Viendo hacia atrás en este blog me doy cuenta de cuanto me odiaba, odiaba quien era, como me veía, como hablaba, absolutamente todo de mí. No puedo creer que una persona pudiese odiarse tanto, no puedo creer que esa persona era yo. Vine aquí con el propósito de borrar muchos posts del blog porque ya no cuentan en mi vida, no puedo creer lo dependiente que era de una persona que era una completa farsa como la mayoria de personas que han sido parte de mi vida. En fin, ya todo eso es el pasado, y no con medio borrarlo del internet hará que se borre de mi vida. Pero si pude voltear las cartas, ser feliz por mi, por nadie más. Darme cuenta de que hay personas tan pero tan patéticas que no les importa hacer sufrir y mentirle a alguien solo para sentirse mejor con su miseria. Cada quien elige su propio infierno, no juzgo, no guardo rencores, al contrario. Soy feliz porque pude perdonar, olvidar y seguir adelante. Mi familia, mi trabajo, mi cuerpo. Amo absolutamente todo. No soy perfecta, nadie lo es. Pero me siento satisfecha, de seguir.
Los quiero mucho a todos los que me leyeron durante estos tres años. A los que me escribieron todos los días, los que me confiaron sus problemas, los que trataron de ayudarme, los que se preocupaban, los que me stalkeaban, los que me insultaban. Gracias a todos y cada uno de ustedes. No puedo irme así como así. No voy a borrar este blog, borré lo que definitivamente no vale la pena, pero voy a dejar lo demás, porque quiera o no es algo de lo que fuí y tal vez pueda ser que alguien se refugie en esas palabras rotas. No me iré tampoco sin demostrarles lo que he aprendido.
-Ella.















