Lo ví y el sol se hizo pequeño para entrar por sus ojos, y el amor se hizo enorme para caber en su sonrisa, ahora se que la luz del amor brilla dentro de él, iluminandolo todo, incluso mi escepticismo y mi desdén.
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Lo ví y el sol se hizo pequeño para entrar por sus ojos, y el amor se hizo enorme para caber en su sonrisa, ahora se que la luz del amor brilla dentro de él, iluminandolo todo, incluso mi escepticismo y mi desdén.
Efimera Lunar Intemporal
08 de diciembre, 2023.
Quiero confesar que hoy te he extrañado mucho, que me hago chiquito cuando pienso en tu voz por lo mucho que la extraño, extraño mucho tu cabello rizado, extraño la forma de tu nariz, el lunar que tienes ahí cerca de la mejilla, extraño tus ojitos cansados a través de tus lentes, te extraño.
Ojalá poder estar cerquita de ti pronto y no me malinterpretes pues todos los días vives en mi corazón, siento tu calor, tu cariño y a ti.
Pero soy fan de verte de cerquita.
Sé que dónde te encuentres, lo estarás haciendo increíble y te quiero decir que estoy orgulloso de ti, que me gusta la persona en la que te conviertes cada día, una que avanza, que lucha, que es suficiente y que vale cada día de amar.
No creas en lo que otras personas dicen de ti o en lo que te hacen creer, sólo tú te conoces mejor que nadie, no pienses que eres alguien malo y sí hiciste algo malo en tu pasado, eso fue hace mucho tiempo, eres lo que decides ser hoy, eres la forma en la que le dices buenos días a quien te encuentres, eres como tratas a los animalitos del mundo, eres tú gato que brilla igual que tu, porque él es tu reflejo, él es juguetón por ti, el es bonito por ti, él es lo mejor del mundo porque tú le enseñaste a ser el mejor.
Te he extrañado mucho, te quiero.
Primer día sin vos.
Extraño al perro mirando por la ventana mientras todo tenía sentido, veo gatos naranjas en las noches en vela, y me pregunto si realmente necesitaban mis caricias tanto, como yo necesito sus ronroneos en mi vientre tapado de sabanas tristes.
Anoche te abracé fuerte, pero no lo notaste, estabas ocupado desapareciendo entre las nubes de nuestros cielos inventados, ¿será por eso que hoy muero de frío, extraño amor?... amor ajeno, amor no mío, amor de noches entre frazadas estrelladas, ojalá rescates el planeta deseado, que mis estrellas, no pudieron iluminar a tiempo.
¿Tu abuela preguntará por mi, en las tardes desiertas con sus plantas en flor?, quisiera saber si entre los Gladiolos naranjas, le dirás que ahora estoy ocupado siendo la misma nube, en la que tu cabeza se pierde cada vez que tus ojos vuelan fuera de ti.
Y primer día sin vos, me faltan canciones tristes para darle tregua al adiós, ¿aún quedarán vestigios de esa primera luna?, ¿Aún estarán mis libros en la mesita de luz?, ¿recordaras las letras de mis canciones tarareadas en la prisa de la habitación?, ¿podré enviarte por correo la memoria de ese chocolate de ausencias, que me devoré en tu honor?; señales de humo me resguardan entre los sueños que intento terminar de romper, los filos me recuerdan a tu lengua jugando con mi piel, ya nada tiene el sentido que aprendí a descifrar contigo, y la ausencia, anudada en la boca de mi estomago sin mariposas, ruge pidiendo la piedad de ese primer dulzor, para el cual, alguna vez, tuvimos más tiempo.
-danielac1world ~Desaturación de un tiempo enamoradizo~
Necesidad de sol,
amor al sol,
recuerdo inquieto de una necesidad creada.
No necesito que llueva un día más, aunque ame la sensación de las gotas sobre la piel desnuda un día nublado en que la ropa no es nada más, que una sensación extraña.
No quiero más, por favor, la ausencia de la luz, ni el gato sobre la cama mirando una y otra vez la misma lágrima, bajar por la ventana; ni las mariposas acorraladas debajo de las plantas imaginarias, que no pude sacar a la calle. No quiero más querer el aroma del repelente sobre la piel y enfrascarme en un rincón, asarme, cocinarme la piel al vapor, pido por favor, (¿excelso dios?) que si no se quema el mundo al pronunciar tu abatido no-nombre, por favor, abras las manos, que estás estorbando el calor de una mente que no sabe de abrazos.
Y la ropa me mira desde otra vereda, mojada empapada, enojada conmigo por ser no nada más que ropa, porque no puedo andar toda la vida con la piel desnuda, las manos no son suficientes para el frío si son solo manos; quiero sacar a caminar a mi cuerpo, al gato, a mis ojos dormidos, al libro que tengo abandonado al lado del televisor, ya cansado de tantos mimos vanos y tanta pretensión literaria, de alguien que no puede hacer dos líneas sin llorar mirando la ventana.
Que no, no creo que el sol desaparezca las penas del mundo, ni que cree un refugio más de dos veces, pero necesito, amo necesitar los rayos del sol penetrando la calidez eufórica de no querer un abrazo humano, de quedarme en el viento sin temblar, de vestir los colores que aman a mamá, de ponerme a la luz, de mirarme al espejo, de pretender la suavidad de un día, de querer juntarme con una, dos, o tres amigas. De molestar al gato, de contar los pasos, de decir adiós y que no sea un remordimiento bajo el agua, o quizás, todo esto es por no saber amar, por no saber nadar, por no querer aceptar que la nada habita en la misma ventana, bajo la misma nube, que llora cada lágrima, el fin de semana.
-danielac1world ~El don de suspirar ~
Hoy es un día diferente...
Hoy ha sido un día diferente, aunque parece ser iguales a todos lo otros, hablar de tu ausencia me ha dejado una extraña sensación en el pecho y por primera vez en meses, sentí que las lágrimas se me venían encima.
Quiero decir, tu ausencia que se disfraza de muerte; pero te siento en los rincones de la casa o de la ciudad, a veces siento que estas en esa sala de hospital y pienso; no puedes haber muerto, pero no estás y hay ausencia en los lugares donde antes estabas presente.
Te recuerdo y las lagrimas no se me vienen con la memoria, no puedo llorarte, porque todavía siento que es marzo y que yo vivo en abril. Aunque me morí hace años en septiembre y hoy ha sido un día diferente, porque le hablé a alguien de tu ausencia por primera vez, pero no me he sentido en confianza de soltar al viento mis sentimientos anudados…
Es que me pongo tus camisas, hoy iba a usar una, pero hacia mucho frio para la delgadez de la tela y recordarte se me hace pesado, como un día tan soleado donde no encuentro ni la más mínima ventisca de perdón.
Es que yo debí haberte cuidado ese día, tendría que haber faltado al trabajo y asistir, yo estaba segura de que no te ibas a morir, sin embargo, el recuerdo me arde… y no puedo hablar a nadie más que a tu imagen, que se siente tu ausencia.
Porque te miro y no estás.
Es que para estas fecha me estarías pidiendo que vaya al supermercado a comparte seis pan dulces, porque salen más baratos que en el super del barrio y a ti te gustan, bueno, te gustaban… querías comer empanadas de vigilia, pero no llegaste a sentir su sabor.
Hoy es un día diferente porque tengo un dolor en la garganta, una presión tan fuerte que me cuesta digerir y el sabor al cigarrillo… no sabe a nada, tendría que haberte abrazado más.
Pero te tengo presente aquí en mi pecho, en mis escritos, en las fotografías de mi panel y a veces miro a mi gato y una parte de mi cree que sos vos, porque él llego un veintiséis y vos te fuiste el mismo número.
Y lo beso, me esquiva; entonces quizás si seas vos y mi gato que se llama Ricardo tenga mucho más de Ramón, que de mi dolor; uno que no sale, y hoy es un día distinto porque mi compañera me dijo que estoy bloqueada en el duelo, que no ha pasado eso por mi cuerpo.
No lo sé, quizás no lo quiero, quizás mimo más a Ricardo porque la culpa me come por dentro y mi dolor parece que se caerá en el otoño que viene.
Anoche soñé contigo.
Soñé que pudimos haber sido felices compartiendo un futuro paradisiaco; que si lo nuestro hubiera funcionado hubiéramos estado viviendo juntos, sin poner en juego nuestra salud mental viviendo bajo el techo de nuestros padres.
Fue un bonito sueño en el que bailábamos lentamente en la sala de nuestro apartamento, con Pablo Alborán de fondo.
Soñé con mañanas soleadas; noches de frío en las que debíamos cubrirnos con colchas y dormir abrazados; series de Netflix en la cama; libros y café en el sofá; estragos divertidos en la cocina mientras preparamos nuestras comidas favoritas; tiempo a solas en la bañera; despejes del trabajo recorriendo la ciudad; contemplaciones despreocupadas de estrellas desde el balcón al ras de la brisa nocturna.
Soñé una vida perfecta a tu lado, sin tan sólo lo nuestro correctamente se hubiera dado.
Pero… desperté, y ya no estabas a mi lado.
Desperté, y en mí floreció todo lo que ya estaba olvidado. Desperté y estaba desolado, tratando de entender cómo todo había acabado, tratando de entender por qué te habías marchado.
Desperté, y lo único que quedaba de ti era aquel último beso que nunca te di. Desperté, y lo único que quedaba de ti era aquel último “te amo” que nunca te dije pero que siempre sentí. -Dark prince, Moon soul
A tu medida 🔮
A veces, cuando algunas personas reaparecen e intentan volver a entrar en mi vida, decido mantener la puerta cerrada. Y esto no es nada personal ni por venganza, solo significa que estoy viviendo un nuevo capítulo, con una mentalidad diferente y he elegido no lidiar con nada de mi pasado, o alguien.
— Seguen
Cartas que lloran:
He vuelto aquí para escribir sobre ti. Apenas te he visto, y cuando me encuentro contigo, te noto distraído, distante, un contrapunto a tu forma de ser enérgica y agitada. Pareces preocupado, aprensivo por algo.
Capto tus señales mirándote de reojo, leyendo tus gestos lentamente, con el habitual temor a invadir tu espacio. Porque actuamos así entre nosotros, como si cada uno tuviera un espacio inaccesible para el otro.
Lo jodido es que acercamos constantemente nuestros espacios, en un coqueteo natural que fluye entre lo espontáneo y lo ensayado. Nunca podemos avanzar. Hay algún acuerdo, un contrato silencioso que nos impide avanzar...
Podemos preocuparnos el uno por el otro, desahogarnos, flirtear, reirnos, quejarnos e incluso analizar la carta astral del otro, pero no se nos permite mostrar ningún sentimiento.
Es un ímpetu reprimido, velado, que se nos escapa a través de las miradas pero que llena el ambiente en el que estamos. La energía, la química, se hace palpable, se cuela en el aire, nadie se reprime. Al contrario, la gente se da cuenta, comenta, pregunta. Una pequeña sonrisa en la comisura de los labios, un brillo en los ojos, la emoción estampada en tu rostro cuando me cuentas algo trivial, la sinergia que intercambiamos al charlar de nimiedades en los cortos espacios de tiempo en los que nos encontramos.
Este ciclo se repite semana tras semana, desde que descubrí tu nombre. En medio de una charla casual, lo pronuncié accidentalmente delante de todos y me di cuenta de tu extrañeza, ya que no necesitabas presentarte formalmente.
Desde entonces, has mostrado cierta confianza, te has vuelto cada vez más íntimo, conversación tras conversación, broma tras broma, charla tras charla.
Confieso que al principio estaba encantada, me concentraba en cada palabra que salía de ti, no podía apartar la mirada. Hablabas y hablabas, y mis ojos recorrían tu rostro como los agudos ojos de un crítico analizando una obra de arte. Te dabas cuenta y te gustaba, veía los pensamientos que se escapaban de tu cabeza. A veces te veía embotado, te veía sonrojarte, apartar la mirada, tragarte tus palabras. Mientras tanto, yo me podaba, intentaba no mostrarlo tanto, sin embargo ya se me notaba. La gente empezó a relacionarme contigo, hasta el punto de que me preguntaban dónde estabas cuando me veían sola.
Y yo no lo sabía, no lo sé. Ese no es el tipo de relación que tenemos. Al vernos juntos, notan la intimidad, el aprecio, la química. Esto se ha vuelto dinámico, se ha convertido en un hábito, se ha vuelto cotidiano. El otro día alguien comentó que éramos un buen "equipo". Yo estaba confusa sobre lo que eso significaba, pero tú estabas más preocupado por lo que significaba sobre ti. Llegados a este punto, ya no tengo argumentos para defenderme, no puedo fingir que no me gustas, que no alimento esta narrativa tópica y anticuada de romance platónico unilateral.
No puedo esconderme de la sugestiva problemática que provoca nuestro baile silencioso. Quería definirlo como un baile, porque así es como lo siento. Algunos días damos pasos hacia adelante, luego pasos hacia atrás. Nuestros intercambios tienen una cadencia casi musical, nuestro contacto crea una melodía silenciosa pero armónica que me deja suspendida en el aire. Esta gestión nos mueve según el sentimiento, como si los acordes produjeran, día tras día, pasos rítmicos en una pista de baile, donde no hay nadie más que nosotros dos. Como sospechaba, algo está pasando en tu vida, me diste indicios de cambios, pistas de lo que podría pasar a partir de ahora.
Como un buen equipo, ensayábamos pasos repetidos, casi sincronizados, y con tal armonía, que parecía que lo hacíamos todo a imagen y semejanza. En un momento dado, nuestras manos se tocaron, pero a diferencia de antes, no repelimos el contacto, ya habíamos superado esa fase. Seguimos ensayando. Con lo que no contábamos era con que alguien lo viera y, como le parecía gracioso, lo filmara: "Mira en ese momento, parecía que os estabais cogiendo de la mano". Vi la desesperación en tu cara. Parece que pronunció las palabras que nunca podrían decirse. Nos llamaron la atención. No es que sea la primera vez, pero cada vez que pasa algo así, es un recordatorio. No para mí, pero se siente como si retrocedieras dos pasos, te alejaras un poco más.
No sé cuál es ese sentimiento que reprimes, pero sé que nos bastó con no mirarnos más ese día. Confieso que a mí también me dio vergüenza, después de todo, ¿cómo podría alguien suponer o siquiera insinuar alguna relación romántica entre nosotros? Cada uno ocupamos nuestro espacio, esforzándonos por no invadir el del otro. Pero, ¿cómo lidiar con ese instinto casi salvaje de acurrucarme en su espacio y ver por fin sus ojos de cerca? A pesar de mantener una distancia necesaria, mi deseo siempre ha sido estar en el centro de tu universo, en algún lugar tan cercano que fuera posible rozar mis pestañas con las tuyas. Cómo desearía que fuera posible derribar las barreras que nos separan acabar de una vez por todas con las vallas que nos aprisionan a cada uno en su rincón.
Después de esto, como un acto final que anuncia el final de un espectáculo, aún sin mirarme a los ojos, me revelas el motivo de tu aprehensión: No sabes la próxima vez que nos veremos. Tus horarios han cambiado, y esta vez, en lugar de un adiós, nos despedimos, en medio de una mezcla de sensaciones que me deja confusa, sin una reacción lógica. Te vi darte la espalda y marcharte, y sólo me quedó la colección de palabras encajadas, frases sueltas, párrafos programados y todo ese texto torpe al que me esforcé en dar vida para intentar expresar mínimamente esta relación, se que tienes que llegar más lejos, pero nunca me preguntaste si yo quería ir contigo.
Seguen ¸ . ★ ° :. :. . ¸ . ● ¸ ° ¸. * ● ¸ °☆
Acerca de mí: Yo si he llorado por querer mucho a alguien.
— Seguen
¿Por qué no puedo conquistar el amor?
y puedo haber pensado que éramos uno,
quería luchar sin armas en esta guerra.
Y lo quería, lo quería mucho,
pero había tantas banderas rojas (de peligro),
ahora, otro más muerde el polvo.
Sí, vamos a ser claros, no confiaré en nadie.
Tú de ninguna manera quebrantaste mi espíritu,
todavía sigo luchando por la paz.
Tengo una piel dura (gruesa) y un corazón elástico,
Ámame desde donde estés, no importa la hora ni el lugar. Te amaré desde donde estoy; pensaré en ti y cuánto deseo poder amarte frente a frente.
Seguen
Te amaba tanto que, ese fue mi final. Me dejé llevar por el sentimiento y cuando te vi me enamoré locamente. Y fue bueno, de hecho fue maravilloso. Empecé a sentirme amada y eso me hizo un maldito bien, ser de alguien. Pero la verdad es que solo yo estaba dispuesta a entregarme de verdad, la atención que te brindaba, el cariño, la preocupación que te tenía, nada de eso era suficiente y mucho menos mi amor lo fueron para ti. Era como si nada tuviera sentido para ti, como si todo fuera solo un pasatiempo, que yo fuera entretenimiento y nada más. Sólo había sentimiento de mi parte. Aún existe. Porque te amé de la manera más simple y pura que cualquiera puede amar a una persona. Sentí cuando te fuiste, sufrí, perdí el apetito, las ganas de vivir, me sentí como nada. Por ti, ese sentimiento se convirtió en algo malo, comencé a vivir con dolor y añoranza, deje de creer en lo bonito del amor. Y nada llena tu ausencia. No siento lo suficiente por nadie más. Pero trato de superarte, trato de seguir adelante, cada día lucho contra este dolor, tratando de disminuirlo, hasta que no haya más sufrimiento. Espero que algún día me dé cuenta de que no fuiste suficiente. Que no mereces mi amor, que no mereces que te extrañe. Hasta entonces, sigo sobreviviendo estos días en los que parece que solo hay añoranza hacia ti.
Seguen y las cartas que lloran ❁ཻུ۪۪⸙͎
Algunos días duele respirar. Duele vivir. todo duele, incluso soportar mis martirios. El aire no puede completar su camino hacia mis pulmones y la respiración se va desvaneciendo. Pierdo el equilibrio de mi cuerpo y la de mi mente también. La desesperación se apodera de mí y me induce a perderme en busca de ayuda, mi voz falla. Las palabras se atascan en mi garganta, seca y dolorida por el esfuerzo. Mi visión se torna borrosa, opaca, oscura, solo escucho un zumbido agudo e interminable, mi corazón se agita y el miedo recorre todo mi cuerpo. Y es así como comienza otra crisis de ansiedad.
Seguen
Mientras dormías 🦋
Me he arrastrado por la más densa y profunda oscuridad, y hoy abrazo la más intensa luz de toda mi vida. Cuando caes bien bajo nunca jamás lo olvidas, y es ese recuerdo el que a futuro te mantiene en vuelo bien alto. Gracias por cada vez que morí en vida.
GUERRERA LUNAR