síganme grasias

#extradirty
Cosmic Funnies

Janaina Medeiros
No title available
Stranger Things
I'd rather be in outer space 🛸

⁂
Alisa U Zemlji Chuda
One Nice Bug Per Day
Not today Justin
styofa doing anything

if i look back, i am lost
ojovivo
$LAYYYTER

izzy's playlists!
will byers stan first human second
Lint Roller? I Barely Know Her
NASA

roma★
No title available

seen from United States
seen from T1
seen from United States
seen from Qatar
seen from T1
seen from Qatar

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Brazil

seen from United States
@ymedicepapi-a
síganme grasias
síganme grasias
síganme grasias
síganme grasias
papi sigue
ya fue amigues me entró el arranque quiero un nuevo indie
i’m not gonna do it girl, i was just thinking about it, i’m not gonna do it......
ya fue amigues me entró el arranque quiero un nuevo indie
barnababy:
“¿quién eres? no te conozco” o quizás sí y no logra relacionar un nombre con el rostro que tiene frente a él “¿también estudiaste en woldingham?” eso explicaría porqué lo reconoce tan fácilmente y porqué él no lo hace. dejó de prestarle atención a sus ex compañeros hace tiempo, emocionándose únicamente cuando realizan vídeo llamadas y mezclando apodos “¿conoces a la novia de léo?” sus cejas se alzan curiosas ante la mención de la pareja de la rubia. desconocía de la existencia de la misma hasta que la neoyorquina se la mencionó en plena excursión “yo no sabía de ella hasta hace dos horas cuando leontine me pidió ayuda para comprarle unos llaveros. ¿tienes una foto de ella? la quiero ver”
tan pronto como percibe confusión en semblante masculino, sumada a palabras expresadas, está casi segura de que algo se quiebra un poquito en su pecho. entonces su relación no era lo suficientemente relevante como para mostrarle a sus amigos, piensa. ¡y claro que no! si por eso andaba por ahí pasándose saliva a la primera oportunidad, se recuerda, molestia encendiéndose nuevamente. “unos llaveros,” larga risa irónica, aunque bien podría pasar por algo natural ( si tomaban en cuenta que la primera impresión que estaba dando, era la de un ser insoportable ). entonces comienza a sacar el móvil, como quien atiende a petición para mostrar una foto de la pobre novia. “dicen que el tamaño del regalo es el tamaño de la culpa,” dicho esto, gira el teléfono y en la pantalla aparece una fotografía de ella misma. “yo que tú me ofendería— por eso de no sentir culpa, quiero decir. quizás te faltó lengua”
teddy:
cuando sus ojos se vuelven testigos de cómo aparece en el rostro ajeno una expresión de notoria indignación frente a la sola posibilidad de considerar culpable al tercero en alusión, garras parecen apretar con fuerza sus entrañas, hiriendo (de nuevo) un ya agrietado ego y avivando dentro de ella una envidia tan grande, que siente incluso ligeras náuseas. cierta opresión ataca sus pulmones, como si respirar se le complicara de pronto. como si le hubiesen arrancado algo del pecho. porque theodora solo puede soñar con que vera la considere igual de importante, igual de imprescindible. solo puede imaginar lo que sería correr con la gran suerte de reemplazar al joven que camina de su mano. y se maldice a sí misma por guardar vestigios de añoranza por un escenario distinto al que tuvieron como desenlace, porque una vez más se le recuerda que su presencia es ínfima, que ha sido fácil pasar del pequeño secreto que la castaña llevaba en el bolsillo a no ser nada. olvidada. desechada. “galen nunca haría nada para lastimarte, ¿huh? ——el novio perfecto. felicidades, lo elegiste bien.” sarcasmo se entremezcla con la amargura todavía palpable en su voz, se ve presa de sus emociones e imposible le resulta mantener la boca cerrada. una ceja se arquea sobre su semblante, y, despacio, libera una risa que peca de sardónica, un sonido hueco que se asemeja más a un bufido que a alguna otra cosa. “se supone que nadie sabe… ¿qué, vera?” achica la mirada en falso desentendimiento, busca orillar a su contraparte a ser explícita, porque no soporta sentirse menospreciada, verse reducida a un tema del cual se evaden detalles, como si vergüenza fuese lo único que provocara. “ignóralo,” suelta como por acto reflejo, encogiéndose de hombros como si se tratara de cualquier cosa, haciendo absoluto caso omiso de la pizca de empatía que brota en su interior frente al agobio que la castaña evidentemente carga porque, joder, que la rabia le gana. “haz como si no hubiera pasado, eres muy buena en eso.” tácito reproche se refleja en el comentario, arroja la piedra a sabiendas de que va a golpear donde tiene que golpear, pero la satisfacción de vociferar su descontento le dura poco, pues pronto flaquea su postura. después de todo, no le sabe bien tratar a vera de aquella manera. no deja de preocuparse, de ver por ella. de sentir por ella. se le arruga el entrecejo y vuelve a resoplar, esta vez en rechazo hacia sus propios sentimientos. después agacha la mirada, casi enfurruñada. “tal vez se trata solo de una broma. estoy segura de que fuimos—— cautelosas.”
los músculos de su cara se endurecen, y no es precisamente molestia lo que expresan. es más bien una absurda confusión, como si no entendiese porqué se comporta de aquél modo, porqué palabras repentinamente se asemejan a cuchillas. qué ironía, el ser vera quien terminó con todo, y aún así sentir que es ella quien padece herida aún sangrando. cejas se juntan y pecho se vuelve piedra, quiere tragar el nudo en su garganta, pero solo resiente la resequedad. ante cuestionamiento que por supuesto no se atrevería a responder, desvía la mirada, pero gesto solo hace parecer que le preocupa que algún tercero las vea juntas. se siente pequeñita, como si de pronto theodora fuese una extraña que arremete en su contra; opuesto a tiempo atrás donde solo sabían compartir dóciles caricias, devoción a besos furtivos y aroma foráneo en prendas. es un nuevo perfume, mentía ante vestigios de morena en su blazer. tengo un montón de trabajo, mentía ante demora en sus arribos a fraternidad, aun cuando el sonrojo en sus mejillas podía ser indicador de mucho más que una visita a la biblioteca. “¿puedes parar ya, por favor?” es angustia la que envuelve sus palabras. es angustia la que envuelve todo su ser desde que se ha alejado de ella, y en su mirada reluce desconsuelo. su voz se agudiza, advierte un posible quiebre si no tiene el cuidado suficiente. vuelve a hacer un intento por tragar con la suficiente fuerza, intenta mantener todas las piezas juntas, pero no es nada fácil teniéndola ahí, tan cerca, y sin poder tocarla. sin poder acercarse más —pero sí que da un paso en su dirección, como quien, sin darse cuenta, busca intimidad a la hora de hablar—, sin poder tomar su rostro entre sus manos y besarla una vez más. “la cagué, ¿está bien? yo sé que lo eché a perder,” joder, vera, ¿qué estás haciendo? “no fue mi intención lastimarte,” y tan pronto como palabras abandonan sus labios, desearía poder regresarlas por donde vinieron. no consigue quedarse callada, su propia lengua la traiciona porque no parece querer estar quieta: “me asusté, ¿está bien? si mi padre se enteraba— diablos, ¿qué se suponía que hiciera?” la mirada, que antes era afligida, ahora se encoge y adopta una pizca de curiosidad, de expectativa. “solo dime, tú... ¿tú crees que esto...?” pero conforme empieza a emitir incógnita, el pecho comienza a comprimirse. ¿de verdad quiere saber la respuesta a una pregunta que ni siquiera se atreve a formular? ( ¿tú realmente crees que hubiésemos funcionado? ¿tú realmente sentiste algo? ¿tú realmente crees que fuimos algo? ) ; ( yo sí, yo sí, yo sí ). se echa hacia atrás, miedo la invade nuevamente y vista se clava en el suelo, incapaz de cruzar miradas. “—— olvídalo. tienes razón,” musita, sintiéndose cansada repentinamente. “yo me lo busqué” diestra acomoda cabello tras su oreja y menea la cabeza en negación, un cosquilleo desagradable se instala en su estómago y las ganas de huir se disparan. “solo olvídalo, ¿bien? no hace falta esta conversación, siento haberlo mencionado,” se percibe la intención en su mano, un movimiento inconcluso; quiere tocarla, pero se retracta en el mismo instante. las yemas de sus dedos arden casi tanto como sus ojos cuando vuelven a posarse en contraria únicamente para despedirse: “cuídate, teddy,” y aunque dedica una sonrisa forzada, ( apenas una ligera elevación de comisuras ), en su mirada hay algo más. está pidiendo perdón, está diciendo que le duele el darse la media vuelta y dejarla ahí otra vez.
how you get the girl. taylor swift // san francisco. niall horan
I think soulmates are real but they r made not found and also they are your friends
me @ caro
sticker del monito rojo triggereado
𝐏𝐄𝐒𝐀𝐃𝐈𝐋𝐋𝐀 : 𝗿𝗶𝘃𝗲𝗿 & ?.
respiración agitada y ligera capa de sudor cubriendo frente y pecho, se le dificulta volver a la realidad a pesar de los segundos que transcurren. sabe que está ahí a su lado, sabe que está despierto, pero es como si estuviera desconectado de algún modo. por un instante las cicatrices en su espalda le arden y puede percibir la sensación de líquido caliente escurriéndole, aunque seguramente es su imaginación. quiere hablar, pero no consigue articular palabra alguna; únicamente atina a voltear despacio. sus labios se entreabren, pero la lengua se le entumeció. apenas consigue extender su mano en busca de ajena, y tan pronto como la toca, lagrimas comienzan a escurrirse por sus mejillas. @girvsol
𝐎𝐒𝐂𝐔𝐑𝐈𝐃𝐀𝐃 : 𝘇𝗲𝗹𝗱𝗮 & ?.
se da cuenta de que es inutil tan pronto como su teléfono muere en el intento de desbloquearlo para encender la lámpara, provocando que americana suelte un suspiro desahuciado. “¿tienes algo con qué alumbrar?” inquiere, comenzando a ponerse nerviosa mientras palpa superficie en busca de llegar hasta la puerta, que tras un par de sacudidas, no logra abrir. “está— no puedo abrirla, ¿me ayudas?” joder, si se ha atorado estarán en serios problemas. @magvnets