No sé de qué manera comenzar esta carta. Hace ya un tiempo que veo de manera totalmente notoria como las horas se nos están escapando, como vuela el tiempo y como poco a poco nos quedan menos minutos para disfrutar entre nosotros. Por eso mismo quiero decirte por medio de estas líneas que te quiero mucho, ya sé que parecerá muy tonto y más porque convivimos todos los días en la misma casa. Me gustaría tener el valor para decírtelo de voz propia pero bueno, sé que me entenderás al decirte que no estamos acostumbrados a este tipo de cosas, me entiendes muy bien ¿verdad?. Déjame decirte antes que nada, que estoy muy agradecido con Dios y con la vida por haberme dejado nacer y crecer entre tú y mi mamá, porque créeme que los dos han hecho un estupendo trabajo en equipo conmigo, al formar mi persona, al hacerme fuerte y sensible al mismo tiempo, al llenarme de valores y de responsabilidades, por no dejarme ir por el camino equivocado, aunque claro, aún me falta mucho que aprender incluso a mi edad. Quiero agradecerte por todos tus gritos y por todos tus regaños, aunque en infinidad de ocasiones me hayan parecido mal, hoy sé que era la mejor manera de demostrarme tu preocupación por mí, gracias papá. También quiero aprovechar para disculparme contigo por todas las veces que de manera injustificada te falte el respeto, no sabía lo equivocado que estaba, discúlpame por alzarte la voz, discúlpame por haberte juzgado en ciertas ocasiones sin tener derecho de hacerlo. Lo siento mucho, discúlpame también por no compartir contigo las mismas formas de ver las cosas, la misma manera de comprender las situaciones pero por favor también espero me comprendas cuando tengamos ideas diferentes porque yo también estoy aprendiendo cómo tú lo hiciste en cierto tiempo, por favor discúlpame si en futuras veces no coincidimos, solo recuerda que yo también estoy buscando mis formas de hacer las cosas bien y que los tiempos han cambiado, que quizá por eso no tengo la mente ordenada de la misma forma que tú, pero si las mismas intenciones de hacer las cosas bien como tú. Porque nunca me enseñaste a rendirme, porque nunca me enseñaste a buscar la salida fácil, porque gracias a ti hoy tengo un carácter fuerte con el que siempre estarás conmigo, porque fuiste tú quien lo formó. Gracias papá. Gracias por todo, no quiero decirte que eres el mejor papá del mundo porque sería mentira, siempre hay personas mejores que nosotros, y yo sé que también estoy a muchísimo de ser el mejor hijo, pero si quiero que sepas que si la vida y el destino nos dieran a elegir en otras vidas y otros tiempos, yo te elegiría a ti sin dudarlo. Gracias papá, te quiero mucho y a dios le pido nos conceda muchos años de vida más estando juntos.