( + sucker; aka dean )
“Bueno, ya que lo dices.” No dudo ni un segundo más y paso su mano por el trasero de la ojiverde acariciando un poco de este, para luego alejarse rápido de ella antes de que la fémina reaccionara. “Tú dijiste que lo hiciera” explicó soltando una pequeña risa.
“¿A caso te gustó tocar mi trasero? Maldito imbécil, ya vas a ver que te voy a dejar sin testículos” exclamó la israelí, saliendo a la carrera del contrario. No podía dejar de admitir que la situación le divertía, pero claramente no iba a permitir que el masculino saliera ileso de haber hecho aquello. “Dean Weekes, te ordeno que vengas ahora mismo” exigió como si de una mamá se tratase, frenando sus pasos. “Prometo que no te haré nada malo, sólo quiero charlar...”
















