no desee mostrarse escandalizada por palabras ajenas, pero, ciertamente, la dejan desorbitada, con la boca entre abierta a la espera de que cuerdas vocales sean activadas, aunque la respuesta no logre formularse, y la mano contra el cuello de su blusa, aferrada a perlas imaginaras. "bueno, quizá anthony aprecie la compañía" se avergüenza de inmediato al pronunciar aquello. para hacerlo peor, ahora que ha empezado, le es difícil detenerse "sé que estas bromeando, pero- ¿no crees que hay formas más tranquilas de irse?" labios que se contraen en un gesto amargo. "eso" el cigarrillo "te va a matar de todas formas". si la primera ronda no fue suficiente, el comentario de la almas le provoca un jadeo, indignada, atónita, y muda, a pesar de que, a lo mejor, hay algo de verdad en ello, a aubree le parece terrible, inimaginable. agradece verlo desaparecer. no espera que regrese, sin embargo, segundos después, esta de regreso. y ella, que siempre ha sido un poco susceptible, esta enfadada y desea mantener la mente concentrada en algo que no fuera él, aun su ojos vuelve a caer en su figura, ahora que lo tiene más cerca. "¿no deberías irte con- no sé, alguno de tus amigos o con tu novia?" tono receloso, y a pesar de ello, cuando capta el ofrecimiento, sus manos se aventuran a tomar cigarro. lo sostiene entre sus dedos delgados, frente a su rostro. "nunca he fumado" confiesa, como si estuviera esperando alguna instrucción complementaría. entonces, a lo que sigue, arquea las cejas, gesto inquisitivo. "¿por qué preguntas? ¿no me digas que estas buscando con quién acusarme?" echa, medio en broma, medio en serio.