Relato #1
Estaba aburrido en casa. Estaba cachondo y me puse a ver el Tumblr. Ya sabéis cómo es esto. Mucho porno, mucha foto de tíos buenorros. Me pongo a ver lo que hay durante un rato y se me pone la polla durísima. De repente me suena una notificación de Grindr con el sonido característico que todos conocemos. Voy y veo que me escribe un chico que solo pone la foto de su torso algo peludo al lado de lo que parece una piscina municipal. Me dice “hola”, “qué tal”, “qué buscas”. Y yo todo pillo le mando una foto de mi polla durísima. “Alguien me que ayude con esto” le respondo. El chico se ríe. “Yo te ayudo a descargar si deseas”. Me manda su foto, y lo que paso la mía de rostro. Le respondo que vale. Estamos cerca. 400 metros. El chico tiene 43 años, abogado, algo pijin, con chico y con el piso todo solo para él durante todo el mediodía. Yo tengo 29 le digo, y que puedo ir ya mismo. Me pongo una camiseta, me pongo un slip gris, unos shorts y chanclas. Hace calor en Madrid y es el atuendo más cómodo. Camino durante unas cuantas calles y en una esquina me pongo a esperar a este chico. De repente llega vestido de traje pero sin la americana puesta. Nos saludamos, nos gustamos y me lleva a su edificio. Esperamos el ascensor, nos montamos, las puertas se cierran y tras una pequeña charla nos comenzamos a morrear. Le beso los labios, el cuello y toco su paquete que cada vez se pone más grande. Llegamos a su planta y vamos por fin a su piso, un piso muy bonito en una calle importante de Madrid. Vamos a su salón y nos comenzamos a desvestir. Le desabotono la camisa, le bajó el slip tocando su polla y el hace lo mismo conmigo. Luego nos magreamos. Nos sentamos en su sofá, uno largo y blanco de piel, siguiendo con los besos y las agarradas de pollas. Después de un rato así, el chico comienza a “hacer su trabajo”. Yo me acomodo en el sofa sentado y él se sienta en el suelo mirándome a mí y comienza a comerme la polla. Me la come toda, luego solo la cabeza, luego me pasa solo la lengüita, se veía que sabía lo que hacía y que le gustaba mamar. Me tiene así un rato hasta que comienza a solo pajearme y hablarme.
- que dura la tienes
- vaya polla latina más rica. Me gustan las pollas morenitas como la tuya.
- me vas a dar mucha lefa verdad?
Me lo dijo de una forma tan morbosa que puse a mil. Le dije que ya estaba cerca y que abriera bien la boca. Entonces me pongo de pie, me pajeo yo, y comienzo a darle lefa. Los que llevan leyendo mi blog y me escriben por privado sabrán que me corro casi siempre mucho y que tengo la lefa espesa. Pues le comienzo a dar todo en la boquita. Cuando acabo, el tío se la traga toda.
- que gozada tío. Sabía riquísima.
En eso va al baño y me trae un poco de papel. Me limpio un poco, me visto, me pongo mis chanclas, el se queda desnudo cogiendo la toalla sucia, me cuenta que le ha gustado y que le gustaría repetir, que tiene una relación abierta y muy sana con su chico. Qué el es pasivete y que si un día me animo puedo follarlo también (sexo seguro obvio) y nos despedimos en la puerta. Me voy de regreso a mi casa con una sonrisa y más relajado.
*** ¿Te gustó mi relato? Espero escribir más (todos son reales por cierto). Si te gustaría leer más relatos míos dale reblogueo a este porfi 😊. Gracias!












