The Drama es una película modesta, hablando de producción. Es pequeña, pero más allá de eso, no deja de sentirse grande.
Tiene el contraste entre un presupuesto bajo y detalles de lujo —ropa, muebles, pequeños gestos de diseño— que no se siente pretencioso, sino intencional. Como si lo superficial fuera parte del discurso. Y funciona.
Zendaya no decepciona, Robert Pattison muy bien. Mención especial a la hermana Haim, quien realmente resulta despreciable (era la idea).
Hay un momento en el que uno se pregunta: ¿Es para tanto? Y ahí es donde el título cobra sentido. No como exageración, sino casi como ironía, lo cual incluso justifica mi sensación (por momentos) de estar viendo una comedia. Como si el drama no estuviera en lo que pasa, sino en cómo lo interpretamos.
Sin duda, la trama trata sobre la moralidad y un conflicto muy americano, filtrado por la mirada europea del director. Esto le da una distancia casi incómoda, como si nadie estuviera del todo del lado correcto.
Y entonces queda preguntarse: ¿Qué es peor? ¿Planear algo terrible sin llevarlo a cabo, o efectivamente hacer algo malo menos cuestionable?
Quizás hay cosas que, simplemente, no deberían compartirse.
Vayan a ver la película sin ver el trailer, ni indagar mucho sobre ella.














