/ markus.
“bueno, pues tampoco planeaba salir de la ciudad pronto, ¿sabes?”
“al menos eres capaz de encontrar algo positivo en ello, ¿no?”
ojovivo
🩵 avery cochrane 🩵
Noah Kahan
Lint Roller? I Barely Know Her
EXPECTATIONS
Interview Vampire Daily
h
d e v o n
hello vonnie

PR's Tumblrdome
No title available

No title available
NASA

Discoholic 🪩
Cookie Run:Kingdom Official!

No title available
Fieri Frames

Jimmy Eat World
Not today Justin
No title available

seen from Malaysia

seen from Malaysia

seen from United States

seen from Iraq

seen from Canada
seen from Bangladesh
seen from Saudi Arabia
seen from United States
seen from Ecuador

seen from Austria

seen from United States
seen from Brazil
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from Germany

seen from United States

seen from Malaysia
seen from Vietnam

seen from Brazil
@zahcri-blog
/ markus.
“bueno, pues tampoco planeaba salir de la ciudad pronto, ¿sabes?”
“al menos eres capaz de encontrar algo positivo en ello, ¿no?”
/ brigitte.
º ♚ • ━ Trata de no pensar en los murmullos que se esparcen por cada rincón de la ciudad, sabe dentro de lo más profundo de su ser que algo extraño está sucediendo; sin embargo, constantemente se repite a sí misma que no debe temer, que todo va a mejorar y que no será la próxima víctima, aún así está consciente de que lo mejor es tomar ciertas precauciones y una de estas recae en cerrar antes la cafetería que sus abuelos biológicos le han heredado. ❝Lo siento, ya cerramos.❞
¿por qué? / ¿por qué? / ¿por qué? las palabras caen en su mente como lluvia ácida, rellenando los espacios vacíos que se esfuerza por ocultar. manos aferradas al manubrio de su vieja bicicleta caen a los costados de su cuerpo, encontrándose a sí misma frente a un establecimiento cerrado y una presencia que le hace girar el rostro. automáticamente sonríe al observar a la contraria, ignorando las voces que estallan en su cabeza. ni siquiera se pregunta el cómo terminó allí. “oh, lo lamento. pensé que llegaría a tiempo.” expone, removiéndose incómoda en su lugar. “¿no sabes si podré encontrar otra cafetería abierta a estas horas?”
ENVÍA UN SENTENCE STARTER PARA QUE UN STARTER.
“¿En serio?”
“Debes estar bromeando.”
“¿Quién pagará por el resto de mi estadía? Porque esto no estaba en mis planes.”
“Este pueblo es solo polvo y fantasmas— ¿qué hay de interesante que hacer por aquí?”
“¿Crees que es cierto?”
“¿Quién… quién podría hacer algo así?”
“No tengo dinero para quedarme aquí, maldición.”
“Debe haber algún desquiciado rondando, y no quiero ser quien lo encuentre.“
"Sabía que Sor Diana no podía hacer algo así…”
“Sor Diana no lo merecía.”
“Al menos escribieron bien mi nombre.”
“No entiendo nada.”
“El hotel no tiene capacidad para tantas personas.”
“¿Crees que… podría quedarme contigo unos días?”
“Quizás es un plan para repoblar el pueblo.”
“Es imposible que todos los nombrados estemos involucrados. Deben saberlo, ¿no?”
“Dios dé descanso a su alma.”
“Tal vez somos los próximos.”
“Para mi fue Sor Irina.”
“Esto solo significa más trabajo para los que vivimos aquí.”
“Y ahora tendré que soportarte más tiempo, una lástima.”
“¿Y quién le dice esto a mi jefe?”
“Dime que esto no manchará mis antecedentes, por favor.”
“¿Iremos a prisión?”
“No sobreviviría ni un día en prisión, mira esta cara, ¿sabes que le hacen a la gente linda en la cárcel?”
“Mira el lado bueno, ahora podremos estar más tiempo juntos.”
“No lo sé”
“Tal vez no es tan mala idea.”
“Míralo como una experiencia de la que más adelante podremos reírnos”
“¿Aquí llegan los últimos estrenos al cine?”
“Yo sabía que no debía venir, ¡lo sabía!”
“Seguro ninguno de nosotros vio esto venir”
“Disculpa, estoy distraída/o”
“Ahora van a subir los precios de las cosas seguro, ya sabes, sube la demanda…”
“¿Hasta cuándo nos tendrían encerrados aquí?”
“Me suena extraño, es como si alguien quisiera que esto pasara.”
“Quizás es un momento para el reencuentro.”
“Mira el lado positivo, podremos ver qué tiene de bueno el pueblo.”
“Si te sientas ahí a sufrir y lamentarte no lograrás nada.”
“¿No es ilegal esto?”
“¿Y qué podemos hacer aquí esta noche?”
“Tengo tanta sed.”
“Y yo que pensaba que Sor Diana nos atrajo aquí para esto para cerrar el ciclo.”
“Nunca dejaremos de ser los niños del orfanato, ¿cierto?”
“Vamos al cine, necesitamos distraernos un rato.”
“Ven, te puedo ayudar a ordenar tus cosas, no creo que las hayas sacado de la maleta por un día.”
“No tengo ropa para ponerme, nada.”
“Tendré que ir de compras, buscar otro lugar donde estar, no creo que me dé el dinero para el hotel.”
“¿Y quién me paga el hotel? ¿Sor Ivet?”
“Al menos el Padre Borislav ya no está aquí, ¿no? ¿Mal chiste?”
“¿En cuál momento aparecen las cámaras diciendo que todo esto es un chiste?”
“Tengo una agenda que cumplir, ¿qué haré ahora?”
“No puedo quedarme aquí para siempre.”
“No pueden obligarnos a quedarnos aquí, ¿cierto? Al menos no más de un par de días.”
“Disculpa.”
“Y para siempre el infierno nos perseguirá.”
“No me molesta del todo, ¿sabes?”
“Merecía estas vacaciones.”
“¿Si estoy en investigación podré no trabajar? Así como los que están de paso, digo.”
“Quería decirte algo desde el velorio.”
“Ya me olía mal todo este asunto.”
“¿Cuántos por favor tendré que decirle al policía para que me deje ir?”
“¿Estas escuchando mi conversación?”
“Ahora te tendré ensuciando mi pueblo, vaya desperdicio.”
“Tengo una vida que seguir y la investigación se interpone en ella.”
“¿Qué harás más tarde?”
“Vamos por algo de comer.”
“¿Escuchas eso? Es mi corazón rompiéndose”
“¿Hasta que hora está el comercio abierto aquí? Necesito algo para comer.”
“Ni la comida sabe bien aquí.”
“¿Sabes? Olvídalo, no me estresaré en vano.”
“¿Alguna de las monjas seguirá aquí? Me da pánico encontrarme con Sor Elena, ¿tendrá demencia ya?”
“¿Recuerdas cuando todo esto nos parecía enorme?”
“Por favor.”
“¿Y si vamos a dar una vuelta en bicicleta para despejarnos”
“Un poco de helado siempre sube el animo.”
“Ven, te gustará este lugar.”
“¿A dónde me estás llevando?”
“Todo esto es un asco.”
“Todo esto es una maravilla.”
/ maeve.
- Esa es la manera más bonita de pensar todo esto.- Aseguró, y era completamente cierto. Sor Diana había sido la única madre y familia que realmente había conocido y, ahora, solo quedaba en su memoria aquellos recuerdos del orfanato.-No soy particularmente religiosa, pero espero que esté en un mejor lugar.- Agregó sintiendo la presión en su pecho aumentar.- Lo merece más que nadie.
“todos esperamos que esté en paz.” admite, asintiendo a las palabras ajenas. labios se entreabren para compartir pensamiento, mas se detiene antes de comenzar a lanzar una catarata de opiniones que, cree, sobrarán. en cambio gira el rostro y observa el panorama, se pierde entre los rostros hasta olvidar el propio. no sirve. “¿recuerdas lo que solían decirnos?” pregunta, mirando entonces a la mayor. “sobre poder crear una escalera que le abra las puertas del cielo a las personas.”
/ adriel.
Decidió quedarse en silencio ante su comentario. Adriel se había desligado de aquellas creencias rápidamente, incluso cuando todavía llamaba al orfanato un hogar, pero no era quién para criticar a la rubia. Sonrió ante el recuerdo. “Sí, lo hacía. Pero me agrada mucho tu elección.” aseguró. Su mirada no tarda en recaer en las puertas de la iglesia, todavía cerrada. “Ya van un poco atrasados. ¿Crees que abrirán las puertas pronto?”
"gracias.” inmediata, la sonrisa cae en sus labios con la gracia de un instante. el gesto se mantiene allí, brillante, aún cuando sus ojos siguen los ajenos y chocan con la iglesia. por un instante cree observar algo a la distancia, mas lo ignora para dar respuesta a la pregunta de adriel. “deberían abrirlas pronto. tal vez tuvieron algún inconveniente con el acomodo del mobiliario.” busca una opción lógica a ello, la más inofensiva. “¿quieres que nos acerquemos para preguntar?”
/ wenonah.
“honestamente, preferiría estar pasando el día en mi cama” agudiza el tono sólo para que allegada sea capaz de oírla. sabe del intento de zahari para elevarle mínimamente la moral y aunque le hubiera gustado devolverle la sonrisa, sólo sale una mueca apenas servible “no dudo en que su alma estará descansando pero—no me fío de la supuesta historia. para mí no encaja” suspira, soltando por fin su opinión a otra persona que no le mirará mal.
“creo que todos preferiríamos estar en cualquier otro lugar.” admite con voz baja, sonrisa flaqueando débilmente en el proceso; se recupera en un segundo. “la muerte nunca encaja. eso es lo que la vuelve tan aterradora.” se niega en entrar a detalles, hace oídos sordos a las voces que le dicen que debe cuestionar más. se cierra por un instante y siente sus manos temblar, hallando la fuerza para detenerse al mirar a la contraria. “es bonito, ¿no crees?” sus ojos viajan a las personas que transitan, mil rostros aprendidos de memoria tras años en un mismo lugar. “que hayan decidido volver, quiero decir. no pensé que vendrían tantas personas.”
Haley Lu Richardson for Flaunt Magazine 2017
*me with tears in my eyes, building a house in sims* this is how I’d live if I had money.
/ kerem.
Erguido caminar, observador absoluto, parece inmune a algún tipo de sensibilidad, aún cuando la ausencia ha tocado una fibra casi sensible, de esas escondidas bajo sinfín de cerrojos, de esa de ficticia inexistencia. “Esa frase va bien para una fiesta, no sé si para una muerta” ásperos vocablos se despiden con la última humareda grisácea que se permite dar antes de echar vistazo a la fachada religiosa, imperiosa, no recuerda la última vez que ha pisado terreno sagrado, vírgenes y santos de porcelana se sorprenderán de presencia. “Bonitas” y sin embargo, la peculiar forma de invocar palabras parece convertir el adjetivo en dañino, quizá porque en parte no entiende dejar vida tan preciosa a los que ya no están.
“lo lamento.” vocablos escapan rápidos de sus labios, se funden con el ambiente para crear una disculpa sincera. sus intenciones por aligerar la pesadez no parecen tener éxito alguno, dejándola con un sabor amargo en la boca. “no pensé que mis palabras serían tomadas de tal forma.” pero qué sabe de funerales; qué sabe de despedidas cuando lo suyo siempre ha sido final sin cierre. “lo son, ¿cierto? pensé que podrían gustarle. no sabía de qué otra forma despedirme de ella, aunque no es realmente un adiós. ¿no dicen que siempre estarán presentes entre nosotros? me gusta creer que está aquí ahora mismo.” comenta, sonriente.
/ lachlan.
casi se siente como una coincidencia desafortunada cuando, entre todas las caras presentes, son las suyas las que se encuentran. un chiste mal contado, a las que se suman la expresión con la que mejor la relaciona ( la sonrisa nostálgica ) y un discurso similar. “es una forma de decirlo, supongo,” se atreve a responder, carraspeando con notoria incomodidad. “¿cómo has estado? ¿cómo…?” frenándose para respirar. “¿cómo estás?” completa por fin, pasando saliva con suma dificultad.
su mundo se detiene cuando escucha, cuando comprende la situación. respiración se atora en su garganta y envía una punzada de alerta a sus pulmones, manos aferrándose con mayor firmeza al tallo de sus flores. pasan segundos antes de poder girar su mirada a él. “me encuentro bien.” comisuras se alzan automáticamente al decirlo, se esfuerza por tragarse la idea. estoy bien / siempre bien. vuelve a sonreírle. “¿cómo estás tú? ha pasado mucho tiempo.”
/ zora.
Tacones repican contra el mármol que, por aquella ocasión, se transforma en la alfombra de un desfile de reencuentros amparados por interés común. Se cruza de brazos allí donde se detiene, barbilla en alto cuando lo que le rodea es el labio tembloroso de adultos convertidos una vez más en niños. “ Todos vamos a terminar en el mismo hoyo, cariño, deberías trabajar en acostumbrarte más rápido a la idea. ” Forma vocablos al escuchar expresión ajena, apenas un movimiento de ojos por el lateral para notar que es otra de mil extraños familiares quien ha hablado. “ Si es así como lo quieres ver. ” Se encoge de hombros, posa mirar alado en diferentes rostros dentro del salón. “ Esta vez lo bueno terminó consigo mismo. ”
años atrás su expresión sería una tormenta; su rostro se mancharía de lágrimas y sus ojos serían dos huecos oscuros carentes de paz. años atrás su pecho se abriría y escupiría todo el dolor que dentro siente, a sus pies caería su alma destrozada por una noticia tan impactante. pero algo la detiene, la tranquiliza. es tal vez la madurez lo que la mantiene firme sobre sus pies, el optimismo viscoso obligándola a permanecer allí como pilar ajeno --- las palabras ajenas agrietan sus cimientos. “no creo que la muerte pueda convertirse en una costumbre.” opina, mas no lo sabe. ¿cuántos allí no han visto la misma situación una y otra vez? le ofrece una sonrisa. “aunque es cierto que llegará tarde o temprano. supongo que tienes razón y lo mejor es encontrar la forma de enfrentarla.” asiente, dirigiendo su mirada a los presentes. no sabe cómo responder a lo último.
/ teodora.
Entre las figuras oscuras de la multitud lograba reconocer, con mucho esfuerzo, algún rostro difuso de su niñez. Otros tenían cierto aire de familiaridad mas el correr de los años transformo a esos niños de sonrisas huecas en adultos desconocidos. Y los demás, bueno, ellos solo eran extraños. Y aún así, todos estaban unidos en este día a causa de Sor Diana. ¿A cuantos habrá amado y visto marchar? “ sí. ” contesto sin darse cuenta, sonando más como un murmullo, demasiado débil. Aclaro la garganta, comenzando otra vez “ Si, a ella le hubiera gustado ver a tanta gente. Es una lastima, en realidad. ” metió una mano en el bolsillo, balanceándose de forma nerviosa mientras buscaba sus cigarrillos. ¿Cómo puedes conducir una conversación alrededor de la muerte de un ser amado?. Era un tema demasiado delicado para la castaña. “ Solo lo bueno termina — ¿tu la conociste?. Quiero decir, tu estuviste en el orfanato, ¿verdad?”
ojos abiertos buscan por siluetas conocidas, dan nombre a rostros ajenos en un intento de pasar el tiempo. bautiza a desconocidos con nombres de seres inexistentes y se baña de conversaciones ajenas. escupe los malos comentarios y atesora los recuerdos extraídos de memorias de terceros; allí, de pie frente a la multitud, regresa a los días del orfanato y siente cómo su piel se eriza ante la idea. cuando escucha a su acompañante hablar, las paredes de la arquitectura desaparecen y la regresan a la realidad. “sí, fui una de tantos que vivió allí.” no existe melancolía en su voz, sólo el orgullo de poder decir que tuvo el placer de conocerle. “¿tú también? disculpa si no te reconozco, pero he visto a tantas personas hoy que ya no soy capaz de darles nombre.” miente a medias; siempre ha sido experta recordando nombres y rostros.
/ victoria.
Existe plena conciencia de que solo se trata de una cuota que todos tienen que cumplir la que se ha llevado a sor Diana, pero no puede dejar de pensar en que es lo que la llevo a cometer el acto que dictan los informes preliminares porque suena a algo que ella no haría. Sin embargo, no puede negar los hechos y esos son los que mencionan en cada una de las notas que se difundieron en los últimos días. —Así es, todo lo bueno, y también lo malo, tiene que llegar a su fin—; suspiró, asintiendo antes de mirar el ramo de la contraria. —Es un arreglo bonito, yo ni siquiera me he atrevido a llevar el mio junto a los demás.
incluso lo malo termina muriendo. asiente a sus palabras, aparta la nube gris que lucha por apoderarse de su cabeza y se gira hacia ella para recibirla; siempre con una sonrisa, siempre con el optimismo marcado en sus facciones. “aunque duela, es el ciclo natural de la vida.” ha repetido tantas veces las mismas palabras que ha terminado creyéndolas. “al menos siempre tendremos su recuerdo con nosotros. la tendremos a ella observándonos desde una estrella en el cielo.” peca de infantil al pronunciarlo en voz alta, ¿pero qué se espera de quien tiene la cabeza en las nubes? suspira. “¿por qué no? estoy segura de que estará muy feliz de tenerlo, de tenerte presente con ella.”
/ saoirse.
“no creo que lo bueno juegue tanta parte en esto como la mortalidad humana, ¿no crees?” frunce el ceño, y por más que no quiere sonar apática al escenario, no puede evitar cuestionar. desconoce la potencial reacción de su contraria, pero lo que sea, asegura que lanzará sus manos al aire en defensa; insultar es su último objetivo, y la connotación de sus palabras no son más que responsabilidad ajena.
la respuesta ajena le arranca una sonrisa, llena su boca de palabras que mastica y digiere hasta encontrar la frase perfecta. mas sabe que no existen uniones de vocablos y sílabas que logren encajar con la situación, ni una réplica mágica que complazca en su totalidad al humor de los dolientes. “tal vez.” admite, curvatura pronunciándose conforme los segundos corren. “pero es mejor pensar eso a nada.” eso cree; eso la mantiene de pie. delicado, el roce contra los pétalos desciende hasta el tallo, arrancando una de las flores para estirarla hacia la contraria. “¿quieres una?”
/ grethel.
mirada es expuesta al escuchar primeros vocablos, aire que aprisiona sobre carmines y retiene todo comentario. intenta imitar curvatura, pero acción se niega por sí sola y traza mueca sombría. “supongo que sí.” es suspiro que brota suave, un tono nublado por presente. dígitos viajan hasta pétalos y reparten par de cálidas caricias. “elegiste unas flores hermosas, te puedo asegurar que las hubiera amado.” deja escapar pensamiento, facciones de porcelana inundadas en palidez.
su cuerpo la recibe antes que su rostro, pies moviéndose hasta quedar frente a ella. orbes se mantienen unidas al cielo por un instante, intentando leer mensajes ocultos en la inmensidad --- no la encuentra. “no importa cuántas veces llegué a ella con una flor nueva arrancada del jardín.” cree oportuno abrir la caja de memorias, compartiendo una de tantas con la mayor. “siempre las aceptó con una sonrisa. tiene --- tenía esa habilidad por convertir cada pequeño detalle en algo especial, ¿sabes?” su voz se llena de un orgullo palpable, perlas blancas decorando su rostro como la mejor joya de optimismo. “¿cómo te encuentras, greth?”
/ anastasia.
Podría discernir, podría decir que la vida no coincide exactamente con ese termino: bueno y que la fallecida tal vez esté en un sitio mucho mejor. No lo hace, no interviene de esa forma pues cada uno tiene sus creencias y un funeral no es el lugar para debates. “Son unas lindas flores.” Con su mano se toma el atrevimiento de acariciar uno de los pétalos de forma leve, rápida, luego deja caer su mano para enfocarse en la rubia. “¿Las has traído para ella? Yo no tengo nada para otorgarle, ¿es una falta de educación?” Su tono se vuelve más preocupado a medida que sigue hablando. “Tal vez debería ir a comprar.” No tiene experiencia en funerales y su mente, dispersa ante todos los acontecimientos, le ha jugado una mala pasada.
por el rabillo de su ojo observa a la mayor, manos unidas en el tallo de su ramo y sonrisa ensanchándose con lentitud. cree ser capaz de descifrar cuál será su respuesta sin necesidad de escucharla, se atreve a crear un diálogo con las posibles opciones a tener; imagina que de sus labios saldrá una frase de confort, mas se detiene al no creer justo el adjudicar frases fantasmales a quien no las ha dicho. “lo son, ¿cierto?” miel cubre su voz, se cuela en su mirada y burbujea en su pecho como lava ardiente. parpadea al escuchar su debate, apresurándose a dividir su ramo en dos para ofrecerle la mitad de las flores. “tómalas. tienen mayor significado si son compartidas, además de que no creo que encuentres tiendas abiertas a esta hora.” y a ella no le molesta compartir lo suyo; en realidad le sabe mejor hacerlo. “no creo que sea falta de educación, con estar aquí es suficiente. estoy segura de que estará muy feliz de verte aquí.”