Escribo esto solo como cierre. Este año fue profundamente difícil para mí: mi falta de trabajo, las peleas en casa, el aborto, mi salud y la depresión marcaron un proceso que atravesé prácticamente sola. Me dolió que no te preocuparas por cómo estaba ni por lo que estaba viviendo.
También necesito decir que me ilusioné contigo. Abrí mi corazón, entregué lo que tenía y, cuando ya lo habías recibido todo de mí, te fuiste. Eso fue doloroso y dejó una herida que estoy aprendiendo a sanar por mi cuenta.
No escribo para reclamar ni para esperar respuestas. Entiendo que no era tu responsabilidad sostenerme, pero sí fue mi realidad y decirlo es parte de cerrar este capítulo.
Con esto pongo un punto final y sigo adelante.