S03E05: Oceania
Equipo Goyo
English version
Thursday, 18th of October 2018
Current location: Canberra
Slowly, we let the air flow out of our inflatable bed. It was time to prepare our backpacks. The same ritual as always: shoes first, pants, a couple of T-shirts, some underwear and a tent. A tent? Yes, we were not leaving Australia yet, as we still were into more adventure and animal spotting before heading off to New Zealand.
Our new travel mates were going to pick us up in front of our house for a road trip towards Wilsons Promontory (thank you, Facebook). Two Spanish brothers got out of the car: Kike and Dani. They had not seen each other for a long time as Kike is living in Melbourne and Dani was there to visit, all the way from Spain. After a friendly hug we stepped in the car and it did not take long before we got to know each other.
Halfway towards the National Park, we took a little detour. Kike was in contact with another Spanish guy: Goyo. We dropped by his place to get some tips. There he was, cutting wood for his chimney. Full of energy, he told us about his life in Australia and all the nice things we could see in Wilsons Promontory. Thanks to him, we got to taste 4 famously delicious meat pies from a bar that was just around the corner, and then continued our trip.
A lovely wombat welcomed us while setting up our tents. It was extremely cute and we all felt like cuddling it. We soon realised they were everywhere around the camping, which we enjoyed. Wilsons Prom is an astonishingly natural place with incredible and rare beaches, mountains and dunes. We also got to see kangaroos, emus and rosellas. However, one of the most special moments of our months in Australia had not arrived yet. It was now time to hit the Great Ocean Road.
A new member joined the travel gang: Rina. Kike and her had met at English school and it was nice to get to know her a bit. While fantasizing about the beauty of the Twelve Apostles that we were trying to reach, something happened. 'Stop the car!', someone screamed. A strange creature was sitting right on the traffic barrier. It was a koala; a friendly, big, beautiful koala that had decided to go say 'hi' to a bunch of lucky souls, in an attempt to not get killed. We humans are deadly sometimes.
After finally visiting Twelve Apostles and a couple of wonderful places Kike knew about, we set up our tents again, ready to go back to Melbourne the following day and then to Canberra, our last stop before Kiwi land, the day after. We felt plethoric. Going back to the capital city of Australia was good and it helped us appreciate it a bit more, but the main reason we were there was to see an old Dutch friend: Hilbert. It was special to see him after 5 years, both as a PhD and as Louise's boyfriend. We look forward to seeing you guys in what today feels like the Far West: Europe. But first, New Zealand, please.
Versión en español
Jueves, 18 de octubre de 2018
Ubicación actual: Camberra
Poco a poco, dejamos salir el aire de la cama hinchable. Había llegado el momento de preparar las mochilas. Y, para ello, seguimos el mismo ritual de siempre: zapatillas, pantalones, un par de camisetas, ropa interior y una tienda de campaña. ¿Y la tienda para qué?, os preguntaréis. Lo cierto es que aún no nos íbamos de Australia; todavía nos quedaban fuerzas para continuar con la aventura y conocer más animales antes de irnos aún más lejos, a Nueva Zelanda.
Nuestros nuevos compañeros de viaje nos pasaban a recoger por casa, en dirección Wilsons Promontory (eternamente agradecidos, Facebook). Dos hermanos españoles salieron del coche: Kike y Dani. No se habían visto en mucho tiempo, ya que Kike está viviendo en Melbourne y Dani había ido a visitarlo desde España. Después de presentarnos y darnos un abrazo, nos metimos en el coche y, en pocos minutos, empezamos a contarnos la vida.
A medio camino hacia el Parque Nacional, nos desviamos un pelín. Kike se había puesto en contacto con otro español, residente australiano: Goyo. Paramos en su casa a escuchar sus consejos. Ahí estaba él, cortando leña para la chimenea. Lleno de energía, nos contó sucesos de su vida en Australia y todas las cosas bellas que podíamos llegar a ver en Wilsons Promontory. Gracias a él, descubrimos los mejores meat pies (del inglés, pasteles de carne, símbolo nacional australiano) del país, en el bar de la esquina. Solo después, continuamos viaje.
Un wombat adorable nos recibía a nuestra llegada, mientras tratábamos de montar las tiendas. Era monísimo y a todos nos apetecía darle un achuchón. Pronto nos dimos cuenta que los había por todos lados del camping, y nos encantaba. Wilsons Prom es un lugar extraordinariamente natural, compuesto por playas excepcionales e increíbles, montañas y dunas. También vimos canguros, emúes y rosellas. No obstante, uno de los momentos más especiales de nuestros casi cuatro meses por Australia aún no había acontecido. Era el turno ahora de la Great Ocean Road.
Y contábamos con un nuevo miembro para darla por iniciada: Rina. Kike y ella se habían conocido en la escuela de inglés y fue lindo poder conocerla un poco. Íbamos en el coche, montándonos películas sobre la belleza, todavía conjetural, de los Doce Apóstoles, cuando ocurrió algo. ¡Detén el coche!, gritó alguien. Una extraña criatura se había posado sobre la valla de contención. Era un koala; un gran, simpático y precioso koala había decidido asomarse a decir «hola» a un puñado de almas con suerte, en un intento de no morir atropellado. Los humanos llegamos a ser letales a veces.
Después de los Doce Apóstoles y un par de lugares maravillosos que Kike conocía, desplegamos de nuevo las tiendas y, al día siguiente, nos pusimos camino a Melbourne; y el siguiente, a Camberra: nuestro último destino antes de llegar a la tierra de los kiwis. Nos sentíamos pletóricos. Nos gustó volver a la capital de Australia y nos ayudó a entenderla mejor, aunque el motivo por el cual volvimos, era otro.Volvimos para ver a un viejo amigo holandés: a Hilbert. Fue especial volverlo a ver 5 años más tarde, tanto en su faceta de Doctor, como con su pareja, Louise, a la que nos encantó conocer. Esperamos veros pronto, chicos, en lo que hoy es para nosotros el Far West: Europa. Pero antes, Nueva Zelanda, por favor.









