adaraxm:
Hogsmeade | Primer Sábado de Septiembre.
—Querida, te vas a quedar calva como una quaffle —murmuró alegremente, con una sonrisa de pura y maligna satisfacción. Había elaborado una poción especial durante aquella semana, la había empaquetado en una de esas botellitas de muestra que mandaban siempre las empresas, y había ido hasta el pueblo para usar la oficina de correos y que nadie reconociese la lechuza con la que llegaba el paquete. Cuando aquella idiota probase la muestra de “champú”, todo su pelo quedaría compactado en una masa con color a moco de troll. Duraría una semana e iba a tener que cortarse el pelo, como poco, y Adara disfrutaría cada segundo desde la sombra; eso para que se lo pensara dos veces la próxima vez antes de meterse con ella. Sí, Ada se sentía optimista aquel día, sin duda, pero la sonrisa se le borró de la cara cuando un grupo de alumnos pasó corriendo y la empujaron inesperadamente. —¡Malditos renacuajos cerebro-de-gnomo! —gruñó airadamente, frustrada porque todas las cosas que cargaba, incluida la poción, se le habían caído al suelo.
---¡Por fin! ¡Llevo tres horas buscándote!---. Exclamó el ravenclaw mientras caminaba en dirección a la platinada. Se agachó en el mismo instante y con rapidez, distraído, recogió las cosas ajenas, levantándose por fin y tendiéndoselas. ---¿Dónde te has metido? Pensé que íbamos a ir juntos a Hogsmeade, me has dejado tirado. ¿Cómo voy a perdonarte este plante?---. Obviamente solo bromeaba: con ella no solía enfadarse. ---No, en serio, dijiste que me ayudarías a encontrar la túnica de gala que le dije a mi madre que yo me compraría---.






