Dime que no hay osos aquí.
¿Cuántas posibilidades existen de que nos encontremos con un animal salvaje?
Prefiero lanzarme de un acantilado.
Tengo hambre, ¿tienes algún caramelo?
Me ha dado frío. ¿me prestas tu chaqueta?
Ya te he visto así que deja de esconderte.
Podría subir ese árbol en menos tiempo que tú.
Tú y yo, una alianza para sobrevivir.
Juraría que escuché un rugido. ¿Tu estómago, el mío o una posibilidad en la cual no quiero pensar?
Creo que se trata de una reacción alérgica.
¿Necesitas ayuda? Luces como si estuvieras a punto de morir.
¡Deja de esconderte detrás de los árboles!
Encontré esto hace un par de minutos. ¿Se te ha caído a ti o pertenece a alguien más?
No vayas por ahí porque terminarás sangrando.
¿Puedo caminar junto a ti?
No te asustes, pero tienes un insecto en la cabeza.
¿Crees que esta sea la forma en que se desharán de nosotros?
“Campistas devorados por un oso negro”, próximo titular.
Mis pies me están matando, ¿cuánto nos falta?
Ha pasado apenas media hora, aunque parece toda una eternidad.
¿Sabes armar una tienda de campaña?
¿Y en dónde están los baños?
¿Puedo quedarme aquí hasta que pase la lluvia?
Apreciaría un poco de privacidad.
Creo que podría usar tu ayuda.
Dime la verdad, ¿qué tan grave es?
¿Podrías guardar silencio?
No muevas ni un solo músculo.
¿Es tu mochila esa que se lleva el río?
Este sitio es espeluznante.
Hagas lo que hagas, no mires hacia abajo.
¿Tú también sientes que alguien nos observa?
¿No habíamos pasado ya por aquí?
Si te quedas atrás, no volveré a buscarte.
Estoy segur@ de que este no es el camino correcto.
¿Quieres cargarme por un trecho?
Por última vez, no voy a cargarte.
Lo lamento, ¿te desperté?
No tengas miedo, no hay nada que temer.
Te lo prometo, alguien o algo nos está siguiendo.
Confía en mí, ningún animal salvaje quiere asesinarte tanto como yo ahora mismo.
¿Hacemos una pijamada? Podemos pedir pizzas y todo.
Nota: Siéntase en la libertad de añadir o quitar tantas frases como deseen.