Hoy fue el día donde cada compañero presentó una actividad, ejercicio, juego e.t.c., (best day ever)
En esta actividad, el compañero Heriberto, nos trasladó a un mini paraíso de instrumentos del pacífico y nos enseñó cómo adentrarnos en el ritmo del bundé.
(imagen de los instrumentos utilizados y los tiempos)
La panita Laura nos organizó en un círculo y nos marcaba un ritmo, a su vez, un compañero estaría por fuera del círculo y otro dentro. La idea principal era que el gato buscara el momento de atrapar al ratón, sin embargo cada jugador debía respetar el ritmo y su velocidad de movimiento debía ir a la par con el mismo.
El amigaso Juan David, nos puso en círculo y nos dio una pelota, aquella debíamos pasarla entre cada uno (sin repetir compañero) y así mismo recordar a quién lanzamos la pelota y de quién la recibimos. La idea era conservar este circuito y cada vez, se iban añadiendo más pelotas a la vaina (nos descontrolamos un poco, pero la sacamos adelante).
Lucerito la más exótica, propuso hacernos en pareja y juntarnos hombro con hombro, para así como dos personas pegadas, armar un avión de papel entro los dos usando sólo los brazos de la parte exterior de cada uno. Al final hubo una competencia basada en lanzar el avión y ganara quien llegara más lejos. Sandrita y yo, fuimos los que más alto volamos.
La compañera Carolina (venida desde Rusia) nos trajo un juego de ejecución algo complicado, según el número de aplausos debíamos realizar una acción:
1 aplauso: Saltar
2 aplausos: Agacharse
3 aplausos: Giro (360º)
1: Paso normal
2: Paso lento
3: Paso rápido
Todo esto se combinó y ya se imaginarán lo que sucedió
La pelada Luisa, nos enterneció con un juego basado en buscar palabras que rimaran con la que ella proponía. Esto, acompañado de una canción que guiaba el juego.
Santiago el pana nos propuso un juego donde debíamos usar oído y atención, ya que debíamos marcar el ritmo con nuestras manos y a su vez, estar pendientes para responder cuando fuérmos llamados por nuestro número asignado.
Secuencia Rítmica Corporal
Sandrita, nos llevó al límite de nuestra coordinación con un juego basado en una formación en círculo donde hacíamos un patrón base (palma al centro-palma a los lados con los compañeros) e íbamos agregando palmas en diferentes puntos (bajo la pierna derecha, bajo la pierna izquierda, y palma en la espalda) agregando uno a uno y se iban sumando a la secuencia.
Nata Possú nos trajo una nueva versión del clásico pañuelo donde no sólo salíamos por el objeto sino, que nos convertíamos en animales y debíamos movernos como tal, una completa locura.
Adríancho nos hizo volver a nuestra niñez recordándonos lo que queríamos ser cuando éramos niños. Una persona de la pareja decía su profesión y la otra debía hacer un gesto o movimiento que la representara y generar un espejo con la otra persona, mientras los espectadores debíamos adivinar qué profesión era.
Papi Álex nos separó en dos grupos para recordar este juego de gestos y adivinación. Espalda con espalda, las personas del centro debían adivinar la frase que su equipo intentaba representarle.
Dieguito, el dueño del sol, nos hizo ponernos nerviosos con este juego de coordinación donde nos sentamos en el suelo y entrelazamos las manos. Luego empezaba una secuencia, como un pulso que había que seguir sin equivocarnos ni confundir nuestra mano con la de nuestro compañero.
Tata nos puso en círculo para mostrarnos como lanzar nuestra energía al compañero para generar un circuito constante. Lo importante es mirar a los ojos y conservar el ritmo.
Mi persona, su fiel servidor, trajo un juego donde en un museo de estatuas había un infiltrado que cuando el vigilante no estaba, se las robaba, su trabajo era descubrir cuál es la estatua falsa y llevarlo preso.
El Michael, nos puso en un círculo cerrado donde se situaba una persona en el centro, lo más tiesa posible, y los personas del rededor debían moverla de un lado al otro cual plátano verde pasando de mano en mano, es muy bueno para la confianza.
Time Lapse de un fragmento de la clase
Así finalizó la clase, nos dimos cuenta del rol del maestro, de cómo estamos constantemente intercambiando conocimientos con nuestro entorno, con nuestros pares y cómo conversamos con la educación artística a través de los juegos tradicionales y la manera en que los percibimos años después, con todo el bagaje experiencial y de vida.
Agradezco el día de hoy a todos mis compañeros y a la maestra, por revivir este espacio de infancia pedagógica ♥️