madejas
capaz es cierto y la vida es fácil como las madejas que vamos acumulando y de golpe somos una habitación llena de pelotas de lanas de distintos colores y es inevitable que simplemente estén ahí y en realidad se trata de lidiar con ellas de una manera malabarística casi como bufón de uno mismo ensimismado en un quilombo de hilos imposible de manejar y es raro que son siempre las mismas y siempre el quilombo es el mismo entonces uno está sobre la madeja buscando acomodar el desastre y piensa cómo carajo puede ser que otra vez lo mismo y que siempre es lo mismo y en el fondo no importa porque el punto es que está la madeja ahí toda deshecha y alguien tiene que hacer algo con eso no es cierto y se despierta otro sábado más que nada de distinto tiene a los otros sábados y no queda otra que las madejas, las madejas y las resacas como una grilla llenas de loops, de repeticiones hasta el hartazgo y es cuestión de desarmar y armar madejas y reproducir y pausar loops y al final la vida es ese quilombo previsible de cosas que no sabemos muy bien qué son pero es fácil y en el medio hacemos música y nos quejamos y escribimos sobre esas cosas que por algún motivo se repiten.
















