Me disculpo por no entenderte, por las veces que te he fallado, por darte a entender que no confío en ti.
Se que mi manera de actuar no fue la mejor, lo siento por eso, se que todos esos impulsos me hicieron tomar malas decisiones. Perdón por provocarte caos.
Te quiero, amor bonito.
A lo mejor ahora solo me odies.
Aún así espero me recuerdes.
Llevo conmigo todos los recuerdos bonitos y la despedida tan amarga de aquel día.







