Kuroha; Así que es el cumpleaños del niño mentiroso ¿Eh? Creí correcto venir a felicitarte también, por ser tu día. -Dijo con una sonrisa algo retorcida mientras ladeaba la cabeza y unas serpientes negras se deslizaban por su cuello-.
—… —¿Por qué estaba él ahí? Las palabras se sacaron en su garganta, el silencio recorrió el lugar volviéndolo a ser posible, más incómodo. Tenía que mantenerse firme pero aún así, le era imposible no sentir miedo, y eso era algo que su serpiente no podía disimular tanto como desearía. Pero fingir, ¿por qué no?
—Ah, si, gracias; ya puedes irte. —Por su parte estaba retrocediendo rápidamente.













