Al final ni tú ni yo supimos como funcionar. Eramos muy inestables e inseguros. Nuestros problemas siempre los pasamos solos, por miedo a no preocupar y molestar. Nos cansamos, y a pesar de que nos quisimos, no sirvió de nada entendernos bien, al final no encajamos. Por eso terminamos.
-Manuel.












