Hoy hablamos de la muerte, no pude nombrarte. Que efímero y sin sentido es todo.
Hoy me insultaron, no me enojó, no sentí nada, solo una profunda soledad.
Cada tanto hablo con alguien nuevo, siento y beso a gente nueva, pero todo se siente levemente mal. Todavía soy un puñado de vidrios rotos y no se que hacer conmigo. Mamá dice que lo lógico cuando alguien se siente mal es pedir ayuda, pero yo no sé qué está mal, no sé qué arreglar.
A veces me olvido de como destruí todo por mi bien, por momentos me descubro deseando un te extraño que no quiero realmente. Las cosas van perdiendo el color muy suavemente y la euforia del aplauso al final de la escena ya no se sintió con el mismo calor.
No me siento parte de nada. Mi habitación es mi lugar en el mundo y me odio por eso.
Las caras vacías en el ataúd, nuestro último beso, los mensajes sin responder. Un loop infinito de una tristeza eterna.
Te acordás cuando me dijiste que siempre te sentías triste y respondí que yo también? Te escribo como si el amor que te tenia siguiera intacto adentro mio. Alguna vez escribi que tenía miedo de que te fueras y que yo volviera a congelarme, tenia razón, soy un pedazo de hielo al fondo de una heladera.
A veces me gustaría dormirme y no despertarme mas, me da miedo todo lo que dejaría, eso significa que todavía siento algo de esperanza.... supongo.
Hoy no fue un buen día y no sé a quien decírselo.