Tesoros Escondidos
Para algunos muy joven, para otros “apenas empieza”, pero para mí, una de las etapas más difíciles de mis cortos 20 años. Meses en donde he descubierto tantos tesoros escondidos, pero también he caído en algunas minas muy peligrosas, pero aunque se han detonado, Dios fue mi escudo y mi fuerte. Quiero compartirles mis tesoros y también las minas que encontré:
Tesoro 1: HUMILDAD / Mina 1: ORGULLO
Nunca entendí el verdadero significado de esta palabra. Encontré esta definición que llamó mucho mi atención:
“La humildad es la virtud que consiste en conocer las propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a tal conocimiento.
Pero la definición bíblica se hizo tan real en mi vida:
“El orgullo lleva a la deshonra,pero con la humildad viene la sabiduría. Proverbios 11:2 (NTV)”
Entendí que ser humilde no significa hacer de menos lo que yo hago o lo que Dios me mandó a hacer, al contrario, humildad es agarrar mi corona de reconocimiento y entregársela a Dios, por que es por su gracia que yo tengo vida y oportunidades.
“Señor, tú nos concederás la paz;en realidad, todo lo que hemos logrado viene de ti. Isaías 26:12 (NTV)”
Tesoro 2: ADORACIÓN / Mina 2: Miedo
Los que me conocen saben que canto y que Dios me dio la oportunidad de hacerlo solo para él. Pero estos meses los momentos que estaba cantando fueron los únicos en los cuales me sentí segura, protegida y feliz. Esos momentos fueron tan íntimos que era imposible quedarme parada o abrir los ojos, hasta respirar me era difícil. Pero así entendí la conexión de la música y nuestro corazón…
Se los pondré así de fácil:
En los conciertos las personas se vuelven locas y hacen de todo para sentirse bien. Gritan con todas las fuerzas letras que no tienen sentido o son letras de venganza, o simplemente no tienen letra y así poder disfrutar y entrar en “trans”.
Pues yo hice todo lo que en mi vida no había hecho, cantar libre. What? Sí, me arrodillé, no me importó si los demás estaban adorando por que cerré mis ojos y me fui al cielo (literal) y con todo mi corazón les puedo decir que conocí a Jesús, ¡MI JESÚS! Él que me sostuvo estos meses que no sabía ni donde estaba parada, el que me advirtió que mi vida corría peligro si seguía avanzando en el camino incorrecto, el que me dio la fuerza para no tirar la toalla en medio de todo el dolor y humillación que experimenté… Sólo les puedo decir que
¡Ya no soy presa del temor YO SOY HIJA DE DIOS!











