Y bueno, decidí que si podemos ser amigos, pero al final tú y yo sabemos que te convertirás en un contacto más, habrá menos charla, 5 minutos de conversación por mensajes y siendo positivos máximo 30min.
Pero no te preocupes, no es tu culpa y tampoco la mía, nos confundimos, quizás yo confundí amor con amistad y tú, vaya creo que todo te confundió.
Si quizás era muy poco tiempo, y claro que no nos conocemos, pero al final era esa la meta no? Querer saber del otro, pero no de esta manera.
Pero perdí el interés, repito, no es tu culpa, tampoco la mía, simplemente tú pediste algo y decías que no querías sentir o lastimarme y yo cedí a no sentir, pero sabes el “querer saber de alguien, el que te importe” también es sentir, y me confundí. Continuó confundiéndome, pero fue muy lindo, y te agradezco de corazón los bonitos y pocos momentos que vivimos, que al final me hicieron conocer una parte de lo grandiosa persona que eres…
Si quizás podamos ser amigos, pero sabemos que para una salida yo me negaré, quizás me dará igual, no sé, pero desaparecerás, desapareceré, y es normal, porque si no hay interés por parte de ambos, que más queda?… qué fin tiene ser parte de la vida del otro si no queda nada por compartir?
Escribirme? Claro que puedes hacerlo, escribirte? Lo dudo, yo lentamente saldré de tu vida, y no porque quiera realmente, los casi algo también duelen, pero así es como se pierde a la gente.
Me gustas aún? Claro, cómo no, si eres un chico guapo, amable, confiable… que me sigas gustando? Si, por un rato más quizás, pero como alguna vez mencione, puede gustarte muchas cosas, pero con las personas hay un límite… creo.
Te conté mis errores, mis miedos y mis debilidades… me quité el blindaje que traía en el pecho para que vieras lo rota que estuve y como he ido sanando, para ver si así me permitías ser algo más que solo una conversación, pero te cerraste, la coraza nunca te la quitaste, te negaste a sentir a sabiendas que ya sentías algo, o eso lo demostraste… por eso nos confundimos, me confundí.
Y una vez más, repito, no es tu culpa y tampoco la mía, porque aunque se sintió bonito al menos para mi, nada de esto lo cambiará… y claro está que tú y yo sabemos en qué terminará esta fugaz, corta y breve historia.













