Llevaba desde los 16 sin escribir aquí, ya tengo casi 23.
Hice un total de 100 posts, la mayoría hablaban de algún tonto que me gustaba en el colegio, cuyo nombre me costó recordar.
Otros posts eran sobre cómo mi grupo de amigos de aquel entonces, lo eran todo para mí, hoy en día ya no le hablo a ninguno.
Y la otra parte de los posts o re compartidos, eran sobre cómo el sentimiento de insuficiencia causados por la depresión y ansiedad, me tenían al borde de la muerte. Era una niña, una niña que desde los 12 años empezó a experimentar una vida llena de escenarios exagerados con pensamientos intrusivos generados por el sobre pensamiento, otro término causado por su ansiedad, una niña de 12 años que encontró su lugar seguro en una red social donde no era la única desequilibrada mental y emocionalmente, una niña de 12 años que su meta era suicidarse.
Leer este blog desde el post #1 que esa niña escribió, sin duda alguna me llenó de nostalgia pero a la vez de enojo, no disfruté mi niñez y adolescencia, hacía de todo por encajar con ese grupo de amigos, me hicieron bullying, me violaron, me rompieron el corazón, me agredieron; pero estoy orgullosa de esa niña, no se suicidó, se lastimó a ella misma muchas veces, pero ya va a cumplir 23 años, tiene un novio que ama y que la hace sentir como aquel tonto nunca la hizo sentir, sigue sin tener amigos pero conoce a personas increíbles que espera algún día pueda llamar amigos de verdad, vive sola, trabaja, se ha ganado las cosas con esfuerzo, sudor y muchísimas, pero muchísimas lágrimas.
Tiene sus días de bajón, pero no recuerda la última vez que un ataque de ansiedad la haya hecho sentir que no podría respirar de nuevo, si, a veces piensa en matarse, piensa en cómo sería la vida de quienes la rodean sin ella, se hace más escenarios que cuando tenía 12 años, la siguen traicionando personas que amaba, pero de vez en cuando se siente en paz, aún estando con su yo interno que la intenta devolver al hueco de la depresión, siente tranquilidad dentro de la tormenta de su mente, así cómo a veces no siente nada, y cuando eso pasa sabe muy bien que se avecina un episodio, pero siempre logra sobrevivir.
Casi 6 años desde el último post, en otros 6 años regresaré y leeré esto con 29 años, espero ya haberme casado con mi novio y estar embarazada, si no es así, si no sobrevivo, definitivamente será la carta que leerán en mi funeral, y si así pasa, sabrán lo mucho que me encantaba escribir, por más incoherentes que fueran mis palabras.
Hasta dentro de 6 años Fantasma.











