Los estragos del cruce de migrantes por Querétaro
Cada paso es una certeza de estar cada vez más cerca. El camino es arduo y la travesía por México entraña desafíos, extorsiones, agresiones, de bandas criminales e incluso de elementos policiales.
El cruce de las vías férreas por Tequisquiapan y de Colón, Querétaro, es un referente de agresiones contra migrantes, contra activistas, contra quien transite por la zona circundante de las vías que resguardan elementos de seguridad privada.
Los efectivos -contratados por las empresas concesionarias de las vías, en este caso por Ferrocarril Mexicano (Ferromex)- son señalados de agresiones con arma de fuego en contra de los migrantes que cruzan por este municipio queretano, en su trayecto por llegar a Estados Unidos.
Foto: Estancia del Migrante González y Martínez A.C.
Es en este punto del camino, donde la Estancia del Migrante González y Martínez A.C. (situada a un costado de las vías, en Tequisquiapan) registra casos de migrantes que han sido heridos, con la excusa de un presunto intento de robo a tren, denuncia el activista –y fundador de la estancia- Martín Martínez Ríos.
“La empresa Ferromex contrata a sicarios para protección de sus trenes, lo que está pasando ya son agresiones excesivas hacia las personas migrantes. El pretexto es robo a trenes, ahora se están dedicando a maltratar migrantes, a bajarlos del tren, violando sus derechos prácticamente, así está la situación de lo que está pasando en Querétaro (…) Hace rato tuvimos un problema con estos guardias porque no son autoridad, no tenemos problema con la empresa, tenemos problema con los guardias de seguridad”.
Martínez Ríos recuerda dos agresiones de las que directamente fue sujeto en 2016. En tanto, refiere cuatro agresiones contra migrantes que han sido denunciadas, uno de ellos ocurrió el 27 de abril de 2016.
“Casos denunciados van cuatro, el último fue el 27 de abril del año pasado, usan armas largas, nos agreden, sufrimos disparos, a mí en lo particular ya van dos ocasiones de año pasado, que esto guardias me agredieron, me dispararon (…) entramos a un mecanismo de seguridad para periodistas y defensores, funciona, pero porqué tenemos que utilizar esto para poder hacer el bien”.
Ante la recurrencia de estos hechos, Martín Martínez ha acudido a Francia y
Turquía para denunciar públicamente las agresiones que laceran el cruce de los migrantes por Querétaro.
El activista externa que hace una “invitación a las autoridades pertinentes, especialmente a este cuerpo de seguridad, que hagan su trabajo nada más, que no se dedique a asaltar a los migrantes y a nosotros los defensores”.
El sábado 12 de marzo de 2016 migrantes centroamericanos fueron agredidos por guardias de la empresa de seguridad Servicios Especializados de Investigación y Custodia S. A. de C. V. (SEICSA), tras estos hechos la estancia reportó lesiones de bala hacia un menor de 15 años, de origen salvadoreño; acusando, también, el robo de pertenencias y extorsiones, además de intimidaciones contra los activistas de la estancia del migrante.
“Y siguen las agresiones en contra de migrantes por parte de seguridad privada que custodia el tren. Esta tarde un hermano migrante, menor de edad de origen salvadoreño, fue baleado por personal de seguridad privada de SEICSA. Ya basta de tanta violación a los derechos humanos de los más vulnerables”, externó el 12 de marzo la estancia.
Otra de las agresiones ocurrió en diciembre de 2015, cuando las vías eran custodiadas por elementos de Cuerpos de Seguridad Auxiliar y Urbana del Estado de México (CUSAEM).
El 23 de mayo de 2016, diversas organizaciones civiles y de derechos humanos, emitieron conjuntamente un comunicado de prensa para exponer la situación que hasta la fecha afecta al cruce de migrantes por el estado, así como impacta en las funciones de la estancia del migrante.
El antecedente
De acuerdo con la estancia, las agresiones comenzaron desde 2015, siendo víctimas de hostigamiento, amenazas y agresiones con arma de fuero, a manos de los guardias de seguridad público-privados que permanecen en el corredor de Estados de México hacia Celaya.
La estancia refiere que la primera agresión ocurrió el 6 de septiembre de 2015, en la localidad de Viborillas, en el municipio de Colón.
“La primera agresión fue el 6 de septiembre de 2015, cuando defensoras y defensores de la Estancia llevaban a cabo su labor de atención a personas migrantes y ocho agentes de la corporación gubernamental Cuerpo de Guardias de Seguridad Valle de Toluca, les apuntaron directamente con sus armas de alto calibre, en la Estación de Viborillas, en el municipio de Colón, Querétaro”.
A inicio de 2016, CUSAEM fue sustituida por SEICSA, empresas de la que también han denunciado agresiones.
“El más grave y reciente acontecimiento se dio el 27 de abril de 2016 cuando colaboradores de la Estancia se disponían a realizar actividades de asistencia humanitaria, y custodios de seguridad de SEICSA que se encontraban encima de los vagones del tren de carga en movimiento, dispararon con armas de fuego, directamente contra uno de los defensores, en presencia de otros 9 colaboradores y un par de niños. Este último incidente casi le cuesta la vida a un defensor de derechos humanos” se lee en la misiva que signaron organismos civiles.
Por tanto, los activistas han exigido que se preserven los derechos a la vida y a defender derechos, de los colaboradores de la estancia. Así como solicitar el reconocimiento público por parte del gobierno estatal y por la Federación, para proteger a los migrantes y a defensores; también han solicitado ayuda humanitaria emergente para la población migrante. Y que los guardias de seguridad operen con base en lineamientos de derechos humanas.
Martín Martínez Ríos refiere que en este 2017 prevalecen los altercados con los guardias de seguridad que resguardan las vías, por lo que insta al gobierno estatal a que garantice el respeto a los derechos humanos e implemente acciones.









