Quisiera pensar que me quisiste, aunque fuera un poco, aun quiero pensar que regresaras, pero en esta cruel realidad tu corazón siempre le perteneció a ella, y aunque por mucho tiempo disfrute de tu piel y tus besos, ella siempre tuvo tu corazón, tus pensamientos, tu amor. y en la primera oportunidad que tuviste no dudaste ni un segundo en correr a sus brazos, dejándome atrás con el alma rota.
–Mercedes Hernández








