Exhala como el intento de una risa—Cada vez entiendo más porque me llevo con Minsoo— Comprendía los espacios comunes que compartían y agradecía por un lado poder tener ese tipo de relación con el contrario, al menos de los pocos vínculos que consideraba sinceros dentro del espectro de NEX. —Las suficientes hasta que lo creas tú— Se burla negando de nuevo, por más que intentara hacerlo creer que la imagen que tenía era angelical, para Tae era una mera fantasía, un invento para tapar la verdadera personalidad que escondía bajo su adorable presencia y aegyo constante. —¿No hablas con tus padres o amigos?— Pregunta, la inocencia de la misma intenta al menos comprender el trasfondo del castaño, por su parte él no solía abrirse demasiado a los demás, quizás sólo contado que tienen hermanos mellizos (una nena y un nene), que solían llamarlo en los peores horarios o enviarle videos para decirle que lo extrañaban. Lo fulmina con la mirada por sus palabras —Voy a ignorar que dijiste eso, porque no quiero que me metan preso — Tajante es la forma en la que frena aquella propuesta que se alejaba de sus propios gustos, aunque podía llegar a confirmar que Seonghwa de ángel, sólo tenía la sonrisa, porque dentro escondía más. Entrecierra los ojos, y arruga el entrecejo —Te tienes mucha confianza para alguien que usa mucho glitter para mi—En su mente cruza la idea de que la primer tanda de ropa, sería una tortura que Seonghwa aprovecharía para diversión propia. Asiente de todas formas aún mirando las prendas colgadas cerca, para él quince minutos era un montón de tiempo, no llevaba demasiado comprando por lo que se le hacía un poco exagerado, pero deja que el experto se tomase su tiempo. Y se separa, agarra tres jeans azules, uno con roturas, tres remeras con estampas de dibujos extraños y dos con cuello en v blancas. Dos camperas básicas y tomando el tiempo, llega antes a los probadores, para él era más fácil elegir, le gustaba y lo agarraba. Se pone tras la fila de los probadores que había una tres personas adelante, la bolsa con las prendas le pesa y la deja reposar en el suelo, en medio de sus pies. Comienza a impacientarse, capacitado con poca paciencia cualquier espera le sería fastidiosa. La música en japonés cambia a una en inglés, podría reconocer a Ariana Grande en cualquier país, responsable la hermana por ser fanática de la artista.—¿Dónde mierda estás, Seonghwa?— Repiquetea su pie en lo que avanza la fila, distraído se mueve hacia adelante observando al empleado del mismo. Mira su móvil esperando alguna señal o algo, aún quedaban minutos para que apareciera.
“hmmm, pero vivimos aquí en corea ¿por qué hablaríamos en inglés? con los que conocí en nueva york... hm, no, tampoco. eres el único” menciona con una sonrisa. relaciones casuales abundaban en vida del ahora castaño, tan siquiera les había comentado a amistades en estados unidos que desaparecería de la universidad para convertirse en trainee / idol así que mantener conversaciones con ellos no era su prioridad. no lo creía necesario. y en su familia tan solo hablaban en idioma natal. suelta una carcajada cuando ignora --o no-- comentario en lo que toma manga de una camiseta sin mucho interés. “taetae, todo lo que dices suena kinky” bromea para continuar molestándolo. “y obvio me tengo confianza, verás que me estarás dando las gracias de rodillas cuando veas lo que te traeré” le saca la lengua una última vez antes de separarse del chico. toma un par de hoodies de colores (uno rosa chicle para joder, uno amarillo porque le luciría bien con el tono de piel, uno tono vino), una camiseta de cuello alto, otro par de blazers (uno gris, otro negro), unos pantalones negros ¡también un abrigo! era primavera, pero aún la temperatura podía ser traicionera. y el resto se apresura a agarrar unos cuantos accesorios que encontró, entre ellos cinturones. con todo ese montón de ropa encima es que comienza a dar saltitos de regreso a los probadores donde el otro debe estar esperándolo. “i want it, i got it” tararea a ritmo de canción que resuena en la tienda ya divisando cabellera ajena en la línea, cuando por accidente (o distracción propia) tropieza con una caja que yacía tirada y cae de frente de la manera exagerada posible al suelo. casi parecía una escena sacada de un manga, una película. porqué se caía en los momentos más tontos, no lo sabía. “auch, eso dolió” se queja con un puchero y alza la mirada en lo que ve prendas desperdigadas por ahí. uh-oh. “¡taeoh!” exclama para llamar atención de quien estaba solo un pooc más allá, tratando de ponerse de rodillas para juntar todo rápido.