque me hiciste creer por un momento en el amor y que alguien me podía querer. Gracias por enseñarme sensaciones que no conocía y emociones que nunca voy a olvidar.
Siempre vas a ser importante en mi vida porque por ti aprendí lo que era el amor. Y tal vez suena a cliché pero antes de ti no sabía que podría sentir tanto, querer tanto, desear tanto. Me enseñaste que no todo al que quieres te va a querer de regreso y el que alguien no te quiera como tú quieres no significa que no lo haga lo mejor que puede.
Yo nunca supe si en verdad me quisiste alguna vez, ¿lo hiciste?. ¿Sabes? Siempre quise saber qué falló, en qué momento dejé de ser importante en tu vida y decidiste seguir sin mi.
Me despido porque sé que esta vez es diferente a las demás, puedo sentirlo y algo dentro de mí me lo dice. Te perdí, alguien más ganó el corazón que yo nunca pude tener y no sé cómo lo hizo. Creo que esas siempre serán mis grandes dudas.
Espero que seas muy feliz, en serio. Espero que ella te de y tenga todo lo que nunca encontraste conmigo. Y espero que yo algún día encuentre alguien que me quiera dar todo lo que tú no quisiste darme.
Tal vez nunca te lo dije en voz alta pero, te amo. Amo tu voz, amo tu sonrisa y como se te forman arruguitas en los ojos cuando ríes. Te amo por ocurrente y porque siempre supiste hacerme reír. Te amo por ingenioso y por llevarme la contraria siempre. Amo tus besos y como se sentían en mi piel. Amo esas mariposas en mi estómago que se formaron desde el primer día y sentí hasta el último día que te vi.
Te amo por cómo jugábamos a tonterías solo para estar juntos. Amo todo lo que me hacías sentir.
Te amo y tal vez nunca te lo dije o te lo diré, pero espero que te hayas dado cuenta al menos un poco en mi forma de mirarte, de besarte y de abrazarte.
Te amo y por eso me cuesta decirte adiós porque no sé cómo. No sé cómo enterrar lo que siento por ti, como no sentir dolor y tristeza porque una parte de mi se va a contigo.
Creo que no hubo mejor manera de despedirnos, fue hasta poética. Pero ahora me voy tal como tú llegaste a mi vida, sin avisar, de sorpresa, poniendo mi mundo de cabeza.
Gracias por tanto. Quisiera reclamarte tantas cosas pero ahora mismo solo puedo agradecerte por todo lo que me enseñaste y por el tiempo en que me hiciste feliz.
Te amo y puede que lo haga mucho tiempo. Te amo y puede que te compare con los próximos que vengan, pero no lo haré a propósito, te lo prometo, es lo que me has dado tanto que recordar que aun no sé cómo voy a hacer para borrarlo. Se muy feliz, bebé. Y espero que un día me recuerdes y sonrías. Espero haber tocado tu corazón al menos un poco.
Te voy a extrañar tanto que me falta el aire solo de pensar que ya no seré parte de tu vida.
Desearía haberte dado eso que encontraste en otro lado y desasearía no tener que decir adiós. Te amo.