Y si no te gusta el infierno… ¿ Para qué le coqueteas al diablo?
-Liliana González
d e v o n

❣ Chile in a Photography ❣
Lint Roller? I Barely Know Her
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@yunuen-g
Y si no te gusta el infierno… ¿ Para qué le coqueteas al diablo?
-Liliana González
“Un beso no es nada, pero un beso de la persona correcta lo es todo.”
—
Si que sí.
Disculpa si a veces me equivoco, pero es que nunca nadie me había querido de la manera en que tú me quieres, y es raro.
Estoy aprendiendo, y eso no significa que siempre esté cometiendo errores, yo a ti te quiero y de verdad espero que las cosas vayan bien.
Dime. ¿Podemos empezar de nuevo? Contigo ya no quiero errores, quiero aciertos.
No hay que dejar que el mundo nos pase por encima.
Clickea esto y escucha este audio.
No tengo nada que pedirle a la vida, si quiero algo, lucharé hasta conseguirlo.
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“Mi corazón se petrifico, creo que tuvo un encuentro con los ojos de Medusa”
@p-r-o-h-u-m-a-n
Quisiera hablarte de amor, pero no he tenido la dicha de conocerlo aún.
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No me gusta el maquillaje.
Miro imágenes de chicas con un fabuloso maquillaje, en diversas ocaciones pienso ¿qué sería si estuviera en mi piel? ¿Cómo me vería maquillada? Pero sé que me veré al espero y no seré yo; no me siento cómoda con el maquillaje, sería hipócrita si digo que nunca me he maquillado, porque lo he hecho, en realidad admiro a las personas que convierten su piel en lienzo y el maquillaje en su pintura, pero creo que ese estilo no va conmigo, aunque para una ocasión especial pagaría porque acepto que no está mal el maquillarse, me veo guapa, me siento guapa, la cosa es que no me siento yo.
No me gusta el maquillaje, porque creo que nací en una sociedad donde te ponían a elegir “si ser linda o inteligente” ¿cuántas veces no hemos hecho esa pregunta? Tampoco pienso que las chicas que son lindas y se saben maquillar son cabeza hueca, pero prefiero tener un estiló, mi estilo “cabello sin peinar y sin maquillaje” aunque un día o noche ponerme vestido, zapatillas y estar maquillada también querrá decir que esa ocasión es especial para mi.
El fuego
I
Crepitas en las brasas
y calientas el alma de los tristes;
eres adorado y temido,
el aliado más peligroso.
Un rayo te trajo al hombre
y éste te atesoró
desde tiempos inmemoriales haciéndote suyo.
Aprendimos a dominarte poco a poco, milímetro a milímetro;
pagamos cada avance
con creces, ya que devoras
lo que se te pone al frente.
Dicen, yo no podría asegurarlo,
que Dios mismo te usa para
castigar al hombre;
pero bajo tu poder
se han calcinado ciudades legendarias y después de ti sólo quedan cenizas. Devoras todo:
y susurras entre pinos y matorrales sin darle mucha importancia
a su hermosa caligrafía
oscura y picoteante.
Nosotros tomamos de ti
una parte mínima,
pero tú lo decides todo por nosotros.
reliquias,
sedas,
ámbares,
teatros,
escuelas,
bibliotecas,
nada perdonas.
Te enloquecen los papeles y los libros sin importar
si son buenos o malos
y tienes una extraña predilección
por bosques y pastizales.
En ti se han consumido
fotos y recuerdos
cuando ansiamos olvidar
y por cualquier descuido
perdemos la camisa y la casa,
pues no paras en minucias.
¿Mientes? ¡No mientes!
Abrasas y destrozas en un santiamén. Nada queda a tu paso
y sin embargo eres tan necesario.
II
¡Oh, fuego!
Señor de los elementos,
secreto aliado del Señor de las Guerras,
en ti se concentran también los vituperios
y las maldiciones,
pero tú, crepitante y osado,
continúas de frente sin fijarte en nada.
Sirves lo mismo
dulce y quieto para cocinar los alimentos
o enloquecido y bronco
te lanzas sobre lo que puedes devorar.
Sólo el agua te detiene,
aunque eres capaz
de calcinar las piedras,
transformando en polvo, en nada, lo que tocas.
III
Cuando vas por el campo devorando árboles y pastos, pinos, ceibas o secuoyas, crepitas, relinchas obsesionado con tu poder
y enormes robles caen bajo tus llamas.
Entonces te imagino presuntuoso y lleno de vanidad, alardeando de tu poderío,
pues te fascina la destrucción
como a un Dios enloquecido.
Y luego manso y dulce
te transformas en un capullo azul que se atemoriza con el viento, mas el hombre te conoce
y lo único que ha podido es ponerte unos cuantos límites,
esperando siempre
no te saltes las trancas.
IV
Los celosos te usan para cobrar agravios acercando una tea
a casa del enemigo o rival.
No son pocas las mansiones
que te has prestado a destruir ciego, sordo, mudo,
impío como un verdugo medieval. Se cuenta que Nínive cayó
bajo tu influjo
y quedó arrasada,
que consumiste la biblioteca de Alejandría hasta no dejar nada,
que Sodoma y Gomorra
fueron destruidas por Dios
con una tromba de fuego
que las acabó literalmente
hasta no dejar de ellas
más que un par de agujeros
negros y cenicientos.
Luego un aire fétido
revolvió sus escombros
dispersando cenizas y rocas calcinadas
en un intento porque el olvido
las terminara de consumir.
A tu paso nada dejas.
Sin embargo, con temor, unción y humildad
te veneramos,
conscientes de tu poder:
en suma, te vemos con respeto,
incapaces de jugar contigo
vemos con asombro
a esos que te retan como el Tragafuego,
el cirquero que salta sobre un círculo llameante, el indígena místico que corre sobre brasas. Sabemos que estás entre nosotros de prestado. Jamás nos has pertenecido,
a veces finges ser nuestro aliado
pero estamos sobre aviso de tus traiciones y
tu poder incalculable.
Construyes,
eres nuestro aliado
cuando ayudas a “cocinar” el acero,
a producir lingotes enormes
que partimos como un pastel oscuro con un estilete de oxígeno candente. En la rústica fogata del rancho
sirves para calentar los “fierros”
y marcar el ganado.
Pero siempre eres indómito,
matrero, bronco, cerrero,
como un incontrolable animal salvaje, ya que ésta es tu naturaleza.
Flama total
Creo que merecemos estar con personas que estén dispuestas a actuar como uno.
-Nala Farls.
No me gusta el maquillaje.
Miro imágenes de chicas con un fabuloso maquillaje, en diversas ocaciones pienso ¿qué sería si estuviera en mi piel? ¿Cómo me vería maquillada? Pero sé que me veré al espero y no seré yo; no me siento cómoda con el maquillaje, sería hipócrita si digo que nunca me he maquillado, porque lo he hecho, en realidad admiro a las personas que convierten su piel en lienzo y el maquillaje en su pintura, pero creo que ese estilo no va conmigo, aunque para una ocasión especial pagaría porque acepto que no está mal el maquillarse, me veo guapa, me siento guapa, la cosa es que no me siento yo.
No me gusta el maquillaje, porque creo que nací en una sociedad donde te ponían a elegir “si ser linda o inteligente” ¿cuántas veces no hemos hecho esa pregunta? Tampoco pienso que las chicas que son lindas y se saben maquillar son cabeza hueca, pero prefiero tener un estiló, mi estilo “cabello sin peinar y sin maquillaje” aunque un día o noche ponerme vestido, zapatillas y estar maquillada también querrá decir que esa ocasión es especial para mi.
SHAZAM!
I am so ready for the movie this week.
No me gusta el maquillaje.
Miro imágenes de chicas con un fabuloso maquillaje, en diversas ocaciones pienso ¿qué sería si estuviera en mi piel? ¿Cómo me vería maquillada? Pero sé que me veré al espero y no seré yo; no me siento cómoda con el maquillaje, sería hipócrita si digo que nunca me he maquillado, porque lo he hecho, en realidad admiro a las personas que convierten su piel en lienzo y el maquillaje en su pintura, pero creo que ese estilo no va conmigo, aunque para una ocasión especial pagaría porque acepto que no está mal el maquillarse, me veo guapa, me siento guapa, la cosa es que no me siento yo.
No me gusta el maquillaje, porque creo que nací en una sociedad donde te ponían a elegir “si ser linda o inteligente” ¿cuántas veces no hemos hecho esa pregunta? Tampoco pienso que las chicas que son lindas y se saben maquillar son cabeza hueca, pero prefiero tener un estiló, mi estilo “cabello sin peinar y sin maquillaje” aunque un día o noche ponerme vestido, zapatillas y estar maquillada también querrá decir que esa ocasión es especial para mi.
¿ por qué los hombres son bien mierdas ?