Perdón
Perdoname por no saber ayudarte, por no consolarte cuando estabas en tus peores días, como animarte y cambiar ese llanto por una sonrisa y aun peor el no saber saber brillar de la misma manera en la que tu lo hacías.
Perdoname por no llenarte de flores, por dártelas sin nada más especial, y en los peores momentos. Lo siento nunca decifre cuales eran tus favoritas, siempre creí que eran los girasoles. Lo más seguro es que nunca acertaria.
Perdoname por eso pequeños detalles, los cuales jamás te supe dar, por no escribirte, se que lo nescesitabas, un verso, un poema, hasta un simple TE AMO en el buro de la cama habría hecho la diferencia. Lo siento por no comportarme como un caballero, lo sé en algunos momento llegue a errar, pero soy algo torpe y olvidadizo en algún momento tenía que fallar.
Perdoname por creer que ya eras mía, por creer que la costumbre ganaría y que no hacía falta nada más para que nunca me dejaras de amar. Tontamente pensé que no hacía falta decir que encanta el rubor de tus mejillas, que combinaba perfectamente con tu pelo rojizo sentado en tus hombros. Realmente perdoname por no decirte lo feliz que era cada vez que te veía y que lamento tanto ahora ya haya terminado. Se que tal vez ya sea tarde y estés con alguien más que sepa valorar lo que jamás aprecie. Pero sobre todo perdoname por no saber amarte.
V. M.
A. R.










