Vicios in personal es
Sinuosos vacíos erosionan todo.
Memorias incandescentes disimulan,
como la luz de un fósforo
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Vicios in personal es
Sinuosos vacíos erosionan todo.
Memorias incandescentes disimulan,
como la luz de un fósforo
Miércoles 2 am
Entre la densa oscuridad que inunda la acera y el asfalto veo bajar temblorosa la barrera, al ritmo de una campana cansada.
Porque viene el tren pero la luna esta cada vez más lejos, más lejos que nunca y esta más adentro, más adentro que nunca y no esta, no esta en ningún lado.
Miro para ambos lados, la noche se cierra mas sobre mi y no viene, dicen que hay luces artificiales en todos lados, las veo, pero no iluminan nada y se empieza a escuchar el rugir. Primero pisa las copas de los arboles. Después devora la campana ahogada. Crece, y ya ni veo las tímidas luces.
El rugido me envuelve.
Pero en su cúspide se aleja, como la luna. La campana descansa y la barrera sube tan idiota como bajó, me dejan de nuevo a solas con las copas de los arboles, entre el asfalto empapado y las luces artificiales, cuando la noche esta más cerrada que nunca, sin luna.
The idea is to die young as late as possible
Nada se detiene por Nadie… cuando Nadie llegó, se dio cuenta de que Nada en realidad era Todo y de que ya se había ido.
Siendo Nada no podemos esperar a Nadie.
Todo amor es, en parte, un curso intensivo en eliminación de prejuicios
S:- Hola.
A:- Hola ¿Cómo estas?
S:- Y, mal… ¿vos?
A:- Si, que sé yo, es todo muy raro
S:- …
A:- …
it'd be healthier
psicópateando, sigo pateando.
solo palabras minúsculas
Ahora no estoy haciendo el recuento por ella, es decir, sí, es por ella tal vez, pero no es ella la que me abandono, no. Me abandono el Amor. Ese Amor que invade tanto a las princesas de Disney como a Hugh Grant una y otra vez. El que te hace hacer locuras, y dejarlo todo solo por Amor. Ese Amor que logra que la gente se encuentre en plena ciudad bajo la lluvia para darse cuenta de que la pelea fue por una absurda confusión, y se besen empapados para luego vivir felices para siempre. De esa frase me desencante. Tal vez por ver muchas películas iguales me la creí hasta tan grande, pero el Amor no existe.
Existen en cambio amores, con sus idas y vueltas, con sus confusiones irresueltas y con teléfonos que suenan cuando ya es demasiado tarde. Solo amores incompletos que no lo pueden todo, que al mojarse se resfrían, que se agrandan pero que también se achican, que te acompañan en algunos tramos de esta vida en la que nunca se es del todo Feliz.
Estetica vintage
Parque Nacional El Palmar, Colón, Entre Rios, Argentina.
Buscando nacer
De las primeras veces no me acuerdo pero por suerte esta la grabación de mi hermano adivinando que yo ya estaba en camino, o esa foto saliendo del hospital en brazos. Antes del primer año bisiesto me naci en Argentina, tanto que a veces no le creo a mi documento.
Después nací en mi casa, la que siempre va a ser mi casa, aunque ya no sea. Ése es el primero del que tengo recuerdos, pero recuerdos frescos de esos que cierro los ojos y vivo cuando quiero. Después de eso los nacimientos se hicieron cada vez mas esporádicos y menos memorables: algunos en aulas, tres en libros, dos en camas, y hasta un patio. No se confundan, morí pocas veces, las necesarias. Pero nacer, creo que no voy a llegar a nacer la cantidad de veces que quiero. Era chico cuando decidí que de grande quería parirme en muchos lados, y muy distintos. No sé en que momento me dejé seducir por la marea blanca y negra, y enredándome en la rutina me olvidé de lo que quería ser de grande. Llegué a tenerle bronca al cambio, que me arrebataba del ayer y para tirarme en un hoy irreconocible. Hasta que en plena mudanza entendí este amor/odio por el cambio, me di cuenta de que si un cambio es radical, duele tanto que gusta mucho.
Ahora que hace tiempo que no nazco, que me aburro de inhalar estos aires repetidos, de oxígeno usado y noticias recicladas… me consuela la inminencia de un nuevo nacimiento, y la ansiedad que me provoca la incertidumbre de no saber dónde va a ser. Sólo espero que sea de ésos que me dan vuelta la cara, de los primeros, de ésos que nunca voy a olvidar y sin los cuales este relato sería totalmente distinto, sin ellos seguramente yo sería otro, y no este viajero en potencia que carretea buscando nacer.