Elevó las manos en son de paz, no buscaba una discusión ni nada por lo parecido, más bien, estaba ahí justo por la botella que tenía la otra en sus manos- Puede que lo dijeras, pero nadie lo dice en serio nunca.-Señaló con un gesto inocente- Además, venía a ver si decidías compartir.
“Oportuna como siempre.” Bromeó sin ánimos la rubia. Llevó la botella a sus labios para beber un poco más mientras le indicaba a su compañera que ingresara. Una parte de ella sintió tranquilidad, después de todo no pasaría la noche sola o acompañada de pesadillas. “No te acostumbres.” Habló con cierto tono burlón mirando fijamente a la contraria.















