ᴵᶠ ʸᵒᵘ ᶜʳᵒˢˢ ᵗʰᵃᵗ ˡᶦⁿᵉ, ᴵ’ˡˡ ᵍᵉᵗ ˢᵉʳᶦᵒᵘˢ, ᵇᵉᵉᵖ
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briceahn:
Su mano se posa sobre el hombro contrario al percatarse de la efusividad y pasión que parece ponerle a la causa. La comprende, porque ella también ha sentido la sangre hervir ante la presencia de rabia y su lengua responder sin control alguno, filosas habían sido las palabras pronunciadas, pero que nada bueno había dejado a su paso. Ese gesto pretendía calmar, pretendía advertir sin enunciar que quizá debería detenerse. Puso sus ojos en blanco cuando el hombre se fue, negándose a aquella causa que tenía absoluto sentido. “Ten cuidado con como decides pelear tus causas, aunque sea una reverenda mierda, tenemos que mantener la compostura para evitar que huyan de nosotros cuando nos vean venir” suspiró, porque el objetivo era recaudar firmas y no importaba si para eso había que vender sonrisas y fingir toda dulzura que jamás había poseído. “¿A quién representas en esta campaña o ha sido idea tuya?” pregunta, curiosa, observando los papeles. “¿Quieres te ayude a divulgar y conseguir firmas? Puedo conseguir un par con unos conocidos, estoy segura no se negarían”
El tacto ajeno llega a enviar una alerta cálida a su sistema, músculos relajándose lentamente ante la advertencia muda. Inhala en pares y exhala las palabras que mueren antes de su pronunciación, haciendo uso de lo único que le queda: su mirada. Fulminantes son los ojos que fusilan la presencia masculina, bufido cansino apareciendo tras verle partir. Entonces se gira a la muchacha y alza las comisuras de sus labios en una sonrisa de disculpa. “Creo que ya no queda mucha paciencia en mi interior para soportar a ese tipo de personas.” expone, totalmente sincera. Tras años luchando contra ideologías ajenas ha llegado a descubrir personalidades que no merecen ese tipo de trato, a pesar de sus esfuerzos por no perder los estribos ante la mínima negativa. Aún así sabe de primera mano que su actitud no es de lo más óptima; el cómo cambiarla es el punto de dilema. “Somos una organización mixta, nos hacemos llamar CPV. Aunque esta idea en específico ha sido idea mía.” admite, aunque el crédito real lo llevan los fundadores de la organización. Cuando la contraria se ofrece a ayudar, no puede evitar asentir enérgicamente. “¡Sería de muchísima ayuda! Prometo pagarte con pins de conejo, cupones de comida y lo que quieras.” porque, vamos, una recompensa nunca está de más. “¿Has participado alguna vez en campañas de este tipo?”
richtcr:
— Se me ocurren un par de cómics y páginas de wikipedia que empiezan parecido.
A pesar de todo (de su talante de absoluta desgana y el humor ácido), agradecía que alguien viniera a sacarle del hastío que hubiera supuesto seguir estudiando, así que decidió darle toda su atención.
— No, ¿cuántas? —cuestionó, a pesar de ser enteramente consciente de que se supone que era una pregunta /retórica/. Lo que no quita que sea, en efecto, una invitación a elaborar su posición—. Supongamos que firmo. ¿Cuál sería la alternativa a los conejitos? Supongo que nada de roedores.
“Quién sabe, podrías terminar siendo el nuevo integrante de X-Men por desarrollar alguna mutación o poder.” encoge de hombros sin mucho problema, sabiendo perfectamente que incluso el uso de seres humanos en laboratorios ( de cualquier tipo ) es un nivel de crueldad que nunca apoyaría. Infla los mofletes al escuchar la pregunta, pestañeando ligeramente mientras busca la respuesta correcta. Tiene todo un abanico de ellas. “Muchas. Las suficientes para matarlos.” con una mueca en sus labios, explica. “No, las alternativas varían dependiendo de los ingresos del laboratorio o el tipo de recurso que pueda conseguir. La tecnología ha avanzado lo suficiente para poder crear células similares a las de un humano o animal, aunque también se cuenta con donaciones de piel de personas que se han unido a la causa. Aunque una alternativa más común son las pruebas de toxicidad, o el uso de productos naturales.”
saeram:
“Lo dices como si me molestara consentir los caprichos de tu estómago.” Dejó escapar una pequeña risa, resultándole imposible no encontrar la postura de su compañera un tanto adorable. “Huh. No lo había pensado. Tampoco lo consideraría ni de chiste, luego te partirás en dos y no podría vivir con eso en mi conciencia. ¿Me vas a ayudar o no?” Agitó sus dedos con la mano aún en alto, aún si el brazo comenzaba a cansársele.
“Por eso eres uno de mis favoritos, pero no le digas a nadie.” responde a sus palabras, sabiendo perfectamente que ese tipo de trato es fácil de conseguir. Especialmente cuando todas las golosinas que llegan a sus manos son compartidas entre sus compañeros de habitación, lo que termina siendo conveniente para todos. “¡Oye! No soy tan debilucha.” miente, miente con ganas. Aún así no tarda en estirar ambas manos hacia él, acomodando los pies para no caer en su intento de ayudarle a levantarse. “¿Cómo terminaste en el suelo? ¿Estás bien? Si mañana apareces y te vuelves famoso por tu caída, no te olvides de mí.”
srnwong:
“¿De verdad? ¿Será que puedo ayudar con esa campaña de alguna forma? Ah, ah— lo siento, me apasiona muchísimo el tema.” Cual niña entusiasmada, Serena dio un par de brinquitos mientras se apoderaba del lápiz, los ojitos brillándole a pesar de cuan hórrido consideraba el maltrato animal. No por nada había escogido su carrera actual. “¡Claro que quiero! La experimentación cosmética y las pruebas con animales ya debería ser cuento del siglo pasado, pero aquí seguimos. Espero que con esto podamos ayudarlos.” Luego se acercó para firmar la petición, colocando su dedito sobre la misma a la espera de que la muchacha le enseñara donde hacerlo.
“¿Quieres ayudar? ¿De verdad? ¡Siempre estamos aceptando nuevos reclutas! Tenemos camisetas conmemorativas de cada causa, reuniones los fines de semana y un grupo de WhatsApp para hablar de nuevos problemas.” se une a la emoción de la menor, lanzando su verborrea con tanta rapidez que algunas de las palabras se mezclan entre sí. “También ayudamos programas para la protección del medio ambiente, y la próxima semana se realizará una junta para salvar un roble en el centro de la ciudad que será talado para la construcción de un centro comercial.” añade de la misma forma desastrosa, moviendo los pies con impaciencia. Cuando la observa acercarse a la hoja, señala el punto exacto donde debe firmar. “¡Los conejos te lo agradecen y yo también! Puedes elegir un pin o un cupón de comida, ¡por tu ayuda!”
aricsw:
“Ah” suelta sin ningún tipo de sorpresa en cuanto por fin oye el plan completo de la contraria, nula reacción ante algo que ya había oído numerosas veces y de las cuales estaba seguro que jamás llegaban a nada. Además, ¿quién la demandaría? Le suena ridícula aquella aclaración, al punto que debe contener el impulso de virar los ojos. “Deberías llevar tu petición a Internet” recomienda encogiéndose de hombros. “Es más probable que allí genere más respuesta y ruido.”
“¿Ah?” antes de poder notarlo, se encuentra a sí misma imitando la expresión contraria. Frunce la nariz con desagrado, intentando hallar motivo de tal respuesta sin llegar a encontrar respuestas demasiado positivas; cree, sin embargo, que la falta de amenazas e insultos son suficientes para seguir allí. “He intentado, pero no suele tener el mismo resultado que reclutar personas por la calle. Es más simbólico si se hace así.” asiente tres veces, mira a su alrededor e inhala con una sonrisa. “¿Estás seguro de que no te interesa? ¿Sigues alguna causa? Tengo muchísimas, tal vez alguna de ellas te resulte de interés.”
jules-reed:
- esperaba que aquello fuese a disuadir a la chica de seguirla pero no fue así por lo que Julian se resignó a ser seguido por esta mientras salia fuera del recinto para encender su cigarrillo. Debía de tener muchas ganas de ser escuchada y de que alguien firmase si había decidido seguirle - ¿Y quien no esta al tanto de ello? - preguntó mientras encendía el cigarro. Con solo las manifestaciones que veía de vez en cuando por televisión y de vez en cuando por redes sociales -
A ojos de Vega, lograr que uno de los profesores acepte formar parte de sus campañas añade un toque extra a sus peticiones. Además de uno de los profesores de veterinaria, son pocos los mayores que están dispuestos a escucharla hablar por más de cinco minutos, así que aprovecha la oportunidad tan pronto se presenta. Siguiéndole como cachorro perdido, pero con la decisión marcada en el rostro. “¿Eso significa que apoya la causa? Porque puede interpretarse de varias maneras.” le dice, sosteniendo aún la hoja con firmeza. “Puede ser un estoy al tanto del problema y quiero cambiarlo, o sé de lo que va y no me importa.” añade.
iu - bbibbi ❤️
rhdaracs:
un suspiro de alivio escapa de sus labios y no tiene intención de ocultarlo tampoco, pues ha dejado claro que la insistencia de la muchacha suele jugar con la poca paciencia que tiene, dejándola completamente agotada al tener que aguantarse las ganas de gritarle. “ no lo sé. ¿hay algo que te apasione tanto como la lucha contra la crueldad animal? ” pregunta, enarcando una ceja mientras se apoya contra el mostrador, esperando que le entreguen su café mocaccino. una vez que recibe su pedido junto con el de la contraria, le hace un gesto para que camine con ella y se dirige a una de las mesas vacías del lugar. “ por ejemplo, no sé lo que estudias. llevo tiempo viéndote por el pasillo y no sé nada más sobre ti, exceptuando el hecho de que te llamas Vega y participas en una gran cantidad de protestas de diferentes tipos. ” dice cuando llegan a la mesa, tomando asiento tranquilamente en una de las sillas y esperando a que la muchacha se sentara también.
Se toma un segundo antes de responder, barajando las tantas actividades que ha tomado a lo largo de su vida pero que ha dejado de lado por cuestiones varias. Piensa en el patinaje artístico como primera opción, a pesar de haber abandonado todo lo referente a él al entrar a la universidad. Imagina también que los cortometrajes, su actual obsesión, es otro tema del que puede hablar. “El arte visual.” asiente, comisuras alzándose con una sonrisa sincera. Cuando le entregan su pedido y observa el gesto contrario, sigue a la joven hasta la mesa en la que decide instalarse. “Estoy en el segundo año de Cine y Televisión, con el club de debate y lacrosse como actividades extracurriculares. Soy de Washington pero me mudé a Nueva York hace un par de años, tengo un hermano mayor y llevo el nombre de una estrella por culpa de mi padre, quien es astrónomo, y como segundo nombre el de un color por capricho de mi madre al haber nacido durante la época en la que buscaba cambiar el color de su set de grabación.” toma aire después de soltar toda aquella información de sopetón, mordisqueando su lengua en busca de más datos (ir)relevantes por contar. “Ahora ya sabes lo básico sobre mí. Es tu turno de contarme sobre tu vida.” se reclina sobre su asiento, apoyando ambos codos sobre la mesa para observar de mejor manera a la menor. Curiosidad sincera destilan sus orbes, esperando por cualquier tipo de respuesta contraria.
logcnday:
asintió un par de veces para indicar que comprendía, sin embargo, no brindó mayor indicación de haber empatizado con la causa. sin tiempo suficiente para pensar en algo más que deportes, las situaciones con el maltrato animal pasaban casi inadvertidas para el británico, como otros temas diversos más. algo que debería arreglar, suponía. “¿sabes?, tengo una hermana,” inició, labios curvándose en sonrisa inesperada que no pudo reprimir, “y eso,” indicó puchero con el índice, “es una técnica de manipulación que sé muy bien.” pero una cosa era conocerla y otra ser invulnerable; detalle que decidió ahorrarse, mas evidenció al extender diestra. “dame el bolígrafo para firmar.” pidió, dígitos moviendo rítmicamente al aire, apurándola en silencio. “y depende de qué comida, te ayudo a buscar más firmas.”
“¿Cuál técnica de manipulación? No tengo idea de qué estás hablando.” pronunciando aún más el gesto, se dirige a él con la mejor expresión de cachorro que es capaz de costearse. Aquello no es nada más que una manía adoptada hacia su propio hermano mayor, que ha llegado a servir en muchas ocasiones; en otras, en cambio, no ha tenido éxito alguno. “Estás imaginando cosas.” añade, aferrándose del hilito de esperanza que tal confesión despierta. Sólo se detiene cuando la urgencia del bolígrafo aparece, apresurándose a la hora de estirar su mano para ofrecerlo. Incluso le dedica una palmada rápida de ánimo, asintiendo a la mención de la posibilidad de ayuda extra. “¿Cuál es tu comida favorita? Tal vez estés de suerte y sea capaz de conseguirla, aunque una pizza siempre es buen premio.”
captainphillip-ia:
La escuchaba hablar y estaba de acuerdo en la iniciativa, pues el formó en algún momento parte de las brigadas para salvar animales en condiciones precarias debido a la contaminación, maltrato y demás situaciones. Aunque hacían ese tipo de brigadas de protección ninguna era a favor de los ratones, no entendía el porqué -¿Hay una?- su rostro se iluminó -Si, esa también la firmo. Pueden ser molestos pero una vez que los conoces son demasiado adorables- platicó, pues él tenía uno de mascota en casa -Si necesitas ayuda para conseguir firmas puedes decirme- ofreció un poco más en confianza con la señorita -Supongo que mi rango de capitán puede ayudar un poquito.-
Tan pronto le escucha decir que está dispuesto a participar en ambas campañas, le ofrece la hoja de las firmas de la liberación de conejos y comienza a buscar la información sobre los roedores. “¿Te gustan?” cuestiona, genuinamente interesada. Son pocas las personas que conoce que admiten sentir agrado por esa clase de animal, por lo que encontrar a más de ellos es gratificante. “¡Oh! Creo que sería de mucha ayuda. ¿Cómo serviría tu rango de capitán? ¿Intimidaríamos personas y las obligaríamos a firmar? Porque si ese es el caso, cuenta conmigo.”
hannebrand:
— Yo firmaré —interrumpió por fin conversación que había llevado un par de minutos escuchando. Se levantó de su asiento y tomó la pluma que llevaba en su bolsillo, decidida a firmar el papel que la muchacha sostenía con tanta pasión—. Deja que descubra que él también es un conejo enjaulado y pronto vendrá a firmar el papel —soltó, acompañándose de un encogimiento de hombros.
Las palabras ajenas sirven para encender una bombilla sobre su cabeza, ojos abriéndose con éxtasis al dar con la respuesta de sus problemas: la intimidación. Tal vez las entre líneas no deben ser leídas de tal forma, mas para Vega aquello suena como un plan maravilloso en tiempos de desesperación. “La has escuchado. Debes firmar la causa o despertarás el día de mañana encerrado en una jaula. ¿A que no quieres eso, huh?”
ncthanprk:
una risa escapa de los labios del estudiante de derecho, negando con la cabeza mientras comienza a caminar al lado de la menor. “ ja, sigue soñando. eso no va a ocurrir. ” para empezar, no tiene buen gusto para las decoraciones y duda tener tiempo suficiente como para realizar aquellas acciones. además, sus compañeros de habitación probablemente lo molestarían durante toda una semana y la idea no resulta del todo encantadora. frunce un poco los labios mientras niega con la cabeza. “ oh, ¿sabes qué? creo que justo hoy iba a pedir que me cambiaran de habitación. tendrás que buscarte a otro compañero. ” se atreve a bromear, no siendo capaz de hacer eso. le gustan los compañeros de habitación que tiene, sobre todo porque todos parecen entender bien su discapacidad, pero no lo tratan de forma especial, como si fuera un vaso de vidrio a punto de quebrarse. “ con comida verdadera, me refiero a una comida buena que no incluya sólo dulces, ¿sabes? — no todo es blanco y negro; existen las pastas, la carne y miles de cosas que podemos comer. ” se acomoda la mochila sobre el hombro mientras camina hacia la salida de la institución con ella, teniendo suficiente tiempo como para luego volver antes de que las puertas cerrasen del todo. “ ¿te apetece, mmm — sushi o comida italiana? ” inquiere finalmente, enarcando una ceja y mirándola de reojo, observándola de vez en cuando para así poder leer sus labios. no necesitándolo demasiado, pues está comenzando a acostumbrarse a su voz y siempre se coloca al lado izquierdo de las peronas para así poder oírlas del oído derecho.
“Aún puedo convencer a Bambi o Saeran de que lo hagan para mí, así que cuando llegues al dormitorio y me encuentres entre globos y tartas no intentes pedirme un poco porque no conseguirás nada de mí.” amenaza, señalándolo con un dedo. No es que piense que su poder de convencimiento logrará algo con los otros dos jóvenes, mas su interés por tener al menos un poquito de posibilidad es suficiente para decirlo. Así que lo dice con el pecho inflado y la seguridad de quien ya ha logrado su cometido; y con la barbilla en alto también, cómo no. Tan pronto las frases ajenas traspasan sus oídos, sus piernas se detienen y sus labios forman una ‘o’, entrecerrando los ojos para observarle por un segundo antes de volver a caminar a su lado. “Hazlo. Seguramente enviarán a alguien muchísimo más cool que tú y haremos fiestas de pijama con maratón de Harry Potter. Y comeremos golosinas hasta reventar sin tener que preocuparnos por perder la dentadura.” a velocidad luz, sin respiro y sin dedicarle una mísera mirada, lanza las palabras sin poder evitar alzar una sonrisa de burla. Si Vega es totalmente honesta, se le antoja difícil imaginar un cambio en el dormitorio; se ha acostumbrado a los tres. “Por supuesto que sé eso. Crecí en un hogar estrictamente asiático, ¿cómo es que te atreves a no mencionar al arroz?” lleva una mano a su pecho con dramatismo, pensando que de estar presente alguno de sus padres definitivamente saltarían a la primera oportunidad. “¿Y si mezclamos los dos? ¡Ya va! Te dejo elegir a ti, que a mí me gustan ambas cosas. Siempre tengo espacio para sushi, pasta y pizza.” frota una mano contra la otra, saboreando el festín que se dará.
daesuheon:
“Quedarse sin pies sería lo mejor.” Asintió, su tono de voz combinado con su expresión daban a entender que en serio, en serio, quería quedar sin pies. Pero luego rió agitando las manos un par de veces. “Seguro que sí… ¿De verdad? Sería un sueño hecho realidad.” Algo sarcástico sonó, pero sinceramente sólo quería hacer molestar a la otra y reírse un poco a costa suya. “¡No me estoy muriendo! Al menos eso creo. Quizás estoy engordando y comienzo a sonar como cochino finalmente.” Recordó ese vídeo de Shane Dawson que vio un par de años atrás, quién diría que en algún momento usaría esa misma línea. Como pasaban los años, ayer eramos niños y s—- sí, ya. Debía dejar de pensar en canciones todo el tiempo. “Yo sí sé primeros auxilios, ¿imaginas que no sepa estudiando enfermería? Total deshonra.” Frunció los labios alzando la tablet en dirección de la chica. Aún no estaba listo, para nada, incluso sentía que le faltaba demasiado ahora que veía más de lejos. Pero parte de él sentía que le debía a la pobre mujer al menos una ojeada de lo que hacía. “No me quejo de tu dieta, pero todo lo que dices que quieres combinado en una sola comida te dará dolor de estómago, lo sé por experiencia. Recuerdo una vez que comí dos bandejas de Sushi, una pizza familiar y después me atraganté con dulces. Recuerdo… uh, la diarrea.” Negó con la cabeza, asqueado de sí mismo. “¿Qué tal algo como la escena de Scouts vs Zombies cuando entran a un club de desnudistas y la desnudista es zombie? Yo puedo ser el desnudista.”
“Esa es una verdadera ofensa para las personas que han perdido los pies en algún accidente o por complicaciones durante el embarazo.” expresa tan pronto le escucha decirlo, lanzando la reprimenda con una mirada fulminante. En pocas palabras era un compórtate o lanzo tu tablet por la ventana. “¿Estás siendo sarcástico conmigo ahora mismo? Me marcharé y te demandaré por dibujarme sin mi consentimiento, ¡y con lo que gane de la demanda amadrinaré a un niño!” amenaza, aunque no tiene reales intenciones de realizar la demanda. Lo de reclutarlo como ilustrador, por otra parte, sí que lo guarda como una meta a lograr a futuro cercano. “Es cierto, las mejillas te han doblado el tamaño y hasta podría jurar que tu nariz ha cambiado. ¿Acaso tu piel se ha vuelto más rosácea también?” abre los ojos con exageración y se cubre la boca con una mano, arruinando por completo la pose que había mantenido hasta el momento. “Entonces si estoy a punto de morir y necesito de ayuda urgente ya sé a quién no llamar.” le ofrece una sonrisita inocente, alzando ligeramente los hombros en un acto infantil. Después observa el avance de la ilustración, ofreciéndole un par de palmadas por el buen trabajo que, a pesar de no tratarse de una obra terminada aún, es capaz de distinguir. “Qué asco, Suheon. No era necesario entrar en tantos detalles...” se estremece ante la palabra, mas le es imposible no soltar una pequeña carcajada. De asco, sí, pero carcajada a fin de cuentas. “Aprecio mucho tu oferta pero tendré que negarme a ella, principalmente porque no quiero esa imagen grabada en mis retinas. ¿No podemos simplemente optar por algo similar a Train to Busan?”.
briceahn:
Pudo escuchar los intentos de la fémina de convencer a un sujeto, no podía creer lo difícil que era obtener un par de firmas. Se acercó, con el ceño fruncido inclinándose para poder visualizar la hoja desde un mejor ángulo. “¿Dónde firmo?” inquirió, segura, sin dudar y desviando la mirada hacia el joven que parecía morirse de ganas por abandonar aquel sitio. “No falsificará tu firma, tomas el bolígrafo, lo presionas y deslizas” explicó, mientras cumplía ella con cada paso pronunciado, “Apuesto a que no es tan difícil hacer una buena acción, ¿o sí?”
Casi puede escuchar la voz de su madre diciéndole que necesita ser más pasiva y no tan agresiva con sus interacciones, mas no puede evitar mostrarse de tal forma cuando el resto del mundo rechaza cualquier tipo de ayuda hacia los animales o el medio ambiente. Su lengua se atasca en su paladar, piernas preparándose para la retirada hasta que una tercera aparece en escena. Sus palabras suponen un alivio para Vega, quien le dedica una mirada fulminante al hombre. “¿Para qué querría yo falsificar la firma de alguien más? Debes saber que eres un ser sin corazón.” le dice, girando el rostro hacia la fémina. “No lo es, pero mucho no tienen la más mínima fibra de empatía en sus cuerpos. Debería darles vergüenza.”
saeram:
“Mira, ya sé que mi caída fue divertida, pero apreciaría mucho si me ayudaras a levantarme, ¿sí?” Llevaba unos cuantos segundos con la mano estirada, esperando un poco de piedad de parte de la otra persona. “Si me dejas aquí, podría morir. Como las tortugas. Estaré vulnerable.”
“La rapidez con que decida ayudarte dependerá de la cantidad de bombones de cereza que estés dispuesto a comprarme.” advierte, carcajada contenida con una mano y la contraria escondida a sus espaldas, negándose a estirarla para ayudar al contrario. De momento, claro. “No puedes usar el nombre de las tortugas para tu chantaje, y si pretendes que intente cargarte de regreso al dormitorio creo que te has topado con la persona equivocada.”
seojhyuk:
——— Cansado y todavía un tanto desorientado, se frota los ojos con los puños, esperando que aquello fuera suficiente para terminar de despertar “Muy bien, lo lograste, estoy despierto” Su quijada se traba, claramente molesto con la interrupción, pero, pensando que podría haber alguna especie de emergencia, controla, de la mejor manera, su enojo, intentando evitar gritarle a la persona ante él “Ahora, dime, ¿en qué se supone que puedo ayudarte?”
Su intención no era, de ninguna forma, molestar. La pérdida de su cámara requiere de una búsqueda exhaustiva por los alrededores, recorriendo hasta el último centímetro de los lugares que visitó en los últimos minutos. Mas en sus planes no estaba previsto el encontrarse con alguien descansando en uno de los puntos en su lista, dando un respingo cuando le escucha hablar. “¿Eh? Ah, no. Bueno, tal vez puedas ayudarme aunque eso dependerá de si has visto una cámara en la última hora o no.”